Experto ONU dice que "soberanía compartida" evitaría guerras

Andras Szollosi-Nagy, director de Aguas de la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, Educación y Cultura (Unesco), cree que un nuevo "concepto de soberanía compartida" de los recursos naturales evitaría guerras por el control del agua.

17 de Agosto de 2000 | 02:18 | EFE
RÍO DE JANEIRO.- Andras Szollosi-Nagy, director de Aguas de la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, Educación y Cultura (Unesco), cree que un nuevo "concepto de soberanía compartida" de los recursos naturales evitaría guerras por el control del agua.

"El agua es un recurso estratégico y no es ningún secreto que el precario balance en ciertos países es fuente de conflictos", dijo a EFE en Río de Janeiro el técnico de Unesco. "Eso se soluciona cambiando la sicología del 'esto es mío', por la del esto es nuestro".

El Programa Internacional de Hidrología de la Unesco calcula que sólo un 0,007 por ciento del agua existente en la Tierra es potable y está inmediatamente disponible.

La tensión en torno al agua, que aumenta cuando un país controla el caudal de ríos compartidos con otras naciones, ya es un hecho en Asia Central y Oriente Medio.

Szollosi-Nagy, de visita en Río de Janeiro para participar en un congreso de geología, prefiere pensar en ejemplos como el de Israel y Jordania, históricos enemigos que acordaron compartir sus reservas de agua en el sector agrícola.

"Existe peligro de que la escasez desencadene conflictos, pero la misión de la ONU es evitar que eso ocurra y uno de los mecanismos de resolución de conflictos es el agua", dijo.

El problema, indicó, es que en muchos casos los gobiernos "siguen prisioneros de esa vieja mentalidad de soberanía" sobre los caudales fluviales.

Otra dificultad, opinó Szollosi-Nagy, es que las estadísticas no dan tregua: en el siglo XX la población mundial se multiplicó por tres y el consumo de agua aumentó seis veces.

Según organismos internacionales, la población mundial crece a un ritmo anual de 73 millones de personas y llegará a 7.500 millones en el 2020.

Eso, sumado a la contaminación de las reservas existentes y a los trastornos climáticos que afectan el ciclo natural de renovación de recursos, convierte al agua en un bien precioso.

Cada metro cúbico de agua contaminada puede ensuciar entre ocho y 10 veces el mismo volumen de agua limpia. Eso, dijo un informe de la Unesco, implica que gran parte del mundo afronta ya un considerable deterioro de sus reservas.

Para el secretario general de la ONU, Kofi Annan, el agua potable es un producto "único", cuya falta genera un 80 por ciento de las enfermedades y muertes en los países en vías de desarrollo.

La Unesco descarta, sin embargo, hipótesis apocalípticas sobre la escasez del agua.

"No nos vamos a quedar sin agua, aunque si la actual tendencia de uso continúa, en unos 25 años más de la tercera parte de los países del mundo sufrirán una grave escasez", dijo Szollosi-Nagy.

Actualmente, una quinta parte del planeta tiene sed, sobre todo en el norte y este de Africa, Oriente Próximo y Asia Central.

Un 97,5 por ciento del agua del planeta es salada y del 2,5 por ciento restante, que es potable, más de la mitad es hielo acumulado en los cascos polares.

Szollosi-Nagy opina que la humanidad no valora el agua y propuso ponerle precio, para que el líquido, "una inversión de largo plazo", sea "un bien económico".

Sin embargo, para el director de la división de Aguas de Unesco, la frecuente comparación con el petróleo se queda corta.

"Si uno se queda sin gasolina no podrá usar su Jaguar o volar en un Concorde. Si no hay agua, o está tan contaminada que no puede ser usada, es el fin de la vida", dijo.
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