Aristide pide calma tras saqueo a la capital por sus partidarios

Mientras tanto el líder rebelde dijo que suspenderá por un día o dos un planeado ataque a Puerto Príncipe.

28 de Febrero de 2004 | 14:41 | Agencias
PUERTO PRINCIPE.- El presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide pidió hoy poner fin al saqueo y la violencia un día después de que muchos de sus partidarios armados aterrorizaron a los residentes de la capital de Haití cuando los rebeldes avanzaban sobre la ciudad.

"Condenamos el saqueo. Cuando algo no es bueno, tenemos que decir que no es bueno", dijo Aristide en un discurso difundido por la televisión nacional. Llamó a los haitianos a detener el robo de automóviles y el saqueo, pero les pidió seguir alzando barricadas alrededor de la ciudad para defenderse de ataques de los rebeldes, que ya controlan la mitad del país.

Horas después de su discurso, muchas calles estaban vacías, sin personas o automóviles. Algunas barricadas que ardieron durante la noche, habían sido derribadas. En otras no había gente cuidándolas. La mayoría de las tiendas y estaciones de gasolina fueron cerradas, mientras aumenta la escasez de alimentos.

El discurso de Aristide fue difundido poco después de que la embajada de Estados Unidos en Puerto Príncipe hizo pública una declaración en la que dijo que grupos pro-gubernamentales habían empezado a "incendiar, saquear y asesinar", y llamó al mandatario a poner un alto a esas acciones.

Al menos 65 personas han muerto en la revuelta de tres semanas contra Aristide, acusado por sus enemigos de corrupción y violencia política.

El viernes, grupos de hombres armados, muchos de ellos con máscaras, transitaron en camiones y automóviles por la caótica capital. Al menos tres personas fueron asesinadas. Una murió tras ser atacada con machetes. Dos más fueron encontradas cerca del aeropuerto, una con las manos atadas a la espalda.

Grupos de ex soldados y rebeldes están tratando de destituir a Aristide. El presidente, que fuera un héroe de la democracia haitiana, tiene el apoyo de una mal entrenada fuerza policial de apenas 4.000 miembros y algunos partidarios armados de los barrios pobres.

Con pocos policías ahora en las calles, Aristide pidió a sus partidarios levantar barricadas por la noche para parar detener cualquier ataque rebelde.

"Si usted piensa que las barricadas son necesarias, sí... usted puede levantarlas... pero cuando el sol aparece y las personas tienen que ir a trabajar, deben poder ir a trabajar", dijo Aristide.

El mandatario instó a los 46.000 funcionarios del país a que fueran a trabajar el lunes, añadiendo que "también yo estaré en mi oficina el lunes".

En Washington funcionarios de Defensa dijeron que estaban considerando enviar tres embarcaciones con marines a Haití para ayudar al gobierno a enfrentar la crisis. aití tiene ocho millones de habitantes y es el país más pobre de América y El Caribe.

Aristide, que ha dicho que habrá un baño de sangre si los rebeldes entran en la capital, dijo a la CNN por teléfono desde Puerto Príncipe que Washington debe tomar una postura firme en favor de la democracia en Haití.

"ienso que el presidente (de Estados Unidos, George W.) Bush envió tropas a Afganistán... y aquí también queremos defender la democracia. Hay algo en común" dijo Aristide.

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, expresó preocupación por la situación de deterioro en Haití y pidió una solución pacífica, dijo su portavoz en una declaración.

Agregó que los jefes rebeldes serán responsables de cualquier violación de los derechos humanos internacionales y de la ley humanitaria.

El líder rebelde Guy Philippe, ex jefe de la policía acusado de tramar golpes de Estado y quien regresó del exilio desde República Dominicana para unirse a la revuelta de tres semanas, dijo que sus hombres aislarán Puerto Príncipe del océano. "Todas las embarcaciones deben venir y quedarse en Cabo Haitiano, para que la próxima semana Puerto Príncipe no reciba armas ni cualquier otra cosa", dijo Philippe el viernes.

Philippe dijo que sus hombres tienen rodeado Puerto Príncipe y que están esperando órdenes para atacar. Una negociación pacífica de la crisis, que estalló el 5 de febrero en la ciudad de Gonaives, parecía lejana.

Los enemigos políticos de Aristide -que se han distanciado de la revuelta armada pero comparten su objetivo de alejar al mandatario de su cargo-, han rechazado un ofrecimiento de compartir el poder con el ex sacerdote católico y han reiterado sus demandas de que el presidente deje el palacio.

Philippe suspende por días ataque a Puerto Príncipe

El líder rebelde dijo hoy que suspenderá por un día o dos un planeado ataque a Puerto Príncipe, en respuesta a las solicitudes de Estados Unidos.

Mientras tanto, los insurgentes continuarán convergiendo cerca de la capital, expresó en una entrevista con The Associated Press desde su base de Cabo Haitiano, la segunda ciudad más importante de Haití controlada por los rebeldes desde el domingo pasado. "Escuché que Estados Unidos pidió a nuestros hombres que frenen su avance a Puerto Príncipe. Está en las noticias, en la Internet".

Cuando se le preguntó si Estados Unidos había contactado de manera directa a los rebeldes, respondió que no, que estaba basándose en información que había leído en la Internet.

Philippe, ex jefe policial del norte de Haití que huyó tras ser acusado de intento de golpe en el 2000, consulta con frecuencia Internet desde su escritorio del Hotel Mont Joli, al puerto del norte del país. "Si nos piden, es porque tienen una opción mejor, una opción para la paz, y siempre le damos aquí una oportunidad a la paz. Entonces esperaremos durante uno o dos días", dijo. "Continuaremos enviando combatientes, pero no atacaremos Puerto Príncipe hasta entender qué es lo que busca Estados Unidos", sostuvo.

El líder de la oposición dijo que sus combatientes, que pertenecen a grupos rebeldes diferentes, "no quieren tener ningún problema con la comunidad internacional", ya que, según indicó, tiene "una buena estrategia para ayudar a la población haitiana".

Dijo que no estaba sorprendido por el caos que comenzó el viernes en Puerto Príncipe, donde partidarios del gobierno saqueaban almacenes y atacaban a transeúntes, aterrorizando a los residentes. "Pienso que por esa razón que vamos a terminar con esto", señaló. "No sólo es lo de hoy o ayer...es el estilo de Aristide".

El presidente haitiano ha negado las acusaciones de que es fuente de violencia y ha utilizado a la policía y a partidarios civiles armados para embestir a la oposición.
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