Los mitos sexuales en los púberes

18 de Junio de 2008 | 11:42 |
Hemos estado conversando distintas maneras de hablar de la sexualidad con los jóvenes y me gustaría enfocarme, en esta columna, en los púberes, ó sea, los que están comenzando su adolescencia.

La primera etapa de la adolescencia es la puberal entre los 10,11 a los 13,14 años, aproximadamente, y se denomina así porque coincide cronológicamente con los cambios físicos corporales, caracterizado por la producción de hormonas sexuales que despiertan el deseo sexual y la reestructuración de la imagen corporal.

PRIMER MITO: Si el niño/a o el/la joven reciben educación sexual se los incentivará precozmente a comenzar su vida sexual.

Existe un total de aproximadamente 30 programas de Educación de la Sexualidad en el mundo. Si bien, se reconocen diferentes resultados vinculados con las diferencias culturales de cada país que aplica el programa, ninguno ha demostrado que a mayor información entregada se disminuya la edad en la que se inician las relaciones sexuales. Al contrario, se ha visto que los jóvenes que reciben educación sexual formal en la escuela desde etapas tempranas inician su vida sexual más tarde y tienen menos parejas sexuales y adoptan el ejercicio de una sexualidad más sana y responsable

SEGUNDO MITO: Siempre es bueno hacer una celebración por la primera menarquia.

En las adolescentes la menarquia es un evento muy significativo que es importante que sea abordado por los padres, pero teniendo muy en cuenta, en que está la joven. Para algunas púberes esta situación provoca mucho pudor y necesitan que el tema sea tratado como algo intimo. Otras lo viven muy contentas, y les resulta grato celebrarlo.

Todo cambio y crecimiento trae consigo, ambivalencias, por un lado, se quiere crecer, pero por otro hay temor y angustia hacia lo nuevo. Esto se puede ver claramente en las dificultades que muchas veces inconsciente o conscientemente presentan las púberes para afrontar la nueva etapa.

TERCER MITO: Si mi hijo/a no habla de los cambios corporales y psicológicos que está viviendo, no le interesa entrar en el tema. No es conveniente que sean los adultos, quienes pongan el tema.
Consultas
Si deseas hacer alguna pregunta a nuestra psicóloga, envíanosla a través de ”Escríbenos”, ubicado en el costado izquierdo de la portada de Puntomujer.

El púber puede tener muchas fantasías y confusión respecto de lo que le está ocurriendo y tener temor a preguntar. El que no hable no significa que no le interese el tema. Es importante hablar acerca de los cambios por los que transitan los púberes, hacerlo progresivamente, comunicarse acerca de estos temas con naturalidad al ritmo que los púberes necesiten, apoyarse en ejemplos: libros, revista, películas. Es necesario hablar tanto de los aspectos biológicos, como de las ambivalencias que puede generar este momento en el desarrollo.

La pérdida del cuerpo infantil implica la necesidad de dejar atrás las identificaciones infantiles y encontrar nuevas maneras de plantearse en el medio. En esta etapa se viven diversos duelos: la pérdida del cuerpo y el status infantil así como de la imagen de los padres seguros y protectores de la niñez, según lo plantea Arminda Aberasturi psicoanalista argentina.

CUARTO MITO: La masturbación es mala y sucia, no es necesario pasar por eso.

La masturbación es un elemento sano y parte del desarrollo, ayuda al conocimiento del propio cuerpo. Durante la pubertad el cuerpo está cambiando, aparecen nuevas sensaciones y el tocarse y provocarse placer es la base del autoerotismo, elemento necesario, para luego desarrollar una sexualidad junto a otro del sexo opuesto.

QUINTO MITO: Si mi hijo/a tiene una amiga íntima, con la que se ve mucho o se encierra en la pieza, y a los 12 años no se interesa por el sexo opuesto es muy probable que sea homosexual.

El conocimiento del propio cuerpo muchas veces, en esta etapa, se da mirando a un otro parecido, se van conociendo a través del otro. Por eso le amigo íntimo de esta etapa es muy importante. Cuando un adolescente se encierra con otro “igual” a puerta cerrada, puede estar buscando un mundo propio del que están excluidos los adultos, una relación cercana con otro, que por tener su misma edad y sexo está pasando por cosas parecidas.

Es necesario respetar la cercanía que se da en esta etapa con alguien del mismo sexo; por supuesto, esta es una etapa y lo natural es que poco a poco también vaya habiendo deseo de relacionarse con el sexo opuesto. En esto las mujeres avanzan antes que los hombres, más pronto quieren relaciones heterosexuales y los hombres necesitan más tiempo para relacionarse con ellas, durante toda la pubertad privilegian juntarse entre ellos.


Tus comentarios sobre la columna de Viviana Sosman en el Blog PuntoMujer

Comentaristas
Más me gusta
Más comentarios
Más seguidores