La ETA asesinó a juez militar con autobomba

Atentado, que también mató al chofer y al guardaespaldas, dejó 66 heridos. Ya son 19 las víctimas fatales desde diciembre pasado.

31 de Octubre de 2000 | 08:14 | Alejandra Sepúlveda , corresponsal El Mercurio
MADRID.- La banda terrorista vasca ETA continuó ayer su ofensiva contra el Poder Judicial, asesinando en Madrid al magistrado de la Sala Quinta de lo Militar del Tribunal Supremo, José Francisco Querol; su escolta, Jesús Escudero, y su chofer, Armando Medina.

En el devastador atentado los terroristas utilizaron un coche bomba cargado con entre 20 y 30 kilos de explosivos, que fue activado por control remoto al paso del vehículo oficial por la confluencia de la Avenida Badajoz y la calle Torrelaguna, en el noreste de la capital española.

La detonación, producida a las nueve y cuarto de la mañana, en plena hora punta de circulación en esta ciudad, hizo saltar por los aires el Renault Megane verde del magistrado, cuyos ocupantes murieron calcinados en el acto.

Los cuerpos de las víctimas quedaron completamente calcinados. Uno de ellos tuvo que ser sacado por el parabrisas trasero del vehículo y los otros por las puertas laterales, que los bomberos tuvieron que cortar.

Pero también provocó heridas de diversa gravedad a unas 66 personas, entre ellas los cinco pasajeros del autobús de la Empresa Metropolitana de Transporte que pasaba en dirección contraria y que fue alcanzado por el automóvil en llamas.

El choque hizo que el conductor, Jesús Martínez, saliera despedido y golpeara su cabeza con el suelo. Fue ingresado en estado crítico al Hospital Ramón y Cajal, donde se debatía ayer entre la vida y la muerte.

La presencia casual del autobús de la línea 53 en el escenario de la explosión evitó una masacre. Actuó como muro de contención de la onda expansiva en una zona residencial donde hay dos colegios, hospitales, y edificios de oficina.

Con el de ayer, la banda terrorista suma 32 ataques y 19 asesinatos luego de que el 3 de diciembre pasado diera por finalizada unilateralmente una tregua que mantuvo durante 14 meses.

Durante este año, el grupo armado vasco ha desatado una campaña de violencia sin precedentes. El principal costo político de la ofensiva de ETA lo están pagando los nacionalistas moderados del Partido Nacionalista Vasco (PNV), en el poder autónomo del País Vasco desde comienzos de los '90.

El Gobierno central español y el resto de los partidos de ámbito nacional acusan al PNV y a sus socios de Eusko Alkartasuna (EA) de no romper totalmente con las formaciones consideradas brazos políticos de ETA, Euskal Herritarrok (EH) y Herri Batasuna (HB).

Escenario "Dantesco"

Quinientas viviendas resultaron afectadas al igual que otros 20 vehículos estacionados en los lugares aledaños, según cifras proporcionadas por la Municipalidad.

La situación era ayer "dantesca", según la describían los funcionarios del Servicio de Urgencias de Madrid (Samur), que instalaron un hospital de campaña para atender a las decenas de heridos y a los numerosos transeúntes y vecinos afectados por crisis nerviosas o que fueron alcanzados por los vidrios de ventanas rotas tras el estallido.

"Escuché una enorme explosión, después vi una columna de humo y gente corriendo y gritando", relató un obrero que trabajaba en el barrio. Todavía nervioso por el momento vivido, este testigo aseguró que vio "a una chica con la cabeza abierta y otra con las piernas ensangrentadas".

Mientras tanto, el Grupo de Artificieros de la Policía Nacional (TEDAX) cerraba el área para iniciar las labores de investigación y ante la sospecha de que pudiera explotar otro vehículo "trampa".

Al lugar del atentado se trasladó el juez Baltasar Garzón, quien se encontraba de guardia en la Audiencia Nacional, para autorizar el levantamiento de los cuerpos de las tres víctimas mortales e iniciar las investigaciones judiciales.

La banda actuó en la misma zona el 19 de abril de 1995, cuando pretendió sin éxito asesinar al entonces líder de la oposición y actual Presidente del Gobierno, José María Aznar, con una carga de 40 kilos de amosal.

