"Cuando tengo un tiempo de estancamiento, me empiezo aburrir"

19 de Febrero de 2007 | 16:47 |
Sencillo y correcto, todo un caballero, parece que Álvaro Morales está enamorado o, al menos, en otra, porque al preguntarle su fecha de nacimiento contesta espontáneamente "El 14 de febrero del '68", luego estalla en una gran carcajada y dice "Nooo, ¡qué dije!, de septiembre. Ya me olvidé hasta de mi cumpleaños" y sigue riendo.

- ¿No estarás enamorado que estás pensando en el 14 de febrero?
"Nooo, o sí, siempre, no sé; ya no sé qué es el amor a estas alturas. Yo me hago psicoanálisis hace seis años y este va hacer un tema en cuestión (ríe a carcajadas). No sé por qué te habré dicho esto. Puede ser que lo haya confundido con la fecha de vacaciones... ¡qué sé yo!"

Nació en Santiago y se considera ñuñoíno de corazón. "Viví toda mi vida en la Villa Frei, de donde salieron algunos famosillos, como la Raquel Argandoña, Paulina Nin, la Myriam Hernández, los Bastías, Remigio (Remedy)…", dice.

Estudió en el colegio Calasanz y es el menor de cuatro hermanos, pero todas las mayores son mujeres y bastante más grandes que él.

- ¿Eso que significó ser muy regalón o sobreprotegido?
"No, era terrible, eran unas bestias, mis hermanas. Había un matriarcado de la puta madre, muy fuerte (sonriendo). Debo decir que la mujer chilena -voy a decir algo terrible-, en la historia, ha sido la constante más dura; la mujer chilena es más que el hombre chileno, encuentro yo".

- ¿Adoras a tus hermanas?
"No las adoro, pero si las admiro muchísimo".

- ¿Eres pesado con los términos?
"Es que no me gusta que me cofundan los términos, porque lo términos aclaran las ideas (ríe). Las admiro muchísimos a todas (reitera) y hay cariño de por medio, por supuesto, pero me costó sobrevivir a ese matriarcado".

-¿Y tus padres?
"Mi papá no nos sometió, pero era una persona más distante, tenía otra cadencia. Mi mamá tiene 76 años y mi papá tendría ochenta y tantos; pertenecía a una generación antigua, de una educación muy rigurosa en términos sociales, habían temas que no se podían conversar en la mesa, ¿cachai?, Para mí fue súper heavy".

-¿Cómo era tu relación con él siendo el único hombre?
"Era una relación bastante compleja, en términos de que no había un situación muy dialogante, pero siempre me hizo notar su cariño, no en términos afectivos corporales, porque eran tiempos distintos, pero me hacía notar su cariño. Era muy tierno y sensible, y creo que yo heredé su sensibilidad".

El padre de Álvaro murió cuando él tenía 24 años y fue "un dolor muy grande, una ausencia bien grande. Yo tuve que hacerme el macho no más, para que no me comieran las hembras", dice entre risueño y triste.
Emparejado por más de diez años con una psicóloga (por allí llegó a la profesión que quería estudiar cuando joven), tiene una hija de 11 años, Julieta, de la que habla con gran ternura.

Cuenta que desde pequeño le encanta el deporte, en especial, las artes marciales. A los 14 años practicaba Taekwondo y llegó a ser seleccionado nacional. A los 21 se retiró y, según sus propias palabras, "engordó como vaca". Luego, volvió a practicarlo, pero a los 26 se retiró definitivamente por culpa de las rodillas. Entonces, se dedicó al Tai Chi y después al Kung fu, hace seis años.

-¿Sólo artes marciales?
"Siempre me han gustado las artes marciales, pero también he hecho otros deportes como buceo; tomé un curso de instructor de rafting; me gusta el kayac".

-¿Todos deportes bien solitarios?
"Curiosamente, me gusta el tenis, pero me cuesta encontrar una pareja juegue conmigo; también el ráquetbol... mmm... en realidad, son deportes solitarios.
"Trato de inducir a mi hija, ¡claro que es más flojilla! Le ha costado; no le gusta y no hemos coincidido en ningún deporte, y si no es ahora, ya después no va a pescar"

-¿Por eso eres tan flaco?
"Subo y bajo de peso con mucha facilidad. Soy bueno para comer y muy bueno para cocinar; es mi hobby. He tomado cursos de cocina".

-¿Todo lo haces bien?
"Tengo tiempo, soy una persona inquieta".

-¿Intelectual y riguroso?
"No tanto. Lo que pasa es que cuando tengo un tiempo de estancamiento, me empiezo aburrir, entonces, ya empiezo armar otra empresa. Estudié medicina china tres años y medio, también".

-¿Por qué medicina china?
"La terapia es base de la medicina china, no es que sea uno médico chino, la gente a veces te pregunta si lees el tarot, o cualquier weá y no, este es un método que tiene que ver con el paradigma de la medicina china, en el que uno aprende para hacer terapia, haces diagnóstico.
"Yo creo que la gente, ahora que vivimos en esta post modernidad, busca un lado que tenga que ver con otras alternativas que no tienen que ver con nuestra cultura judeo cristiana; buscamos ese oriente. Lo decía muy bonito este cabro Astorga que occidente era el cerebro y oriente el alma y es mucha la necesidad que tenemos nosotros de encontrar respuestas que va más allá de lo físico, de lo material. Tenemos dividido, disociado, desestructurado el cuerpo y la cabeza".

- ¿Qué música te gusta?
"¡Ay! Ahí sí que muestro la hilacha profundamente, me gusta Arjona, Shakira..."

-¡Pero no corresponde mucho a tu personalidad!
"Sí, lo sé, pero es más contrastante todavía, porque escucho solamente música latina y romántica, ojalá, pero también me encanta Bach, Wagner..."

-Ese es más Álvaro Morales.
"Pero es que escucho las dos cosas, son las dos únicas radios que están puestas en el dial del auto, no escucho más".

- ¿Y lees mucho, supongo?
"Sí, leo bastante, no tengo mucho tiempo a veces, pero, sí, en cada teleserie leo tres o cuatro libros".

- ¿Que autores te gustan?
"No soy muy bueno para leer novelas, salvo una que otra. Me gusta mucho Irving D. Yalom, que está como de moda.... ¡Me cargan los libros de moda!, pero este caballero escribió un libro que se llama 'El día que Nieztche lloró' que es muy bueno; tiene otro, que yo recomendaría, que se llama 'Desde el diván'; también, 'Un año con Schopenhauer' que es excelente. Es un autor de mi agrado; me gusta mucho la biografía novelada y él, yo creo, tiene una mezcla muy interesante".

-¿Y de teatro?
"No tanto ¿Sabes?, más de psicología, sobre todo a Nieztche por su valor literario, es casi mi libro de cabecera.

-¿Vicio privado?
"Para mí ningún placer es culpable... Tal vez mi vicio privado es ver 'Los Simpsons'. Tengo colecciones completas y las vemos con mi hija, si almorzamos juntos, a la hora de la siesta. En la noche leo y, antes de acostarme, veo un capítulo, jajaja".
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