Michael Schumacher deja atrás accidente en Monza

El alemán no sufrió lesiones de consideración tras estrellarse ayer contra un muro de los boxes, en las sesiones de práctica para el Gran Premio de Italia.

03 de Septiembre de 2004 | 13:45 | DPA
HAMBURGO.- El alemán Michael Schumacher dio ya por zanjado el episodio del aparatoso accidente que sufrió ayer durante los entrenamientos en Monza, después de dormir hoy hasta bien entrada la mañana y dedicarse después a la familia en su casa en Suiza.

"Yo mismo estoy asombrado de lo bien que superé el accidente de ayer, pues sigo sin la menor molestia", aseguró hoy Schumacher en su página de Internet. "Hoy dormí algo más que de costumbre y ahora todo sigue su ritmo normal".

"Está bien", ratificó su portavoz, Sabine Kehm, tranquilizando a los aficionados tras el decimotercer accidente grave en la carrera del campeón del mundo, que calificó el incidente como un inevitable riesgo de la profesión.

Y no hay duda de que a diez días del Gran Premio de Italia en Monza, Schumacher llevaba a bordo a su ángel de la guarda. "Eso podría haber tenido peores consecuencias", escribió hoy La Gazetta dello Sport en referencia al accidente.

Solamente en una ocasión, en julio de 1999, el ángel de la guarda de Schumacher estuvo algo descuidado. En el Gran Premio de Inglaterra, el alemán sufrió doble fractura de tibia y peroné, tuvo que renunciar a correr seis grandes premios y decirle adiós al primer título con Ferrari.

A los cuatro días de coronarse por séptima vez campeón del mundo en el circuito belga de Spa-Francorchamps, el quinto consecutivo con la "scuderia", casi al final de los entrenamientos le reventó un neumático cuando iba a 340 kilómetros por hora.

El F2004 del campeón mundial dio de inmediato un giro y fue a estrellarse contra el muro de los boxes, salió disparado hacia atrás y quedo en dirección opuesta al otro lado de la pista.

Centenares de "tifosi" en las tribunas quedaron petrificados, pero Schumacher salió por su propio pie de los restos del auto y se tumbó de espaldas en la hierba al lado de su vehículo.

Los enfermeros acudieron a toda prisa, pero el piloto, de 35 años, dijo que estaba bien, se levantó y pidió que lo llevasen al box de Ferrari, desde donde llamó a su esposa Corinna. Luego saludó a los aficionados para tranquilizarles. Más tarde jugó con su perro Shiva y con un balón como diciendo: "Vean, me siento perfectamente".

Tras una corta entrevista con los técnicos, Schumacher voló a casa, a Suiza, donde le esperaban la mujer y los hijos, en compañía de su fisioterapeuta Balbir Singh.

"Algo semejante sólo pasa en la Fórmula 1. Un piloto choca a 340 kilómetros por hora contra un muro de cemento y dos horas después se halla de nuevo en casa a centenares de kilómetros como si no hubiera pasado nada", se admiró La Gazzetta dello Sport.
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