EEUU: Senado aprueba compromiso para elevar el límite de la deuda

El escrito deberá ser votado ahora en la cámara baja, donde debería tener el visto bueno. El registro fue de 81 votos a favor y 18 en contra.

16 de Octubre de 2013 | 21:38 | DPA
AFP

WASHINGTON.- El Senado de Estados Unidos aprobó este miércoles el acuerdo bipartidista de última hora que permitirá la reapertura del gobierno y evitar el primer cese de pagos de su historia, que habría tenido graves consecuencias a nivel mundial.

El acuerdo forjado entre los líderes demócrata y republicano de la cámara alta estadounidense y que permitirá la reapertura inmediata del gobierno cerrado desde hace 16 días, así como evitar el default estadounidense, fue aprobado con 81 votos a favor y sólo 18 en contra.

Pero para que pueda llegar a la mesa del Presidente Barack Obama, quien debe convertirla con su firma en ley lista para su implementación inmediata, el acuerdo debe recibir todavía el visto bueno de la Cámara de Representantes, dominada por la oposición republicana y que se espera comience en breve su votación.

Con todo, tras las últimas declaraciones de los máximos responsables republicanos, se cuenta ampliamente con un voto favorable también en esa cámara que evite una debacle financiera de magnitud internacional, ya que un default estadounidense habría tenido consecuencias "catastróficas" globales, según los expertos.´

El propio presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, quien hasta la víspera había tratado de negociar un acuerdo que convenciera al sector más conservador de su partido, tiró hoy la toalla y llamó a sus colegas de bancada a apoyar el acuerdo bipartidista forjado en el Senado, reconociendo que no logró "ganar" esta batalla contra los demócratas de Obama.

"La Cámara de Representantes ha luchado con todo lo que tenía para convencer al presidente de Estados Unidos de que abriera negociaciones bipartidistas sobre la deuda del país y para una mayor justicia para los estadounidenses bajo 'Obamacare'", dijo Boehner en un comunicado en referencia a las fracasadas demandas republicanas a que Obama hiciera concesiones en su reforma sanitaria.

"Esa lucha continuará, pero bloquear el acuerdo bipartidista alcanzado hoy por los miembros del Senado no será una táctica para nosotros", agregó.

Sus palabras sellaron la confianza en que la cámara baja del Congreso no impedirá el acuerdo forjado a pocas horas de que acabe el plazo en el que según el Departamento del Tesoro el país se quedará sin posibilidad de seguir tomando dinero prestado para saldar sus deudas, a lo largo de este jueves.

Pese a ello, una de las grandes dudas es la cantidad de votos republicanos que logrará la iniciativa, que se espera que sí obtenga un apoyo masivo de la minoría demócrata.

El pacto, forjado por el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, y el de la minoría republicana, Mitch McConnell, establece que el techo de la deuda sea elevado de tal forma que Estados Unidos siga teniendo liquidez al menos hasta el 7 de febrero de 2014.

Además, prevé aprobar la liberación de fondos suficientes como para reabrir el gobierno, que lleva dos semanas cerrado, y mantenerlo funcionando hasta el 15 de enero, lo que elimina la amenaza de un nuevo cierre administrativo del ejecutivo que envíe de nuevo a cientos de miles de funcionarios a casa sin paga antes de la delicada época de Navidad, crucial entre otros para la economía.

Asimismo, se compromete a convocar a una negociación conjunta de miembros de ambos partidos procedentes de las dos cámaras, la denominada "conferencia" parlamentaria, para buscar un nuevo acuerdo sobre políticas fiscales de largo plazo a ser presentado antes del 13 de diciembre.

Observadores concuerdan en considerar que los republicanos son los que más perjudicados salen de este pulso político contra el gobierno de Obama, puesto que casi no han logrado concesiones demócratas en materia de reforma sanitaria: apenas la promesa de una mayor revisión de aquellos que soliciten subsidios para su seguro médico.

Así lo reconoció hoy el propio Boehner en la radio de su estado: "Luchamos una buena batalla, sencillamente no ganamos", dijo.

La Casa Blanca, consciente de lo delicado de las negociaciones en el cercano Capitolio, mantuvo durante toda la jornada un perfil bajo. El portavoz de Obama, Jay Carney, aseguró que el acuerdo cuenta con el apoyo del mandatario, pero eludió cualquier triunfalismo previo a las votaciones.

"Aquí no hay ganadores, los estadounidenses han pagado un precio por esto y nadie enviado a Washington puede considerarse un ganador", sostuvo el portavoz. "La economía ha sufrido por algo que era totalmente innecesario (...) las acciones resultantes de flirtear con el default van a resultar en mayores costes para el gobierno estadounidense y por lo tanto para el contribuyente", recordó.

Además, el acuerdo al fin y al cabo es sólo temporal y, aunque los demócratas lograron extender algo las fechas, no resuelve ni siquiera a medio plazo la situación, con lo que en apenas unos meses podría volver a producirse la situación contra la que Obama ha advertido reiteradamente las últimas semanas: gobernar "de crisis en crisis".

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