Chile tiene un estadio a la altura del siglo XXI

El presidente Ricardo Lagos inauguró el Arena Santiago, el estadio techado del Parque O'Higgins que estuvo dormido por 50 años y que el 2000 fue el escenario de la "tarde de los sillazos" en el partido de Copa Davis entre Chile y Argentina.

07 de Marzo de 2006 | 17:25 | Jorge Díaz, El Mercurio en Internet
SANTIAGO.- "Hoy estamos entregando un estadio para los chilenos a la altura del siglo XXI, una arena que nos va a permitir muchas cosas", dijo el Presidente Ricardo Lagos hoy en la inauguración del Arena Santiago, el estadio techado ubicado en el Parque O’Higgins.

La obra fue terminada por Hiller Inversiones, que obtuvo la concesión a través del ministerio de Obras Públicas por 20 años, terminando así con la construcción que estuvo dormida por 50 años desde sus inicios en 1956.

"50 años después tenemos que estar contentos porque esta obra se ha terminado y va a prestar los servicios que tiene que prestar", dijo el alcalde de Santiago, Raúl Alcaíno, en la presentación del nuevo Arena Santiago.

Aunque esta presentación es exactamente para un período de marcha blanca, porque si bien el coliseo está completamente terminado, aún resta finalizar detalles en los alrededores que estarán listos en abril, cuando será oficialmente inaugurado y estará completamente disponible para el uso de la comunidad.


El Presidente Lagos recorriendo el Arena Santiago por afuera.
La obra tiene capacidad para 12.000 personas sentadas cómodamente en las butacas pegadas al piso, y en la cancha podrían entrar otras 3.000 más. Contará también con 1.500 estacionamientos, ambiente climatizado, ascensores y accesos para minusválidos, entre otras comodidades.

El ministerio de de Obras Públicas invirtió cerca de 9 millones de dólares para terminar la construcción, y su titular, Jaime Estévez, demostró su satisfacción al poder ver terminado, por fin, el Arena Santiago.

"Hemos recuperado para el uso de los chilenos lo que era un ‘elefante blanco’ que había sido abandonado", dijo Estévez, quien mencionó además que en este nuevo estadio podrán realizarse actividades deportivas, culturales, musicales, etc.

Por su parte, el Presidente Lagos ahondó más en las palabras de Estévez y señaló que: "Este va a ser un lugar relevante para el deporte chileno, para la cultura y para el arte. Por sobre todo será un lugar para los habitantes que podrán disfrutar de un gran espectáculo, sin sacrificar calidad en forma masiva".

La superficie total del estadio es de 44 mil metros cuadrados, de los cuales 31 mil serán de la arena misma, que tiene una cúpula situada a 45 metros de altura y un marcador electrónico de 4 caras para que la gente pueda ver desde todos los rincones los resultados de los eventos deportivos que se estén realizando, y camarines de primer nivel, además de salas de eventos y cafeterías, entre otros.

La opinión del deporte

El momento más emotivo de la jornada –que tuvo muchos tintes de despedida para el Presidente Lagos-, se vivió cuando apareció Catherine Peñán –campeona mundial juvenil- patinando con una bandera en sus brazos mientras una música de fondo ayudaba a que las 8.000 personas presentes se emocionaran y aplaudieran de pie.

La patinadora entró en nombre de los deportistas de Chile y le entregó al Presidente una chaqueta de regalo, que fue retribuida con un gran abrazo y un beso por parte de Lagos.

El mundo del deporte estuvo presente con personalidades como Leonardo Véliz, Sergio Vargas, Cristián Olea –subsecretario(s) de Chiledeportes-, y algunos miembros de la plana directiva del Comité Olímpico de Chile (COCh), como su presidente, Neven Ilic, secretario general, Juan Carlos Cárdenas, y el segundo director, Ricardo Vorpahl.

A la salida de la inauguración, Neven Ilic se mostró satisfecho y contento por tener la posibilidad de contar con un nuevo recinto para desarrollar la actividad en el país.

"Rescatamos que se recuperó la Arena y que Santiago tiene un nuevo lugar para realizar espectáculos deportivos. Ahora lo importante es usar este espacio y traer eventos relevantes para que el público vea deporte", dijo Ilic.

Dentro de estos eventos, el presidente del COCh comentó que en estos momentos Chile está postulando a ser sede de la eliminatoria de los Juegos Olímpicos en básquetbol, para lo cual tienen pensado poder utilizar el Arena Santiago.

Por otro lado, Cristián Olea comentó que Chiledeportes llegó a un acuerdo con la concesionaria para poder utilizar 10 días durante el año el coliseo para eventos deportivos de carácter nacional o internacional que sean del interés de la comunidad.

Si bien reconoció que diez fechas no es lo ideal, Olea se mostró "satisfecho, porque eso da la posibilidad de ampliar esa fecha y llegar a algún acuerdo con la concesionaria para poder utilizarlo más veces en algún tiempo", finalizó.

Un viejo y feo recuerdo


Nicolás Massú abandonando la cancha luego de los incidentes.
La imagen imponente que hoy mostró el coliseo nada tiene que ver con lo que se vivió hace seis años en ese mismo lugar cuando el 7 de abril Chile y Argentina se enfrentaron por el Grupo Uno Americano de Copa Davis.

En aquella ocasión el entonces presidente de la Federación de Tenis de Chile, José Ramón de Camino, quería utilizar el evento para el duelo de Copa Davis debido principalmente a que podría albergar 15.000 personas en la pista dura que se pretendía implementar –pensando que los argentinos no rendían bien en esa superficie-.

La Federación trabajó contra el tiempo y si bien la cancha pudieron terminarla a tiempo –aunque una semana antes de la serie el equipo chileno entrenaba con molestos ruidos por el término de los trabajos-, el estadio mismo y los alrededores no estaban a la altura de lo que significa un enfrentamiento de Copa Davis.


Sin comentarios.
Cuando se jugaba el cuarto set entre Nicolás Massú y Mariano Zabaleta –antes ya había ganado Marcelo Ríos-, el público se descontroló y comenzó a tirar frutas, monedas, y hasta las sillas de plástico que se habían habilitado, porque no se pudieron instalar butacas.

El desastre quedó en la historia del deporte chileno como una de las vergüenzas más grandes que se ha vivido y se le bautizó como la "tarde de los sillazos", con imágenes que dieron la vuelta al mundo con el terrible accionar del público.

Finalmente, la Federación de Tenis de Chile fue sancionada con 47.800 dólares y nuestro país no pudo disputar el repechaje al Grupo Mundial que, de haber ganado el partido contra Argentina en la cancha, debería haber jugado contra Marruecos en calidad de local.
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