Sin acuerdo primera cumbre Barak-Arafat

Después del primer día de conversaciones, no hubo acuerdo alguno sobre un cese del fuego ni siquiera versiones de progreso. Mientras Arafat insistió en el nombramiento de una comisión internacional que evalúe las causas de la violencia, Israel pidió el arresto de los extremistas de Jamas y el Jihad Islámico, liberados la semana pasada.

16 de Octubre de 2000 | 20:47 | AP
SHARM EL-SHEIK, Egipto.- En una atmósfera de alta tensión y desconfianzas, el primer ministro israelí Ehud Barak y el líder palestino Yasser Arafat se reunieron ayer lunes en una cumbre de emergencia para buscar un alto a la violencia entre sus pueblos. Las gestiones han chocado, sin embargo, con posiciones intransigentes de las partes.

"No podemos darnos el lujo de un fracaso", dijo el presidente norteamericano Bill Clinton, uno de los líderes promotores y asistentes a la cumbre.

Después del primer día de conversaciones, no hubo acuerdo alguno sobre un cese del fuego ni siquiera versiones de progreso.

Los dirigentes se reunieren anoche luego de una cena, y Clinton sostuvo después encuentros separados con Arafat y Barak. El presidente extendió su estada hasta hoy martes, en vez de partir el lunes por la noche, como tenía previsto.

El principal problema era la insistencia de Arafat de nombrarse una comisión internacional investigadora para evaluar las causas de la violencia, dijo un funcionario israelí. Israel declaró que sólo aceptaría un panel encabezado por los Estados Unidos, su más estrecho aliado.

Barak, entre tanto, insistió en un alto a los ataques palestinos contra soldados y civiles israelíes y el nuevo arresto de los extremistas de los movimientos Jamas y el Jihad Islámico, quienes han sido liberados la semana pasada.

Ha pedido a los medios palestinos que cesen sus convocatorias para más ataques contra Israel.

Clinton pidió a ambas partes que se colocasen más allá de la cuestión de quién tiene la culpa de más de dos semanas de enfrentamientos armados que han dejado más de 100 muertos en Gaza y Cisjordania.

Este ha sido el peor brote de violencia israeli-palestino desde 1993, cuando los acuerdos de paz de Oslo lanzaron el ahora quebrado proceso de paz.

Los choques se reanudaron hoy menos de una hora después del inicio de la cumbre. Soldados israelíes abrieron fuego contra palestinos armados con fusiles y piedras. Un policía palestino resultó muerto y decenas de civiles heridos por el fuego israelí.

Rodeados de extremas medidas de seguridad, los líderes se reunieron en un club de golf en este balneario el Mar Rojo. Las conversaciones se celebraron en una mesa en forma de herradura, con Arafat y Barak sentados a distancia entre sí y de los otros líderes.

"Es una labor dura, trabajosa", dijo un alto funcionario estadounidense.

No hubo sonrisas ni estrechones de manos para las cámaras, pero las autoridades dijeron que Arafat y Barak se estrecharon las manos, aunque la actitud entre ellos fue fría. Hubo brotes de animosidad en la reunión de cancilleres en una sala contigua, de acuerdo a las fuentes.

Gadi Baltiansky, portavoz de Barak, dijo que hubo "dificultades sustanciales" en las negociaciones de los cancilleres y que cualquier acuerdo iba a tener que ser decidido por los gobernantes.

La violencia estalló luego de una visita el 28 de septiembre del líder opositor israelí Aries Sahino a un santuario en Jerusalén considerado sagrado por judíos y musulmanes.

Las actitudes de ambas partes han sido endurecidas por imágenes que horrorizaron al mundo: un niño palestino gritando en brazos de su padre antes de ser matado por balas israelíes; soldados israelíes linchados por una turba palestina que mutiló sus cadáveres.
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