Reagan, un feroz luchador en contra del comunismo

Una frase que marcó historia y que interpelaba a Mijail Gorbachev: "Si busca la paz, si busca la prosperidad para la Unión Soviética y el este de Europa, si busca la liberalización.... derrumbe este muro".

05 de Junio de 2004 | 20:14 | Ap
VIENA.— Quizás el logro internacional más importante del ex presidente estadounidense Ronald Reagan, fallecido el sábado, fue su desempeño en la cruzada que acabó con el comunismo en varios países del este de Europa.

Su política internacional se concentró también en poner fin a la Guerra Fría con la antigua Unión Soviética.

Líderes, disidentes y ciudadanos comunes de todo el este de Europa siempre expresaron gratitud con Reagan, quien les ayudó a salir del comunismo y de la opresión de la Guerra Fría.

El este de Europa abandonó el comunismo a finales de los años 80. En 1989, Reagan dejó la presidencia tras cumplir dos mandatos de cuatro años cada uno.

Reagan utilizó mucha diplomacia para dialogar con los soviéticos e incitaba continuamente a las masas a través de Radio Europa Libre.

"Hungría y Europa no olvidan la ayuda y apoyo de Reagan a los ex países comunistas", dijo el sábado el ex primer ministro húngaro Viktor Orban.

En 1983, Reagan intensificó su lucha para acabar con la Guerra Fría. Ese año sorprendió a todo el mundo cuando denunció a Moscú como un "imperio maligno", cuyo arsenal nuclear era una amenaza para el mundo.

Cuatro años después, en el Muro de Berlín retó al entonces presidente soviético: "Si busca la paz, si busca la prosperidad para la Unión Soviética y el este de Europa, si busca la liberalización.... derrumbe este muro".

Durante sus dos mandatos, Reagan invirtió dinero y recursos humanos para construir una red de contactos en los países del bloque del este de Europa, como Polonia y Checoslovaquia.

"El fue el que permitió la desintegración de la Unión Soviética. Que su alma descanse en paz", dijo Bogdan Chireac, un analista de asuntos internacionales para un periódico rumano, el Adevarul.

Reagan alentó a sus ministros y a otras personas a viajar constantemente al este de Europa. Colocó millones de dólares en el programa Voz de América y Radio Europa Libre, cuyas sondas llegaban a países comunistas y promulgaba movimientos prodemocráticos.

"Durante su gobierno, los ciudadanos estadounidenses de todos los niveles —políticos, senadores, periodistas y académicos— viajaban constantemente a Checoslovaquia y a otros países comunistas, y se reunían con disidentes y la oposición", dijo a The Associated Press el ex disidente Jiri Dienstbier.

"Su apoyo fue muy importante para nuestra seguridad y nuestra posición en la sociedad", dijo.

Conforme iba llegando el fin de su presidencia, Reagan señaló que el comunismo en el este de Europa era un "sistema político y económico artificial, impuesto durante mucho tiempo en contra de la voluntad de las personas".

Un año después que abandonó la presidencia, el Muro de Berlín fue derrumbado.

"El señor Reagan, junto con Juan Pablo II, fue uno de los arquitectos que desmantelaron el comunismo en el este de Europa y evitaron la expansión de la Unión Soviética", dijo Ivo Samson, un analista de asuntos exteriores en Eslovaquia.

"Su nombre perdurará para siempre en la historia", dijo Petko Bocharov, un importante periodista búlgaro.

Sus logros no estuvieron exentos de traspiés.

En 1984, en la cúspide de la carrera armamentística, mientras probaba un micrófono, Reagan soltó una broma que no cayó bien entre los soviéticos: "Mis queridos compatriotas. Me complace comunicarles que hoy una ley que decretará a Rusia como un país ilegal para siempre. Comenzaremos los bombardeos en cinco minutos", dijo.

Asimismo, su gobierno fue criticado por no haber impuesto sanciones a la Rumanía del cruel dictador Nicolae Ceausescu. Rumania gozaba de un estatus con Estado Unidos se ser "país más favorecido" a nivel comercial.
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