Venezolanos de bajos recursos siguen confiando en Maduro pese a mayor escasez

El Presidente Nicolás Maduro trata de obtener préstamos internacionales para mantener los subsidios, en medio de la caída del petróleo, y seguir subsidiando a los más necesitados.

20 de Enero de 2015 | 16:15 | Bloomberg

Una larga fila de personas espera poder ingresar a un supermercado en Caracas.

AFP

CARACAS.- Es un espectáculo común en Venezuela desde hace 15 años: un autobús lleno de seguidores del gobierno que se dirige a un acto progubernamental. Ese era el caso la semana pasada en una autopista de la capital, Caracas, con algunas diferencias.


El autobús estaba muy deteriorado –bolsas plásticas cubrían las ventanillas rotas-, al igual que sus pasajeros. En la calle debajo de la autopista, centenares de personas hacían fila durante horas para conseguir productos básicos en un supermercado de provisión limitada.


"Antes no había escasez", dijo el conductor, Eduardo Gómez, mientras observaba. "Esto no puede seguir para siempre", añadió.


A medida que bajan los precios del petróleo, que la escasez se profundiza y la economía venezolana sigue declinando, las filas de compradores ansiosos se han convertido en un espectáculo habitual en el país. La frustración, sin embargo, no ha estallado.


El Presidente Nicolás Maduro trata de obtener préstamos internacionales para mantener los subsidios y seguir respaldando a los pobres para continuar con el modelo de su extinto mentor, Hugo Chávez. A pesar de que los ciudadanos se encuentran ante un abismo de caos económico, la mayoría considera que la oposición es un grupo de oportunistas elitistas, y Maduro persiste.


"La situación es muy mala, pero tenemos que seguir apoyando al presidente, tenemos que seguir adelante con él", señaló la activista Jenny Escorcia mientras trataba de alentar a 40 seguidoras del gobierno a bordo del autobús chino.


Alejandro Velasco, un profesor de estudios latinoamericanos de la Universidad de Nueva York, sostuvo que haría falta una cuota mucho mayor de infelicidad para que los pobres del país se rebelaran.


"Estamos acostumbrados"


"Hay una enorme tolerancia y una enorme aversión al riesgo en los sectores populares de Venezuela", indicó Velasco, autor de "Barrio Rising" (El levantamiento del barrio), un libro sobre Venezuela de próxima publicación. Dijo: A menos que haya un cambio de política tangible, que pueda detectarse, la explosión social tardará en llegar".


La escasez de todo tipo de productos, desde jabón hasta repuestos para autos, y una inflación anual de 64% han hecho bajar el nivel de aprobación a la gestión de Maduro a 22%, el más bajo para un Mandatario venezolano en dos décadas, según la firma encuestadora Datanálisis.


La economía se contrajo en los primeros tres trimestres el año pasado, lo que constituye la recesión más profunda de América Latina, según estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).


En el vecindario de clase trabajadora de Catia, en la zona oeste de Caracas, muchos responsabilizan a especuladores, acaparadores y capitalistas –no a Maduro- del creciente desabastecimiento. "No es culpa suya. No es él quien fabrica los productos ni el que los distribuye", indicó Josmar Xiomara, una enfermera de 52 años, mientras se protegía el rostro del sol con una revista mientras esperaba frente a un supermercado. "Ya estamos acostumbrados a hacer fila".

Ediciones especiales
EL COMENTARISTA OPINA
¿Cómo puedo ser parte del Comentarista Opina?
Crucigrama
Crucigrama

Supera el desafío para esta semana.

Comentaristas
PUBLICACIONES DESTACADAS
Más me gusta
Más comentarios
Más seguidores