Luz Granier: “La política es con llorar, pero sin lamentarse”

La ex jefa de gabinete y de campaña de Laurence Golborne habla por primera vez de la bajada del ex abanderado presidencial. Y también de su satisfacción de estar hoy al frente de la subsecretaría de Servicios Sociales, la que califica de la guinda de la torta que todos quisieran.

27 de Agosto de 2013 | 08:03 | Por María José Errázuriz L.
Archivo El Mercurio
Su madre, la abogada constitucionalista Luz Bulnes, le dio algunos consejos cuando el 2010 resolvió ingresar al servicio público como jefa de gabinete del ex ministro Laurence Golborne: “No tengas nunca cosas personales en tu oficina, los cargos públicos son diferentes a los privados y debes estar preparada para irte en 24 horas. Sólo ten ahí lo que quepa en tu cartera”.

Luz Granier ha seguido al pie de la letra ese consejo. Además de cambiarse dos veces de ministerio, luego se instaló en el comando presidencial del hoy candidato a senador independiente y desde mayo ocupa la oficina de subsecretaria de Servicios Sociales del Ministerio de Desarrollo Social.

Y en ese despacho, tal como ella indica, hay sólo una fotografía, la de su esposo, quien falleció a mediados de enero afectado de un cáncer. En medio del duelo, debió vivir la dura experiencia de ver a Golborne abandonar la carrera a La Moneda, pero tal como señala, ‘la política es con llorar, pero sin lamentarse’.

Después de trabajar con él por 10 años en la empresa privada, lo acompañó en los tres ministerios antes de asumir como su jefa de campaña, pese a que el partido en el que milita, RN, y que ayudó a fundar –razón por la que está en el acta de fundadores- llevaba a Allamand.

A tres meses de la bajada de Golborne, Luz comenta que sigue en contacto con él, más ahora que ha emprendido el desafío senatorial. “Tengo una relación de amistad con él”, afirma.

-¿No te pican las manos por volver a asumir un rol en su campaña?
“A uno siempre le pican las manos por eso, pero entré a la subsecretaría y asumí una responsabilidad con el Presidente y el Gobierno de quedarme aquí hasta marzo. Soy bien exigente conmigo misma en las obligaciones que asumo y este es un compromiso”.

-¿Ta han llamado desde la campaña de Evelyn Matthei?
“No, no me han llamado por lo mismo, porque todo el mundo sabe que asumí en mayo y no es presentable que me vaya a hacer campaña. Cuando uno decide tomar este cargo asume un compromiso también con la gente. Hay una responsabilidad con el equipo y los proyectos que se llevan adelante”.

-Han pasado algunos meses desde la bajada de Golborne, ¿cómo has procesado en lo personal lo ocurrido?
“En lo personal uno lo asume como un período en que hay que aprender de él y mirar para adelante”.

-Allamand, precisamente, suele decir que la política es sin llorar. ¿La estás viviendo así?
“La política es con llorar; ese viejo dicho tiene otra interpretación, que es sin lamentarse. Pero sin llorar por no sentir, no. La política se siente y cualquier cosa en el servicio público es con sentir. Para estar aquí hay que tener un cariño por lo que se hace y si no, no se debe estar. Un servicio público con sólo visiones personales, frío, no es el que a mí me gusta. Trabajar por el país, por las personas no puede ser sin sentimientos y tiene que ser con llorar”.

-En ese período estuviste dividida, eres militante de RN, pero no apoyaste su candidatura. ¿Cómo están tus afectos hoy con RN?
“Sigo y voy a seguir siendo militante y creo que hay separar las cosas. Los proyectos de militancia de un partido son de largo plazo y así ha sido. Muchas veces, entonces, tiene situaciones en las que no estás de acuerdo y creo que es parte de las etapas políticas. Mi afecto con RN y el compromiso con el proyecto del partido no han cambiado y en ese sentido, creo que el proyecto de país que lideraba Golborne iba muy de la mano con lo que es RN, con su espíritu. En eso nunca sentí una contradicción”.

-¿Ahora te representa más el proyecto de la Evelyn que el de Allamand en su momento?
“Me representan los proyectos unitarios y en ese sentido veo que el proyecto de la Evelyn es un proyecto de unidad, y creo que es lo único importante que debemos mantener en este momento”.

Aunque no se define como trabajólica, porque sabe separar aguas y vivir sus momentos de intimidad familiar, reconoce que por el hecho de no tener hijos, el trabajo la ha ayudado este año a sobrellevar los duros momentos que ha vivido. Aún así, aclara, “yo no giro sólo entorno al trabajo, no le dedico las 24 horas, aunque puedo estar disponible. Dedicarle 24 horas es una excusa perfecta para llenar vacíos”.

