La carta renuncia de Mario Mosquera

23 de Agosto de 2001 | 11:26 | emol.com
Santiago, 20 de agosto de 2001
Sres.
Directorio A.N.F.P.
Presente.-
 
 
Mis queridos Directores:
 
            Desde 5 de enero de 1999, día en que asumí Presidente de la A.N.F.P. me he dedicado por entero a ella, no obstante los tropiezos presentados a mi salud, a raíz de la operación al corazón a que fui sometido en abril de 2000. He hecho lo posible por recuperarme, lo que no he conseguido plenamente hasta ahora. Me parece que prolongar más allá esta situación causa un daño innecesario a la A.N.F.P.,  sus integrantes y al fútbol en general.
 
            En virtud de lo anterior, sumado a una recomendación expresa en este sentido de mi médico tratante, junto a razones de carácter familiar y profesional, presento mi renuncia indeclinable al cargo de Presidente del Directorio de la A.N.F.P. Quisiera compartir con Uds. el pesar que esta decisión me causa, especialmente al recordar el cariño que siempre me acompañó de parte de todos los dirigentes nacionales y extranjeros, funcionarios de la Asociación, miembros del Sindicato, jugadores de la Selección, periodistas asignados a la Asociación y los hinchas en general.
 
            Haber estado a cargo de una actividad tan apasionante me ha llenado de orgullo y he puesto siempre lo mejor de mí para su engrandecimiento, para mantener la unidad dentro de la dirigencia, una buena calidad en la relación de los diferentes estamentos del fútbol, para lograr los mejores resultados deportivos posibles, para mejorar la calidad técnica de los dirigentes, futbolistas y profesionales vinculados a este deporte, para realizar los más propicios y convenientes contratos y negocios para la institución y para mantener estable la situación financiera del fútbol. Sin embargo, nada de lo anterior ha sido fácil y se requiere de mayores esfuerzos aún para alcanzar una mayor modernización y profesionalización de los medios relacionados con este deporte y mi falta de disponibilidad plena, de acuerdo a las razones anteriormente expresadas, me han llevado a adelantar mi decisión para dar paso a otras personas que puedan emprender esta tarea con nuevos bríos.
 
            Dejo, sin embargo, una herencia en términos personales muy satisfactoria y en términos económicos cifras que permiten considerar sana económicamente a la institución que rije el fútbol, como por ejemplo, que la A.N.F.P. distribuyó a sus clubes afiliados una mayor cantidad de excedentes que los generados en el mismo período, ascendentes a 325 millones de pesos. Lo anterior teniendo en especial consideración el hecho de que al 31 de diciembre del año 2002 la A.N.F.P. rebajará su pasivo circulante a sólo 1.000 millones de pesos terminando toda deuda con el sistema financiero.
 
            Desearía que los dirigentes que me sucedan logren dar con los cambios necesarios para convertir al fútbol en una actividad que sepa combinar adecuadamente los intereses económicos con los deportivos, y puedan mantener la necesaria unidad y respaldo de la mayor cantidad de clubes posible para el pleno desarrollo de la actividad, como asimismo de los medios de comunicación, deportistas y los demás profesionales y técnicos que participan en el fútbol.
 
            Finalmente quisiera agradecer a todos aquellos que me han prestado su valiosa ayuda, a mis fieles colaboradores,  y a todos aquellos con quienes me tocó interactuar, como asimismo, pedir perdón por todos aquellos errores que pude haber cometido, a quienes pude haber ofendido con mis actuaciones y por todo aquello que no logré hacer pudiendo haberlo hecho.
 
            En conocimiento de que mi renuncia desde el punto de vista reglamentario, trae aparejada una nueva elección de Directorio de la ANFP, deseo proponer a Uds. que dicho acto eleccionario se verifique el próximo día 7 de Septiembre, a fin de permitir un pronto recambio dirigencial de la Asociación.
 
            Sin otro particular les saluda afectuosamente,
 
 
MARIO MOSQUERA RUIZ
Comentaristas
Más me gusta
Más comentarios
Más seguidores