“Estoy en el mejor de los mundos”

04 de Noviembre de 2004 | 15:00 |
Hizo su práctica como periodista en la revista “Paloma” y luego, trabajó como reportera en “La Tercera”, donde su primera crónica fue una huelga de trabajadores en el primer año de gobierno militar. Debido a sus diferencias permanentes con la línea editorial del diario en esa época, finalmente, fue despedida por "no ser de confianza".

Se fue para su casa a cuidar a su hija María José, recién nacida. En eso estaba cuando la llamaron para la producción de “Sábados Gigantes”, el paso anterior a la Teletón.

“Cuando me echaron me hicieron un favor”, se ríe y agrega que es de esas mujeres que cuando le dan una oportunidad, la toma.

Su amistad con Mario Kreutzberger tiene la misma cantidad de años que la Teletón y por eso, se habla de que ella es, después de Temmy de Kreutzbeger, la otra mujer detrás del hombre de la tele.

¿Es difícil trabajar con él?
“Para mí es un agrado”.

-Pero dicen que es exigente, que quiere todo altiro.
“Bueno, a mí me parece bien que sea así, como debe ser en todos los trabajos. Uno tiene que responder y cumplir con lo que se ha propuesto. Si tú tienes empatía con lo que estás haciendo y estasconvencida de ello, que bueno tener un liderazgo con el que tener sintonía.
“Mario es una persona con la que se puede trabajar muy bien en equipo; él se pone en el rol de ser uno más”.

La hija de Ximena Casarejos tiene la misma edad de la Teletón y hace muy poco se casó. La periodistas está feliz de verla caminar sola por la vida, aunque reconoce que, en su momento, fue difícil tener dos frentes tan potentes, madre y directora ejecutiva, abiertos.

-Tantos años al frente de esto ¿tuvo o tiene costos?
“Sííí, como en todos los trabajos”.

-¿Los ves menores con los años?
“Claro, si uno los mira en perspectiva dice dedique gran parte de mi vida a esto y valió la pena. El propósito es muy noble. A esta altura, como dice Don Francisco, esto es una vocación y uno se va para la casa con la sensación de hacer un aporte, cuestión que es muy potente”.

-El fracaso de tu primer matrimonio, sentir que no estuviste con tu hija es parte de todo eso...
“Sí... Uno se compromete mucho. Además, los que trabajamos aquí tenemos una cuota de competitividad importante (se ríe); de querer hacer las cosas mejor porque tenemos que innovar para convocar todos los años de manera distinta a la gente. El desafío es muy fuerte”.

La vocación de la cual habla Don Francisco en Ximena Casarejos tiene fundamento. Junto con estudiar periodismo en la Universidad Católica, estudió servicio social y por eso siente que en la Teletón desarrolló esa veta de su vida.

Nunca pensó estar al frente de algo tan grande. Se preparó para colocarse detrás de la cámara y no al frente, dando entrevistas, pero así como asumió los desafíos que la vida le puso adelante, también –a los 43 años- se ha reinventado varias veces. En el plano personal se casó de nuevo, aunque no tuvo más hijos.

En lo profesional, se aventuró con la producción de eventos políticos tan importantes como la transmisión del mando en 1990, la asesoría comunicacional al gobierno de Aylwin y la creación de una consultora.

No militas ¿por qué ingresar al mundo de la política?
“El desafío era importante. Sentí que hacía un aporte. Me dijeron, cuando me llamaron, que había trabajado con los dos mundos, el público y el privado y que ese conocimiento lo podía poner al servicio del retorno de la democracia”.

-No te independizaste del todo. ¿La Teletón fue más fuerte?
“Yo plantee al directorio (el ´90) la oferta y lo hice. Pero lo que pasó después es que me ofrecieron quedarme en ese mundo y ahí, se me movió un poco el piso. Ahí se dio lo que dijo Mario, esto es una vocación. Además, son mundos distintos, la velocidad del mundo privado es mucho mayor que la del público y tuve que comprobarlo en terreno”.

-Tu hija, hace unos años te impidió dejar la Teletón ¿tendrá que pedírtelo de nuevo?
“No, ese capítulo está cerrado. Siento que todavía puedo aportar acá y mi empresa privada la maneja mi socio, entonces, estoy en el mejor de los mundos. La Teletón es como un hijo, mi hijo regalón”.

-¿Te hicieron abuela?
“No, todavía no. Cuando me hagan abuela va a cambiar todo”.

-No hagas es tipo de promesas
“No....voy a venir con mi nieto a trabajar (dice entre carcajadas).




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