AP
LIMA.- La oposición política limeña, desde la radical hasta la moderada, le exigió al gobierno asumir responsabilidad por los hechos ocurridos ayer, jueves, en el departamento Amazonas, donde se calcula que murieron más de 30 personas en enfrentamientos entre indígenas y polícias.
El Partido Nacionalista Peruano, principal fuerza de oposición parlamentaria y favorable a la causa de los indígenos amazónicos, exigió la salida del presidente de Consejo de Ministros, Yehude Simon, y la ministra del Interior, Mercedes Cabanillas.
Por su parte, el ex Mandatario Alejandro Toledo anunció desde Colombia al Canal N de la televisión limeña que regresará a la brevedad para "liderar" la búsqueda de responsabilidades políticas, que, anticipó, debem recaer fundamentalmente en el Presidente Alan García, en Simon y en Cabanillas.
Según Toledo, del partido centro-derechista Perú Posible, García no dejó prosperar el "diálogo democrático" y se mostró en cambio autoritario. "Yo nunca autoricé ninguna matanza", comparó el ex Jefe de Estado.
La Alianza para el Futuro, de derecha radical, pidió entretanto a través de la parlamentaria Keiko Fujimori la salida de Simon, pues supuestamente fue incapaz en el diálogo. Sobre Cabanillas, dijo que esperara los informes para evaluar su responsabilidad.
La principal líder de la alianza conservadora Unidad Nacional, Lourdes Flores, que coincide con el gobierno en no que no se deben derogar los decretos contra los que luchan los indígenas, criticó sin embargo la "soberbia" con que el Ejecutivo maneja el tema.Otras fuerzas opositoras, como Unión Por el Perú y el Bloque Popular, también rechazaron la acción del gobierno.
El Ejecutivo se quedó así sólo con su Partido Aprista Peruano (PAP), cuya bancada parlamentaria respaldó la actuación de las autoridades y aseguró que la Policía sólo actuó en defensa propia porque fue atacada por indígenas armados.
El secretario general del PAP, Mauricio Mulder, comparó a los indígenas con el grupo ultraizquierdista armado Sendero Luminoso.Según se estima en círculos periodísticos, la indignación de los opositores puede dar paso a intentos de censura parlamentaria para Simon y Cabanillas, ésta última una de las figuras claves del aprismo.
Veinticinco indígenas -según los manifestantes- y nueve policías murieron en el desbloqueo de una carretera que ocupaban los nativos en el marco de la huelga que cumplen desde hace 57 días en la Amazonía en demanda de que se deroguen unos decretos que consideran lesivos.