BERLÍN.- El ciclista alemán Jan Ullrich insiste en su inocencia, pese a las pruebas de ADN que lo apuntan como cliente del doctor Eufemiano Fuentes y su presunta red de dopaje, y dice no temer a ningún fiscal ni federación.
"En toda mi carrera no he estafado a nadie y no tengo por qué admitir un error que no cometí", afirma en ciclista, en su página de internet.
Ullrich, contra quien tiene abierto sumario por estafa la fiscalía de Bonn, apunta además que "no temo a ningún proceso, ningún fiscal ni ninguna federación". El ciclista alemán, ganador del Tour de Francia en 1997, se retiró de competición en febrero, tras meses de escándalo por su presunta implicación en el caso de dopaje de la "Operación Puerto".
El fiscal de Bonn, Friedrich Apostel, afirmó la semana pasada que las bolsas de sangre incautadas a Fuentes con los nombres "Jan", "Número Uno" o "Hijo de Rudi" corresponden "sin duda alguna" al ciclista.
Apostel rechazó acusaciones lanzadas por los abogados de Ullrich, que insinuaron que dichas pruebas podían haber sido manipuladas.
La trama de la "Operación Puerto" salió a la luz en junio del año pasado, poco antes del inicio del Tour, cuando la Guardia Civil española incautó unas 200 bolsas de sangre en las dependencias de Fuentes, al parecer la mayoría de ciclistas.
Ullrich quedó excluido del Tour, al igual que su entonces compañero de equipo, Oscar Sevilla, y poco después T-Mobile les suspendió a ambos, junto al manager del alemán, Rudy Pevenage.
La Justicia española abrió sumario, pero en marzo lo cerró por entender que el dopaje no está tipificado como delito.
Apostel siguió con sus investigaciones, abiertas tras la demanda presentada no por el ex equipo del ciclista, T-Mobile, sino por una jurista de Bielefeld.