Nelson Pacheco: “Soy medio detestable pero igual adorable”

Admite que es deslenguado y que eso le ha traído hartos problemas desde que salía en el programa “Rojo”, como bailarín, hasta ahora que hace carrera como panelista de farándula. Pero a pesar de todo, no está ni ahí, y mientras tenga trabajo seguirá hablando y siendo el mismo personaje que por casi 10 años aparece en pantalla.

01 de Marzo de 2011 | 16:45 | Por Ángela Tapia F., Emol
Rosario Álvarez, El Mercurio.
“Soy cuero de chancho”, es una de las frases que más repite y se repite Nelson Mauricio Pacheco cuando habla de su carrera y uno que otro problemita en la televisión: su salida de “Rojo” comentando los secretos de los participantes y la correspondiente antipatía de sus ex compañeros del programa, la publicación de fotografías de un fin de semana carreteado y en poses comprometedoras con otro joven, el desprecio público de su ex amiga Maura Rivera quien no lo invitó a su matrimonio con Mark González, y hasta una falsa noticia que lo diagnosticaba con una enfermedad terminal, en un foro de internet.

“Independiente de lo que se pueda decir, estoy súper seguro de quien soy”, es la idea a la que más recurre Nelson Mauri, sentado en el pasto, frente a La Red y al lado de Macarena, una niña de 16 años que lo sigue desde que participaba en “Yingo” y que hoy pasa a verlo a su nuevo lugar de trabajo, donde graba “Intrusos”. “Hemos salido hasta a comer juntos”, cuenta Pacheco, explicando la importancia que las niñas que lo siguen tienen en su carrera. Aunque admite que su verdadero público son las señoras, “las abuelitas”.

Apenas tiene 23 años, pero ya lleva nueve trabajando en la televisión, desde que partió el 2002 en “Tremendo Choque” y con su posterior salto a la fama con “Rojo”, donde si bien no fue el mejor bailarín, sí se convirtió en uno de los más polémicos y graciosos participantes. Más adelante llegarían los programas de farándula, siendo el rostro del escándalo en un comienzo, para convertirse hoy en un orgulloso panelista y estudiante de periodismo que ha pasado por casi todos los espacios de cotilleo que se transmiten en Chile.

Eso sí, su trabajo jamás absorberá su tiempo dedicado a ser cheerleader, su verdadera pasión y el deporte por el que desde hace un tiempo, cada año, va a competir a Estados Unidos. En su equipo, “Huracán Five”, están sus verdaderos amigos, y es por esta disciplina que “cuando sea más grande”, quiere poner un gimnasio especial para preparar porristas. “Gracias a Dios, todo lo que he querido lo he logrado. No sé cómo, pero me ha resultado”, dice, orgulloso de que tras haberse mejorado de un cáncer que lo afectó a los 4 años, su familia le haya inculcado que es todo un vencedor de la vida.

-¿Cómo alguien como tú no ha estado en un reality?
“Estuve a punto de entrar a ‘Pelotón’, pero las cosas pasan por algo. Además, creo que me ha ayudado no haber nacido en un reality para abrirme espacio en mi carrera, independiente de lo que sea mi carrera”.

-¿Por qué no entraste finalmente a Pelotón?
“Porque había un tema pendiente ahí, que cuando me fui de ‘Rojo’ salí con polémica. Entonces, algunos ejecutivos querían que yo entrara y otros no, pero es el precio que debía pagar. Y hoy siento que arreglé mis relaciones con TVN después de haber ido a ‘Calle 7’. Como que me hicieron pagar mi precio por ser deslenguado, y no guardo rencor contra ellos”.

-Tu trabajo actual sirve para sacar ese lado chismoso que tienes, ¿no?
“‘Intrusos’ me ha servido para no mostrarme mala onda. No quiero que mi personaje que comenta farándula sea alguien serio y que entregue información. Yo quiero dar el cahuín sabroso, con picardía, burlándome de mí mismo. Eso a la gente le gusta”.

-¿Burlándote de ti mismo o del resto?
“Es que igual de mí se burlan harto en el programa. Dicen que me robo las cosas, que no me quieren, que no me invitan a los matrimonios, que soy ‘chipamogli’...”.

-¿Qué es eso?
“Ser un poco flaite. Lo que pasa es que en Miami me encontré un IPhone que no tenía como devolver, porque estaba bloqueado. Conté la historia aquí y quedé como un lanza”.

-¿Qué esperas del futuro?
“Yo soy bien soñador. Cuando era chico, siempre pensaba lo que quería hacer cuando grande, y hoy en día saco la cuenta y tengo todo lo que soñaba, aunque sea poco. Tener 23 años y ser independiente, ayudar a mi mamá... Hoy ella ya está tranquila porque cacha que soy un hombre hecho y derecho. Pude ir a Estados Unidos, ser bueno en lo que quería y destacar dentro de un grupo de gente”.

-¿Qué querías exactamente cuando pensabas en tu futuro?
“Lo que quería, más que nada, era surgir, aunque con mi familia nunca me faltó nada porque cuando chico me dio cáncer, así que siempre fui medio niñito regalón. Pero siempre quise tenerlo todo con mis propias agallas y lo he logrado. Eso me motiva para el futuro, para tener mi gimnasio y seguir trabajando en televisión y perfeccionarme como periodista”.

