WASHINGTON.- El Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal, que se reúne mañana, martes, probablemente mantendrá los tipos de interés en el 1,75 por ciento, su nivel más bajo en cuatro décadas, ya que la economía de EE.UU. presenta indicios de recuperación.
Durante todo el año pasado, la Reserva Federal sostuvo de la mano a los consumidores -cuyos gastos representan dos tercios del Producto Interior Bruto de Estados Unidos - con once reducciones de los tipos de interés que, a principios de 2001 estaban en su nivel más alto en una década.
Los sucesivos abaratamientos de los créditos impidieron que la desaceleración de la economía, que había comenzado en julio de 2000, se convirtiera en una recesión, y después de una breve contracción de la actividad en el tercer trimestre del año pasado -la primera desde 1991- comenzó una reactivación moderada.
El Presidente George W. Bush, así como ministros de su gobierno y el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, han expresado en semanas recientes su optimismo acerca de la economía, aunque el desempleo continúa cercano al 6 por ciento y así seguirá hasta que la recuperación sea más fuerte.
Los tipos de interés interbancario (que los bancos se cobran entre sí por préstamos a corto plazo) se encuentra ahora en el 1,75 por ciento y la mayoría de los analistas cree que la Reserva Federal la mantendrá así, a la vista de que la reactivación incipiente no ha acelerado la inflación.
El Departamento de Trabajo informó la semana pasada de que el Indice de Precios de Productor tuvo en febrero un aumento del 0,2 por ciento, tal como se esperaba. Si se excluyen las categorías más volátiles, como alimentos y combustibles, la tasa de inflación en el ámbito de los productores fue cero.
Durante febrero, la producción de las fábricas, minas y plantas de servicios públicos del país aumentó un 0,4 por ciento, en el segundo incremento consecutivo de la producción industrial, según un informe de la Reserva Federal.
Este crecimiento de la actividad industrial fue el más fuerte desde junio de 2000 y siguió a un aumento del 0,2 por ciento en enero.
Greenspan había dicho al Congreso dos semanas atrás que el ciclo de reducción de inventarios -durante el cual las empresas se deshicieron de los productos no vendidos- había llegado a su fin y, para atender a la demanda, pronto la industria aumentaría su actividad.
En febrero, por segundo mes consecutivo, hubo un aumento de la utilización de la capacidad instalada, que llegó al 74,8 por ciento, tres décimas de punto porcentual más que en enero.