-Desde mayo has asumido responsabilidad efectiva de Estado, tu firma vale. ¿Eso aumenta la presión? ¿Sientes otra?
“No siento otro tipo de presión porque desde cualquier cargo que uno tenga, uno tiene que hacerlo con toda la responsabilidad. Si quizás antes no firmaba, si entregaba papeles para que otro lo hiciera, entonces los miraba con la misma dedicación, como si estuviera mi firma involucrada. Acá puede haber mayor exposición pública, pero en relación a la toma de decisiones, lo asumo con el mismo compromiso por mí o un tercero que era mi jefe”.

-Antes decían que eras ‘la luz en las sombras’ y hoy eres visible. ¿Qué ha cambiado?
“Cambia, porque hay mayor exposición, tienes que liderar reuniones y hablar en público que son cosas que antes no hacía. A la larga, se resume en que hay mayor exposición”.

-¿Y te acomoda esa exposición?
“He ido de a poco, de alguna manera en la campaña la fui teniendo, entonces todo ha sido paulatino. No me molesta, porque considero que lo que estoy transmitiendo no es algo personal, sino que se trata de proyectos y logros del Gobierno y lo hago feliz porque creo en lo que hago”.

-Si uno lee tu biografía eres hija del rigor y el perfeccionismo. ¿Lo mantienes, lo acentuaste, es un plus o a veces te juega malas pasadas?
“No me juega malas pasadas. Te diría que además lo aplico mucho conmigo misma; soy muy exigente conmigo que con los demás, aunque también lo soy con ellos. El perfeccionismo lo he tratado de trabajar porque llevado a un extremo no es un buen compañero, no es un buen aliado en la vida, porque cuando lo eres en demasía no logras concretar nada. La perfección no existe en la vida, entonces así no logras terminar ninguna tarea; dejas todo inconcluso”.

-Vienes del mundo privado y llegaste a un Estado que se señala burocrático, donde la maraña del poder impide hacer las cosas rápido. ¿Te desespera?
“De repente te genera cierta frustración, porque te gustaría concretar cosas con mayor velocidad. Pero no sé si eso es desesperación; a veces junto con la frustración está el desafío de saber cómo saco algo adelante. Cuando uno enfrenta la burocracia y la tomas como una justificación, es más fácil, es más fácil no hacer nada. Ahí es donde me sale el perfeccionismo y la rigurosidad de vencer la inmovilidad”.

-Asumiste en un ministerio en pañales y de hecho tu subsecretaría no existía y es desconocida. ¿Qué desafíos ha implicado eso?
“Nadie sabe lo que hace esta subsecretaría (tiene a su cargo el manejo de los programas de ingreso ético familiar, la ficha de protección social, Senama, Fosis, discapacitados, Conadi, Injuv), pero si las personas que tienen algún sentido de servicio público supieran todo lo que se puede hacer aquí, se lo estarían peleando. Esta subsecretaría es la guinda de la torta en el servicio público. Si se conociera en detalle todo lo que se puede hacer aquí, te aseguro que la lista de espera para ocupar el cargo sería muy larga”.

Se estusiasma y sigue: "Con nuestros servicios relacionados, me ha tocado trabajar en la iniciativa ChileGestiona que impacta en la mejor entrega de beneficios a las personas. Por ejemplo, Fosis ha aumentado la cobertura de sus programas de emprendimiento, trabaja e Ingreso Ético Familiar. También en Senama han aumentado la captación de recursos de privados para el aumento de coberturas, implicando un mejor uso de los recursos del Estado".

-Hoy estás en lo que llamamos ‘clase política’. ¿Te sientes parte de los incomprendidos, de los vilipendiados injustamente?
“No me siento parte de ello. Creo que he tenido la suerte de estar involucrada con equipos que representan una manera distinta de hacer política y creo en eso y voy a pelear por eso. Independiente que me haya tocado vivir momentos más fuertes –como fue la bajada de Laurence- reafirmo con mayor razón que este país necesita una forma distinta de hacer política.
“No me siento vilipendiada, todo lo contrario estoy orgullosa de estar en política y espero seguir”.

-¿Qué costos está teniendo estar aquí?
“El servicio público requiere una dedicación más total y no sé si lo veo como un costo porque lo estoy haciendo de manera voluntaria. Estoy feliz, me satisface”.

-¿Vives la vulnerabilidad del cargo? Eso de que en cualquier momento y por motivos ajenos a ti tienes que partir.
“Sí, tengo claro que estaré aquí mientras tenga la confianza del Presidente y así lo asumí el primer día. Y sigo a pie firme los consejos de mi madre. Sólo tengo esa foto y la echo en mi cartera y me voy”.

-Tu cargo tiene fecha de término, 11 de marzo de 2014. ¿Qué va a hacer Luz Granier después de esa fecha?
“La Luz no sabe qué va a hacer después de esa fecha, porque después de este año que ha sido tan movido en lo personal y profesional he tomado la decisión de no pensar en el futuro. Sí sé que me gustaría seguir relacionada con el servicio público, de todas maneras”.
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