Cerca de 25 mil personas asistieron a funeral de líder ultraderechista austríaco

Pese a que había perdido gran parte de su popularidad, el controvertido Jörg Haider continuaba siendo una figura relevante en Austria, cuyas máximas autoridades estuvieron presentes en las ceremonias fúnebres.

18 de Octubre de 2008 | 17:10 | EFE

VIENA.- La región austríaca de Carintia despidió hoy al controvertido dirigente ultraderechista Jörg Haider, su gobernador durante nueve años, con un funeral cargado de honores y al que habrían asistido más de 25 mil personas.


La Plaza Nueva de Klagenfurt, capital de Carintia, acogió hoy un ceremonial de Estado, con la presencia del presidente de Austria, Heinz Fischer, el canciller, Alfred Gusenbauer, y la cúpula política de la nación alpina.


Desde su muerte el pasado sábado en un accidente de circulación, cuando conducía ebrio y al doble de la velocidad permitida, Austria sigue recuperándose de la inesperada muerte de su político más polémico, pero también más relevante, de las últimas dos décadas.


En la ceremonia fúnebre de hoy, los oradores, la mayoría correligionarios de su Alianza por el Futuro de Austria (BZÖ) y amigos personales, insistieron en destacar a Haider como un "visionario" y un "hombre del pueblo".


"Nuestro gobernador no puede morir" llegó a decir con un tono cercano al de la veneración, Uwe Scheuch, nuevo jefe de filas del BZÖ en Carintia, que animó a esforzarse para continuar el "trabajo" de Haider.


Pocas críticas se escucharon hoy sobre quien, en los años 90, alabó la política laboral de Hitler o denominó "centros de castigo" a los campos de concentración. Aunque su calculada ambigüedad respecto al pasado nazi de Austria había sido relegada en los últimos años, Haider seguía abanderando un discurso nacionalista, xenófobo y crítico con la Unión Europea (UE).


Incluso el canciller socialdemócrata, Alfred Gusenbauer, mostró su "respeto y reconocimiento" y calificó a Haider como una persona que "no dejaba indiferente a nadie, en lo positivo y en lo negativo".


En lo más parecido a una crítica de su alocución, el canciller se refirió a que Haider "planteó exigencias a otras personas que él mismo no estaba en posición de cumplir".


Aparte de los políticos locales, entre los asistentes al ceremonial se pudo ver a Saif al Gadafi, el hijo de Muamar al Gadafi, una delegación de la Liga Norte de Umberto Bossi, y representantes de regiones italianas y rusas.


Pese a que su ascendiente en el resto del país había perdido mucha fuerza, en Carintia Haider seguía disfrutando de cuotas de popularidad del 45 por ciento. De hecho, en el libro de condolencias habilitado en internet, se acumulaban hasta 10.000 mensajes de pésame.


Tras los discursos de homenaje al político, se celebró un oficio religioso en la catedral de Klagenfurt. Tras ser incinerados, los restos mortales de Haider se iban a enterrar hoy mismo en una capilla en las propiedades familiares en Bärental, en una ceremonia privada.

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