“Juego golf para controlar mi soberbia”

23 de Noviembre de 2004 | 11:01 |
Se sabe querido y ¡cómo no! si ha ayudado a muchas parejas a ser padres. Así lo demuestran también los cientos de retratos de guaguas recién nacidas que le regalan y que se reparten por la sala de atención de su consulta.

Su interés por el tema femenino también se nota en su oficina: lámparas con formas femeninas; una, un busto; la otra, un trasero; reproducciones de Carreño con mujeres; la fotografía de una pareja danzando, pero que parece estar haciendo el amor. Todo en un ambiente muy moderno, de madera y metal, con mucho negro y blanco.

Ricardo Pommer tiene 42 años, nació el 20 de febrero de 1962 y su signo zodiacal es Piscis. A primeras luces se ve que su apariencia le preocupa. Combina perfecto pantalón con corbata y la camisa está impecable, sin ninguna arruga.

-¿Eres trapero?
“Total. Me encantan las colleras – éstas son Mosso-, tengo una sola camisa con botones. Me gusta la ropa Boss o Dior, por sus colores y texturas ¡soy medio mina pa’ esa hueá!
Los zapatos de esas mismas marcas o Bally. Los pantalones con bastilla y rayo con las corbatas. Como viajo harto, me compro mucha ropa, sobre todo en Nueva York”.

-¿Qué colores prefieres?
“Negro, azul y gris”.

-¿Y el perfume?
“Por muchos años sólo uno: Safari Polo de Ralph Lauren”.

-¿Pretencioso?
“Súper”

-¿No te molestan las canas?
“¿Estás loca? Me empezaron a salir como a los 14 años y me han traído puros beneficios. Si no fuera por ellas, mucha gente no habría confiado para atenderse conmigo”.

-¿Eres guapo?
“Sí, ehh, no, tincudo, dicen las pacientes”.

-¿Te queda tiempo para hobbies?
“El saxo y el golf. Como soy malo para ambos, o sea, sé que soy limitado y que no partí a la edad adecuada, se me cae la baba cuando veo a alguien que toca bien o a uno de esos viejitos que me sacan la cresta en los hoyos. Eso te enseña a manejar la soberbia y el respeto a los demás; a que no hay nadie perfecto y que la plata no domina las cosas.
“Además, me encanta todo lo tecnológico. No sé nada de computación, pero (apunta a su notebook) esto es a prueba de hueones”.

-¿A qué restoranes vas?
“Al Agua, es a uno que voy con agrado y el Umai Sushi; ese japonés y no otro”.

-¿Eres igual de apasionado con la música?
“Muero por Depeche Mode. Entre los chilenos, Los Tres y Los Pettinellis”.

-Preferencias literarias.
“Me gustan los ensayos. Desmond Morris y El Mono Desnudo; Erich Fröm. Los temas evolucionistas, filosóficos”.

-¿Algún deseo no cumplido?
“Una hija, una niñita en mi casa. No importa si es por fertilización o la adoptamos”.

-Eso no es tan difícil de cumplir.
“Nos estamos tomando el tiempo, pero de todas maneras llegará”.

-Finalmente… ¿vicio privado?
“¿Trabajar, trabajar y trabajar. Tengo un centro de reproducción en Lima y otro en Santa Cruz en Bolivia y voy los fines de semana a hacer guaguas de probeta. No es por las lucas, ya tengo todo lo que necesito”.

-¿Por qué, entonces?
“Es por una cosa medio egocéntrica, por los desafíos. En Lima creé el centro; en Bolivia, subí y subí la tasa de embarazos. El know-how está en cómo armas el pie de limón para que sea rico. La reproducción asistida es una técnica, el tema es cómo la haces y yo la hago bien”.
Ediciones especiales
EL COMENTARISTA OPINA
¿Cómo puedo ser parte del Comentarista Opina?
Comentaristas
PUBLICACIONES DESTACADAS
Más me gusta
Más comentarios
Más seguidores