Comando Madrid

ETA ha colocado en Madrid - a lo largo de su trayectoria criminal- 25 coches bomba, los últimos cuatro tras la ruptura de la tregua, en diciembre pasado. Con este método ha asesinado a 51 personas.

Según fuentes de la investigación, la carga de dinamita de ayer fue muy similar a la utilizada por la banda el 12 de julio pasado, cuando estalló otro automóvil en pleno centro de la capital hispana. Entonces, a diferencia de ahora, no consiguió matar.

La ofensiva de ETA contra el Estado Español busca provocar la mayor conmoción social posible y "subvertir el orden constitucional", según explicó ayer el ministro de Defensa, Federico Trillo.

Fuentes de la lucha antiterrorista admitieron ayer que ETA cuenta con un comando estable en Madrid, integrado al menos por ocho terroristas, además de una amplia red de infraestructura que le permite arrendar departamentos donde preparar sus acciones y también garajes para esconder los autos robados que luego utiliza.

Dichas fuentes revelaron que las cámaras de video de una caja de ahorros cercana al lugar de los hechos pudieron grabar el momento en que los terroristas colocaron el coche bomba, lo que ha servido de pista para iniciar las pesquisas y poner en marcha la operación "jaula" para controlar las entradas y salidas de la capital y evitar su huida.

El ataque coincidió con la condena a 30 años de prisión del ex dirigente etarra Francisco Múgica Garmendia, alias "Pakito", acusado de participar en el asesinato, en 1989, de la fiscal de la Audiencia Nacional de Madrid Carmen Tagle.

Los investigadores no excluyen que el atentado se haya producido en represalia por esta sentencia.

Jubilaría en un Mes

El magistrado José Francisco Querol, de 69 años, era general del cuerpo jurídico de la Armada española y actualmente presidía la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo.

Natural de Tarragona (Cataluña), Querol estaba casado, era padre de cuatro hijos y pensaba jubilarse dentro de un mes.

Su guardaespaldas, Jesús Escudero, llevaba 31 años en el Cuerpo Nacional de Policía y había sido destinado a su actual puesto de trabajo recientemente, tras el asesinato del Fiscal jefe del Tribunal Superior de Andalucía, Luis Portero, el 9 de octubre. También dejó esposa y cuatro hijos.

El chofer Armando Medina era oriundo de Melilla y trabajaba con el magistrado desde hace dos años. A sus 57 años estaba casado y tenía un hijo en la Guardia Civil.

Reacciones de Condena

El Presidente del Gobierno español, José María Aznar, que participaba en una reunión de la ejecutiva de su partido, insistió en la necesidad de confiar en las Fuerzas de Seguridad del Estado y abogó por mantener la firmeza en la lucha contra el terrorismo.

Sobre la posibilidad de endurecer las penas de cárcel para los terroristas, destacó la "convicción absoluta de que nuestra legislación, nuestra Constitución y nuestro nuevo Código Penal permiten el cumplimiento íntegro de la pena máxima de 30 años".

Por su parte, el Rey Juan Carlos fue rotundo al afirmar que "ETA tarde o temprano pagará los crímenes de su terrorismo ciego y criminal", al tiempo que expresó su afecto y solidaridad a los familiares de las víctimas.

Todos los partidos políticos, a excepción del ultranacionalista vasco Herri Batasuna, condenaron enérgicamente el nuevo atentado de ETA y reconocieron la necesidad de recuperar "la unión de los demócratas frente al terrorismo", al tiempo que llamaban a confiar en las Fuerzas de Seguridad del Estado y a la movilización social contra "la barbarie de ETA".

El portavoz de HB, Joseba Permach, igualó el atentado con la muerte de cuatro terroristas que perdieron la vida en agosto pasado al estallar el automóvil cargado de explosivos en el que viajaban, en la ciudad vasca de Bilbao.

"Independientemente del sufrimiento que generan estas y otras muertes, consideramos que la solución al problema de la violencia es política y pasa por apostar por el diálogo y la negociación", señaló Permach.

El portavoz del Gobierno autónomo vasco - a manos del Partido Nacionalista Vasco (PNV)- , Josu Jon Imaz, condenó el "repugnante atentado" de Madrid y dijo que cada vez que se produce un hecho terrorista de estas características "estalla en mil pedazos el corazón del pueblo vasco".
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