Tour de Francia: Froome pedalea seguro hacia París y rechaza dudas de dopaje

En el segundo y último día de descanso, el ciclista británico y líder de la carrera dijo que "entrené duro para llegar a donde estoy".

15 de Julio de 2013 | 11:18 | EFE/AFP

Froome posa para los fotógrafos en uno de los camiones de apoyo del equipo Sky.

AFP

AVIGNON, Francia.- El Tour de Francia 2013 parece sentenciado después de la exhibición de Chris Froome en el Mont Ventoux, y el tránsito de los Alpes a París se puede convertir en un paseo militar para el británico, a quien le ha salido un rival inesperado: las sospechas de dopaje.


La segunda jornada de descanso estuvo marcada por las preguntas sobre dopaje, lo que indignó a Froome e incomodó a Alberto Contador.


"Es muy triste que el día después de la victoria más importante de mi vida estemos hablando de dopaje y que me recuerden a Armstrong. Él hizo trampa, pero yo no", señaló el líder.


"Sé en lo más profundo de mi ser que me entrené extremadamente duro para llegar a donde estoy. Sé que todos mis resultados son fruto de determinación, eso ha sido una verdadera batalla para llegar donde estoy", explicó.


"Tengo el apoyo de un equipo fantástico. Es todo el conjunto de cosas (que dan el resultado). La gente puede hablar de otra coas, yo no puedo, no sé nada de esas cosas. Sé lo que hago yo y estoy orgulloso de ello", había asegurado poco antes.


Por su parte, Contador despejó rápido la primera pregunta sobre su confianza en el rendimiento de Froome.


"Solo admito dos preguntas de dopaje, si no me voy a descansar. Creo que corre limpio y no tengo por qué dudar de él", señaló tajante.


Debate de dopaje aparte, el Tour descansa ante la última semana, que en principio era la decisiva, pero el dominio de Froome la puede convertir en un camino de rosas hasta París.


Es posible que el Sky no sea el equipo más fuerte, pero tiene un líder de hierro que ha sabido imponer su ley en las tres citas clave del Tour hasta el momento, el final en alto en Pirineos, la cronometrada de Mont Saint Michel y el Mont Ventoux.


Aún con el despiste, el día de los abanicos camino de Saint Amand Montrond, a pesar de su soledad en la segunda etapa de los Pirineos, el británico nacido en Kenia tiene encarrilado su primer Tour con una cómoda ventaja sobre los otros inquilinos del podio, el holandés Bauke Mollema y el español Alberto Contador.


Nada que objetar y debate cerrado. Con mayor o menor acierto del Sky, que no es el mejor equipo, Froome ha reducido a sus rivales. Con su peculiar estilo sobre la bicicleta, lejos de la mejor estética, los ha desmoralizado, y no tienen más opción que admitir su superioridad. Únicamente se agarran a factores casi milagrosos para revertir la situación.


Del esperado duelo entre Froome y Contador no ha habido indicios en todo el Tour. El español ha perdido en su terreno, que es la montaña, y no ha rendido contra el crono. La general le sitúa tercero a 4:25 minutos y admite que "en el tú a tú no hay nada que hacer".


Contador ha dejado de ser aquel corredor explosivo que marcaba las diferencias en las subidas. Su falta de respuesta a la hora de la batalla es lo que hace pensar que no está en condiciones para discutirle el Tour a Froome. Ya no levita sobre la bicicleta, no baila sobre ella, y en el Ventoux se redujo al pobre objetivo de mantener el ritmo para no perder una minutada.


Más atrás tampoco hay mucho


Tampoco se espera que Bauke Mollema encabece rebelión alguna. El holandés se conforma con la segunda plaza, objetivo que no le resultará fácil, ya que solo aventaja en 11 segundos a Contador.


Más allá de los puestos del podio, el aliciente vendrá de la mano del colombiano Nairo Quintana, sexto a 5:47. El dinamitero de Boyacá ha sido el único corredor capaz de romper la carrera con sus precipitados ataques. Con más cálculo y menos errores de juventud -tiene 23 años y es debutante- tal vez hubiera disfrutado de la segunda jornada de descanso en un escalón del podio.


Quintana será el líder del Movistar en la última semana. Alejandro Valverde entre averías y apuros en el Ventoux ya no entra en el grupo de favoritos, por lo que le tocará ayudar al colombiano e intentar ganar una etapa. "Me gustaría ganar la del Alpe D'Huez", sueña.


Los Alpes guardan las mejores etapas del Tour del centenario. La cronometrada de Chorges, apta para escaladores porque es casi una cronoescalada, el doble paso por el Alpe D'Huez y la víspera de París con el ascenso al Semnoz ofrecen territorios comanches. Pero, ¿quién, cómo y dónde van a poner en apuros a Froome?


Sorpresas semejantes se han visto, por ejemplo en la Vuelta a España con Contador arrebatándole la carrera a "Purito" Rodríguez en Fuente Dé, pero la desigualdad de fuerzas es enorme. Froome está en otro escalón, a otro nivel, y su margen de tiempo aún le podría permitir cometer errores.


El conquistador del Mont Ventoux se ha instalado en primera clase para viajar a París. Como un buen púgil, ha sabido golpear a sus rivales donde más les dolía y en los días marcados. Y ahí está el resultado a falta de seis asaltos. Tres KO y camino expedito hasta la capital francesa, que le espera al anochecer del domingo para suceder a Sir Bradley Wiggins. Si un milagro no se lo impide.

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