Cirugías plásticas, el regalo que están pidiendo las jóvenes chilenas al salir del colegio

Creen que es la oportunidad ideal para cambiar lo que les desagrada de su físico y así ingresar renovadas a la universidad.

14 de Enero de 2014 | 08:00 | Por M. Francisca Prieto, Emol
"Yo no estoy de acuerdo con las operaciones estéticas, pero la verdad de las cosas es que me di cuenta de que lo mío era más que eso, era mi moral, mi ego… no sé, cosas que te hacen mujer". Así explica Sofía (nombre ficticio) su decisión de someterse a una cirugía de aumento mamario ahora que terminó el colegio y entrará a la universidad.

Según afirma la joven, aunque se sentía incómoda con el tamaño de su busto, nunca antes había pensado operarse porque consideraba que esa opción era “superficial” y también porque tenía un poco de temor, pero se animó al pensar que al salir de cuarto medio entraría a un mundo totalmente diferente al del colegio.

"Escuché los consejos de mis amigas, me informé un poco y tomé la decisión. Se lo planteé primero a mi mamá y aunque me encontró toda la razón, había problemas de plata. Entonces le dije: 'Me estoy graduando, voy a salir de cuarto medio, a todas mis amigas les hacen algún regalo, por fa hazme éste a mí'", relata.

Así, en aproximadamente 10 días más Sofía tendrá el busto que quería. "Tampoco va a ser un cambio tan extremo, pero va a ser algo, va a ser un cambio por lo menos para mí y bueno, como voy a entrar ahora a la universidad es como, digamos, una vida nueva", sostiene.

El caso de esta joven no es aislado, ya que desde hace algún tiempo tanto mujeres como hombres recién graduados, acuden a las consultas de cirujanos plásticos para cambiar lo que les desagrada de su físico y que, muchas veces, fue objeto de burlas durante su vida escolar.

"Es sorprendente la crueldad con que se vive hoy día en la mayor parte de colegios, ambientes sociales y grupos de amigos desde temprana edad. El bullying en Chile es desafortunadamente un gran problema que ataca además lo más esencial en la formación de la propia identidad, que es en este caso el aspecto físico", opina el doctor Héctor Valdés, quien agrega que -según su propia experiencia- el fenómeno de las cirugías como regalo a las recién graduadas se está dando desde hace algún tiempo.

"Desde hace unos seis años se ha notado un incremento de menores de edad acompañadas por sus padres para solicitar cirugías como regalo de graduación del colegio o incluso en muchos casos antes de terminarlo", asegura.

Rodrigo Contreras, director de Clínica Lo Curro, coincide con esta apreciación. "Entre que les regalen un auto, un viaje u otras cosas, prefieren cambiar aquello que les tortura la vida", afirma.

En este sentido, el médico indica que, en el caso de las mujeres, las operaciones más frecuentes son las rinoplastías, el aumento de busto y las liposucciones pequeñas. En tanto, los hombres se tratan la ginecomastia (aumento anormal de la glándula mamaria) y las orejas.

Valdés puntualiza que en el caso del busto, también es frecuente que las jóvenes quieran corregir asimetrías de tamaño, o flacidez y pérdida de forma, lo cual ocurre en las adolescentes que han experimentado sobrepeso. "Pero hay otras cirugías como eliminación de una papada en casos que por herencia tienen ya este problema a temprana edad, o alteraciones en la forma del mentón, ya sea por falta o por exceso", añade el cirujano.

Procedimientos de bajo riesgo

Rodrigo Contreras cuenta que en los últimos meses ha visto entre 15 y 20 casos de cirugías estéticas en recién graduadas. "Hay dos peak: uno es en noviembre o a fines de octubre, para prepararse para la fiesta de graduación, y el otro cuando comienzan las vacaciones de enero", sostiene.

Sin embargo, el médico aclara que no es que las jóvenes lleguen a su consulta y de inmediato agenden una hora para el pabellón, sino que su misión como especialista es "entorpecerle" un poco sus intenciones.

"La aptitud para una cirugía depende de varias cosas: del estado físico o biológico (…) y del desarrollo mental de la paciente. Hay que hablar con ella, muchas veces hay que mandarla a evaluar por un psicólogo, hay que hablar con los papás, hay que conocerla (…) ver cuán comprometida está con su operación", dice Contreras.

Asimismo, el cirujano plástico sostiene que la idea es que la paciente agote todas las posibilidades antes de operarse, lo que se aplica sobre todo en los casos de las que quieren someterse a una liposucción.

"Hay pacientes que llegan gorditas y no han hecho nunca ningún deporte, pero hay otras que comen razonablemente, que se cuidan, hacen deporte y todo, y no hay forma de que bajen los rollitos. Entonces, al segundo caso le vas a dar la posibilidad de entrar antes a la cirugía que a la otra que no ha hecho ningún esfuerzo", ejemplifica.

Pero lo que más enfatiza el médico es que, al momento de decidir operarse, las jóvenes están asumiendo ciertos riesgos que, aunque son bajos siempre y cuando se cumpla con ciertas condiciones -como la elección de un especialista que sea miembro de la Sociedad Chilena de Cirugía Plástica y esté acreditado, o de una clínica que cuente con la infraestructura para actuar en urgencias-, son los mismos que corre una persona mayor.

"Lo que tiene que entender la paciente es que ésta es una decisión de adultos, en el fondo, una decisión consciente de someterse a un riesgo para cambiar algo que no le gusta (…) La cirugía estética es una decisión para siempre, es una decisión grande, donde se corren riesgos y quizás de repente las pacientes no están preparadas. Entonces, la misión del buen cirujano plástico es poder filtrar eso y derivar cuando sea necesario", concluye.
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