"El mercado del vino es difícil, pero interesante"

27 de Abril de 2009 | 08:28 |
Hace casi tres años vino a Chile de vacaciones y le encantó. Le recordó tanto a su California natal, que decidió volver para quedarse. Eso hizo, y hace más de un año trabaja en la Viña Altair, del grupo San Pedro, como gerenta de exportaciones.

Antes, Melissa Hahn fue la encargada de Chanel para Latinoamérica, vivió en Panamá, y trabajó en Miami con marcas como Christian Dior y Nina Ricci. Dice que pasar de la industria del lujo al vino no fue un cambio radical: "Lo que hago para las viñas es muy similar a lo que realizaba antes. Trabajo con importadores en diferentes países y mercados, así es que es la misma idea. Algunos tipos de vino son muy lujosos, y Altair es muy lujoso, elegante, premium".

Melissa hizo un MBA en Negocios Internacionales, en Arizona. Siempre le gustó Latinoamérica, y a pesar de que venir a vivir a Chile le significó partir nuevamente en su carrera, no se arrepiente: "Mi puesto de trabajo ahora es el que tenía cuando comencé en Chanel, lo que implicó un paso atrás. Pero amo este país; el clima es precioso, me gusta ir a las viñas, salir de Santiago".

Entrar al mundo de las viñas significó un desafío. Empezó a estudiar sobre vino todavía viviendo en California, y habló con gente de la industria y con algunos amigos chilenos. "La organización 'Vinos de Chile' tenía un evento en San Francisco"', cuenta. "Unos meses después, uno de mis amigos me invitó y hablé con los encargados de exportación de las viñas. El año pasado, justo por estas fechas, decidí: 'Bueno, realmente quiero ir a Chile ahora'. Llamé a varias personas, incluyendo a Altair, y justo estaban en una reorganización y necesitaban a alguien".

Actualmente, Melissa se encarga de los mercados de la viña en América. Viaja mucho, y está en permanente contacto con los importadores para buscar nuevas formas de promocionar la marca. Considera que la principal ventaja del vino chileno frente a otros mercados reconocidos, como California o Francia, es que es de muy buena calidad, pero a un precio accesible.

Claro que eso también puede jugar en contra cuando se trata de vinos de lujo. "Es difícil en realidad", explica. "La industria del vino es muy cara, y afuera existe una percepción de que los vinos chilenos son muy buenos, pero baratos. Por diez dólares puedes conseguir una buena botella de vino chileno. Entonces venderlo a US$65 es difícil. Es un mercado difícil, pero interesante".

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A Thousand Splendid Suns: Una historia sobre la fuerza y resistencia de una mujer frente a las injusticias, lo que me hace recordar que tengo mucho por qué estar muy agradecida.

Mis dos gatos: Salto y Óscar de la Hoya, que tiene siete dedos. Me los traje de Estados Unidos.

Mis botas de excursión: Representan el deseo de descubrir Chile y mi pasión por la aventura y naturaleza.

Mi refrigerador lleno de vinos: Refleja mi pasión por el mundo del vino y todo lo que tenga relación con él.
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