-¿Tienes algún objetivo en particular con la televisión?
“Espero que a mis 43 años ya pueda tener mi programa de farándula propio. Me imagino que ‘Primer Plano’ necesitará nuevos conductores para renovar los rostros algún día. Y para eso estoy trabajando, saliendo un poco de las polémicas y poniéndome en la otra vereda, la de la industria”.

-¿Qué pasó con el lado artístico?
“Yo pensaba que mi cuento iba por ese lado, con ser bailarín o cantante”.

-¿Cantas también?
“Sí, si salí regalado de talento, gracias a Dios. Cantaba en ‘Yingo’ y me fue súper. Pero en esa búsqueda por saber lo que uno de verdad quiere, me di cuenta que a la televisión la puedes tomar desde dos partes. Puedes ganar mucha plata siendo protagonista de los escándalos, como lo hacen las faranduleras y los Pablos Schilling, o puedes trabajar desde la industria, que no requiere que estés en la noticia, sino que hablando de ella. Sentí que eso era rentable y me hace sentir cómodo, aunque igual no falta la mala onda”.

-Dices que tienes cuero de chancho, pero entre tantas críticas y cosas que se han dicho, ¿nunca te has sentido dañado?
“Sí, pero no ha sido por las críticas, sino que ha habido algunos hechos que creo que se han hecho con maldad, no por envidia, como si me odiaran. Y yo nunca le he hecho nada malo a nadie, soy súper buen amigo”.

-Se te han inventado hasta enfermedades.
“Sí, como esa que apareció en un foro, diciendo que yo tenía una enfermedad terminal, como si la hubieran sacado de un medio pero que nunca existió. Eso lo sentí con maldad”.

-¿Crees que haya personas que te quieren perjudicar?
“No sé. Esa vez fui a la Bicrim y me dijeron que mucho no podían hacer, porque no tenía ninguna validez si el ordenador del foro lo subía; quedaba a su criterio. Al final me dio lo mismo, tengo mi pega igual y soy cuero de chancho, gracias a Dios. Me afectó en su minuto en la medida en que pensé que había alguien que casi que me quería mandar a matar. Lo encontré desquiciado”.

-¿Nunca te arrepentiste de haber hablado tanto cuando te fuiste de ‘Rojo’? Varios compañeros tuyos estaban enojados contigo.
“Sí, porque los pelaba. Hay cosas de las que uno se arrepiente, pero de eso hay que aprender y sacar algún provecho. Creo que todo lo que he hecho me ha servido. Es súper difícil hablar de amistades en la tele porque los amigos son súper irreales”.

-¿Quienes son amigos tuyos de la tele?
“Tengo súper pocos. Cristián Ocaranza es muy amigo mío. Pero más allá no tengo grandes amigos en televisión. Tengo hartas amiguitas de los programas, pero mis amigos verdaderos están en cheerleader, donde he compartido experiencias más de verdad. La tele es más falsa, las relaciones que se generan son de mentirilla”.

-¿Pero no eras muy amigo de Yamna Lobos y, en su momento, de Maura Rivera también?
“Mira, con todo este cuento de la fama, yo he tenido que hablar de las chiquillas y lo hacía, para qué me voy a hacer la víctima. Más que nada, lo que yo decía era que la Maura terminaba junto a los pololos que la Yamna había botado, y eran secretos sabrosillos que no sólo contaba yo; salían en la prensa, pero yo los rescataba. Con la Yamna tengo súper buena onda hasta el día de hoy porque ella es más relajada y se lo tomaba de otra forma. Siempre podía recurrir a ella, contarle lo que pasaba y al final terminaba diciendo la versión que ella me daba. En cambio Maura, después que fuimos súper amigos, se hizo famosa y me hizo la desconocida, y cuando yo tenía que hablar cosas, para ella era casi como estar contando algo de alguien famoso y no de una amiga”.

-¿Te ofendiste cuando no te invitó al matrimonio?
“No, porque ella sabía que yo iba a armar un show del cuento. Eso sí, cuando estaba a punto de casarse, una falsa Maura se contactó conmigo en Facebook y me dijo que tenía que hacer méritos para ir a su matrimonio. Yo lo conté en el programa y dije que iba a hacer los méritos, que iba a hablar bien. Pero al final, me llamó la Maura verdadera y me dijo que no había ninguna posibilidad. Pero es lo que uno se gana no más; yo no tengo problema. Al final tengo pega y puedo seguir hablando de la Maura”.

-¿Te sientes solo en la televisión?
“No, porque después de que cometí los errores en TVN -de que solté el cassette- no lo he hecho de nuevo y he cultivado algunas amistades. Me quieren. Soy medio detestable pero igual adorable”.

-¿Cuál es tu vicio privado?
“Soy muy consumidor del mundo de Estados Unidos. Veo muchos programas gringos y me entero de la farándula de allá. Otro vicio son los Doritos de queso, y que soy obsesivo con lo que hago. Cuando tengo algo metido en la cabeza, le doy y le doy”.
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