Crean una sustancia que podría ser vital en la baja de peso

Se trata de la Inulina-Propionato de Etilo, un compuesto con efectos prebióticos que libera una hormona, que al enviarla al cerebro, reduce la sensación de hambre.

30 de Diciembre de 2014 | 08:42 | Por Fernanda Villalobos Díaz, Emol
Según un equipo de investigadores del Imperial College de Londres y de la Universidad de Glasgow, la solución al problema de la obesidad en el mundo estaría resuelto.

Así lo comprobó este grupo de expertos que creó una sustancia alimentaria que al mezclarla con las comidas logra la sensación de saciedad, lo que por consiguiente, disminuiría considerablemente el apetito de las personas: la Inulina-Propionato de Etilo (IPE).

La inulina es un tipo de carbohidrato complejo no digerible (fibra) con efectos prebióticos (que sirven de alimento para las bacterias benéficas del intestino grueso), que favorece la liberación de una hormona que al enviarla al cerebro, reduce la sensación de hambre.

El propionato, por su parte, es un ácido graso de cadena corta que se produce luego de la fermentación de la fibra alimentaria por los microorganismos que habitan el colon. Lo recomendado por nutriólogos y nutricionistas es un consumo de 30 gramos diarios.

Dominique Masferrer, académico del Departamento de Nutrición de la Universidad de Chile, explica que la inulina se utiliza en la industria alimentaria para mejorar la textura de los alimentos y reducir el aporte calórico de algunas preparaciones.

“Al tener un bajo aporte calórico y proporcionar una sensación en la boca similar a la grasa, permite disminuir el contenido de grasas totales de preparaciones como postres helados, productos lácteos entre otros”, dice.

Además, los efectos benéficos de este polisacárido se extienden a la disminución del colesterol total, colesterol LDL y VLDL (malos) y triglicéridos. A pesar de que este estudio ha sido muy comentado por los entendidos en la materia, la especialista aclara que el uso de la inulina en el control de peso y la saciedad no es nuevo.

Sin embargo, como nutricionista le llama la atención la propuesta que entrega esta investigación de acuerdo al mecanismo para aumentar la saciedad a través de una mayor oferta de propionato asociado a la inulina.

Esta mezcla “estimularía la liberación de hormonas intestinales, como la GLP-1 y PYY, que tiene efectos anorexígenos, es decir, que disminuyen el apetito, por lo que las proyecciones del uso de esta sustancia son alentadores, ya que los efectos benéficos no solo se extenderían a un mayor control del apetito y disminución en la ingesta de energía, sino también a una disminución de la grasa intraabdominal en adultos con sobrepeso”, afirma la nutricionista.

El estudio

Para comprobar la efectividad del estudio, 20 voluntarios con sobrepeso fueron divididos en dos grupos: a uno se le dio IPE en polvo en sus comidas, mientras que el otro consumió fibra dietética.

Las conclusiones, que fueron publicadas en la revista Gut, el boletín oficial de la Sociedad Británica de Gastroenterología, demostraron que el primer grupo de personas comió un 14% menos de las que ingirieron fibra y comprobaron tener una mayor cantidad de hormonas de reducción del apetito en el organismo.

En una segunda prueba, 60 personas con sobrepeso fueron sometidas a 24 semanas de dieta con el mismo procedimiento que el anterior. Lo sorprendente fue que ninguna de estas personas que tomó esta sustancia ganó más del 5% de peso corporal, a diferencia del otro grupo, en el cual seis miembros superaron ese porcentaje.

Igualmente, los que consumieron IPE tenían menos grasa en el abdomen y en el hígado.

Hay contraindicaciones

La inulina se puede encontrar en distintos tipos de plantas de consumo general como en la bardana (45%), agave (25%), ajo (16%), diente de león y achicoria (15%), alcachofa (10%), cebolla (6%) y espárragos (3%) y a pesar de que la mayoría de estos alimentos están al alcance de la población, ésta no consume la cantidad de fibra recomendada.

Si bien para la nutricionista el uso de esta sustancia sería muy útil para el control del hambre, señala que “no hay que olvidar que este problema es mucho más complejo, y no sólo se resuelve al lograr tener menos apetito ya que las consecuencias que genera la obesidad requieren de intervenciones integrales, donde las personas logren finalmente adoptar hábitos alimentarios saludables y realicen ejercicio físico como parte de su rutina diaria”.

Así, esta solución, sería lo más cómodo para aquellas personas que quieren bajar de peso, sin preocuparse de llevar una vida saludable.

“Es importante recordar que el peso corporal no es lo más importante, sino la cantidad de masa muscular, masa ósea y grasa corporal que tienen las personas, ya que es frecuente encontrarse con personas muy delgadas que tienen un exceso de grasa corporal y baja masa muscular y por ende están lejos de ser saludables”, concluye.
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