Francia: Con dimisión colectiva investigadores desafían al Gobierno

La medida tiene como fin protestar por la situación de "asfixia financiera" a la que les ha abocado la política gubernamental.

09 de Marzo de 2004 | 11:53 | EFE
PARÍS.- Más de 2.000 directores de laboratorios y responsables de equipos científicos franceses anunciaron hoy su dimisión administrativa en protesta por la situación de "asfixia financiera" a la que les ha abocado la política gubernamental.

Reunidos en asamblea en el Ayuntamiento de París, los investigadores cumplieron su amenaza de dimisión en bloque, una medida que inicialmente tiene carácter simbólico pero que puede paralizar los laboratorios si se prolonga en el tiempo.

La asamblea empezó calentada por el anuncio de que 200 investigadores, que no acudieron a París, habían presentado la dimisión antes incluso de que se iniciaran los debates.

Apenas una decena de los presentes fueron reacios a dejar su puesto y su voz fue ahogada por el abrumador clamor de la mayoría que se mostró favorable a mantener la presión, que se inició hace dos meses.

No disuadió a los científicos la promesa del Primer Ministro, Jean-Pierre Raffarin, de aumentar en 3.000 millones de euros la inversión en investigación entre 2005 y 2007, una oferta de última hora que ha sido acogida con recelo por la comunidad científica.

Sus miembros no se creen que el Gobierno vaya a invertir tanto dinero cuando es incapaz de desbloquear 20 millones de euros para mantener medio millar de contratos temporales de jóvenes investigadores que llegan a su fin y cuya defensa se ha convertido en la bandera de la reivindicación de los científicos.

La frontal oposición al Gobierno se cristalizó también con la decisión de los científicos de organizar su propio congreso, en un claro desplante al Ejecutivo que había propuesto apadrinar una reunión de sabios que marcara las líneas directrices de la investigación en Francia.

Los dimisionarios seguirán investigando, pero bloquearán toda labor administrativa y todo contacto con las instituciones oficiales.

Mientras el ambiente se caldeaba en la asamblea, frente al Ayuntamiento de París y en otras ciudades del país se producían manifestaciones de apoyo a los reunidos, a los que se sumaron 13 sindicatos de investigadores y de docentes universitarios.

Unos 1.500 trabajadores del sector se concentraron en la plaza de la Alcaldía de París, mientras más de un millar lo hacía en Estrasburgo (este) y otros tantos en Nantes (noroeste).

En sus pancartas dominaban los esloganes críticos con la política del Gobierno, lo que demuestra que el anuncio del incremento de los fondos ha sido percibido más como una promesa electoral de escaso valor, a menos de dos semanas de los comicios regionales y cantonales, que como un verdadero compromiso.

La comunidad científica ha hecho oídos sordos a los cantos de sirena de la ministra de Investigación, Claudie Haigneré, que ha repetido que la política del Gobierno pasa por la creación de una agencia nacional para la ciencia, similar a la estadounidense "National Science Foundation", que permitiría financiar puestos de trabajo de larga duración.

"Al menos 1.000 de los 3.000 millones de euros previstos estarán dedicados a reforzar los medios humanos de la investigación, con el objetivo de luchar contra la fuga de cerebros (...) Eso nos permitirá crear 5.000 puestos de trabajo", aseguró Haigneré.

Indicó que el Gobierno tiene previsto incrementar de forma progresiva la inversión en investigación: del 1% del PIB actual se pasaría al 2,6% en 2006 antes de alcanzar el 3% en 2010, lo que permitirá crear 5.000 puestos de trabajo de larga duración.

Un paquete de medidas que el propio Raffarin consideró como "significativo", al tiempo que señaló que no estaba dispuesto a lanzarse a una negociación "de mercadillo" con los científicos.

En Francia hay 191.000 empleados en investigación (de los cuales un 54% en el sector público), y se destinan 34.000 millones de euros al sector, lo que sitúa a Francia ’como el cuarto país que dedica un mayor porcentaje de su PIB a gastos de investigación y desarrollo, detrás de Japón, Estados Unidos y Alemania, según datos de la OCDE.

El colectivo "Salvemos la investigación" organizó a principios de año una recogida de firmas que rubricaron más de 60.000 investigadores del sector público, más de la mitad del total, en protesta por la falta de medios financieros y humanos.

Más que el dinero en sí, lo que preocupa a los investigadores es el futuro del sector, porque la congelación de las contrataciones desanima a los jóvenes a optar por esta carrera y provoca una fuga de cerebros.
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