Nuevamente cerrarán al público fuente de princesa Diana

El óvalo de granito erigido en el Parque Hyde de Londres quedará cerrado al público por un período no determinado, a fin de que el césped que lo rodea sea reemplazado por plantas nuevas, dijo un vocero del Real Servicio de Parques.

12 de Octubre de 2004 | 12:46 | AP
LONDRES.— La fuente erigida aquí en memoria de la princesa Diana será cerrada al público para reemplazar el césped que la rodea, que se ha empapado con el agua que se derrama del monumento, dijeron hoy funcionarios del parque.

Y la arquitecta estadounidense Kathryn Gustafson, creadora de la fuente, ha admitido que su diseño tiene errores y que al erigirla no anticipó la corriente incesante de visitantes que hoy día abarrotan el lugar.

El óvalo de granito erigido en el Parque Hyde de Londres quedará cerrado al público por un período no determinado, a fin de que el césped que lo rodea sea reemplazado por plantas nuevas, dijo un vocero del Real Servicio de Parques.

Los obreros también instalarán barras de acero para impedir que los niños se aventuren bajo los puentes del monumento y queden atrapados.

Es el segundo cierre de la fuente construida a un costo de 6,5 millones de dólares e inaugurada el 6 de julio con gran pompa y ceremonia por la reina Isabel II.

A los tres días de inaugurada, tres visitantes -entre ellos un niño- resbalaron y se cayeron en la base de granito de la fontana.

Una tormenta de viento la llenó de hojas que tupieron sus desagües y ocasionaron inundaciones en los terrenos aledaños.

La fuente fue cerrada el 22 de julio para hacerla más segura. Y cuando reabrió, el 20 de agosto, estaba rodeada por una valla con cámaras, carteles de advertencia sobre sus peligros y guardias de seguridad.

El gobierno calcula que el mantenimiento de la fuente ascenderá al equivalente de 250.000 dólares el primer año y 211.000 dólares anuales a partir de entonces.

Gustafson admitió que no había calculado bien el número de visitantes de la fuente, ni el hecho de que muchos se dedicasen a correr y saltar por su corriente de agua, o incluso bañasen en ella sus perros.

"Creo que cometimos un error al dejar que la gente caminase por la corriente", dijo la arquitecta al diario londinense The Guardian.

"Pensamos que la gente... pasearía junto a la fuente y metería las manos en el agua y pensaría acerca de su vida y acerca de Diana", agregó.
Ediciones especiales
EL COMENTARISTA OPINA
¿Cómo puedo ser parte del Comentarista Opina?
Comentaristas
PUBLICACIONES DESTACADAS
Más me gusta
Más comentarios
Más seguidores