ONU: El hambre mata a una persona cada cinco segundos

Son entre 25 mil y 100 mil los muertos por desnutrición diariamente, aunque los expertos aseguran que no es por falta de alimentos, sino por su mal aprovechamiento.

15 de Octubre de 2004 | 09:35 | DPA
GINEBRA.- Aproximadamente cada cinco segundos muere una persona en el mundo por causas relacionadas con la desnutrición. Por día suman entre 24.000 y 100.000, y la cifra anual se ubica en entre 10 y 30 millones de personas, según estimaciones de las Naciones Unidas difundidas con motivo del Día Mundial de la Alimentación, que se conmemora mañana, 16 de octubre.

A pesar de los avances en esta materia, con alimentos genéticamente modificados y agricultura de alta tecnología, el hambre sigue siendo la principal causa de muerte en el mundo: el Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA) afirma que este flagelo mata a más gente que el sida, la malaria y la tuberculosis juntos. El hambre también es responsable de más muertes que las guerras, según el PMA.

Las cifras no son nuevas: la ONU las difunde cada 16 de octubre, junto con el tradicional llamado a los líderes del mundo, expertos en sanidad y organizaciones humanitarias para cambiar esta realidad, aunque sin éxito hasta ahora.

"La noticia más impactante es que el hambre va en aumento", apuntó el relator especial de la ONU para el derecho a la alimentación, Jean Ziegler.

Actualmente, 840 millones de personas sufren de hambre crónica, más que en el año 1996, cuando la Cumbre Mundial de la Alimentación en Roma acaba de aprobar un ambicioso proyecto: antes de 2015 el número de hambrientos debe bajar a la mitad. Que esto se pueda lograr, es algo en lo que hoy casi nadie confía.

"La comunidad internacional hace menos (esfuerzos) que hace cinco años para ayudar a familias hambrientas a sobrevivir", asegura el director del Programa Mundial de Alimentos, James Morris.

La ayuda de alimentos en el mundo bajó de 15 millones de toneladas en 1999 a 10 millones en 2003, se quejó Morris, quien señaló como una de las razones del descenso la fuerte subida del precio de los productos, así como la debilidad del dólar.

Pero también existen progresos. Así, la situación en China mejoró y hasta los expertos advierten sobre un creciente número de niños chinos con sobrepeso.

Por el contrario, en otros países, hay más personas hambrientas que nunca. En Guatemala, por ejemplo, el porcentaje subió del 14 por ciento de 1990 al 25 de 2000, según el PMA. En Angola y Mozambique, casi la mitad de la población se encuentra en situación de hambruna.

La mayoría de los afectados no pasan hambre en el sentido estricto. Algunos mueren por beber agua en mal estado, otros sufren enfermedades que con una buena alimentación no supondrían un peligro para la vida. Alimentos insalubres son causa, según la OMS, de 2.000 millones de casos de enfermedad anuales.

Además, la desnutrición provoca también minusvalías. Cada cuatro minutos, una persona pierde la vista a causa de falta de vitamina A, mientras que los niños se desarrollan menos intelectualmente por escasez de proteínas.

El problema no es la producción de productos alimenticios. "Hay suficiente de comer para todos", coinciden los expertos. Pero los alimentos se destruyen por toneladas y, de lejos, hay más gente con sobrepeso que subalimentada. Según la OMS, más de 1.000 millones de personas tienen problemas de peso.

Zigler está seguro de que ya hoy mismo podría ser alimentado el doble de la población mundial. "Un niño que muere hoy de hambre es asesinado: muere innecesariamente, porque no hay ninguna escasez objetiva", sostiene la ONU.

Sin embargo, un mejor reparto de los recursos no parece funcionar y la distribución de ayuda no es una solución duradera. Para lograr que los pueblos afectados se ayuden a sí mismos, trabajando el suelo, limpiando el agua y formándose, faltan los medios financieros, asegura el representante de la ONU.

Los intereses económicos empeoran la situación, pues las subvenciones agrarias en el primer mundo perjudican a los países en desarrollo y la muerte por hambre se hace cotidiana. "Esta masacre sucede diariamente con el conocimiento de todos", dice Ziegler. "La gente lo explica a menudo por la ley de la naturaleza o la sobrepoblación. Las dos razones son una gran mentira: se trata del sistema económico".
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