PEKIN.- China vivirá "posiblemente el año más duro" en el 2009 en materia económica desde el inicio del nuevo siglo, según informó el Consejo de Estado (Ejecutivo) en una rueda de prensa celebrada hoy en Pekín, y apostó por mejorar la agricultura como motor de cambio.
Por esta razón, el Consejo de Estado y el Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) presentaron un paquete de medidas centradas en el sector rural, con el objetivo de relanzar la agricultura y la capacidad adquisitiva de los campesinos.
"La prolongada crisis financiera global y el frenazo de la economía mundial han ejercito un impacto negativo creciente en la economía china", asevera el primer documento del año publicado conjuntamente por estos dos organismos.
Ante la caída de las exportaciones -tradicional locomotora de la economía china-, el gobierno chino prosigue sus esfuerzos para aumentar la demanda doméstica.
"El desarrollo de la agricultura y las áreas rurales tiene un significado especial", declaró hoy en rueda de prensa el director de la Oficina Central de Empleo Rural, Chen Xiwem.
Aproximadamente la mitad de los más de 1.300 millones de habitantes de China habitan en zonas rurales, poco desarrolladas y en marcado en contraste con el pujante litoral.
"El mayor potencial para acelerar la demanda domestica reside en las zonas rurales. La creación de un crecimiento económico seguro, firme y relativamente rápido yace en la agricultura (...) y la tarea más dura de mejora de la vida del pueblo se encuentra en los agricultores", dice el documento.
Chen afirmó que el control de la inflación -el mayor caballo de batalla de Pekín el año pasado- tuvo un efecto negativo al enfriar el incremento de los precios de las materias primas y limitar los ingresos de los campesinos.
Desde el 2007, Pekín entrega subvenciones a 12 provincias para que los granjeros y agricultores puedan acceder a bienes de consumo como televisores en color, neveras, lavadoras y teléfonos móviles, una manera de estimular el consumo.