WASHINGTON.- Un famoso hospital de California está siendo investigado por haber expuesto a más de 200 pacientes a dosis de radiaciones ocho veces más potentes que las que se necesitan para realizar una tomografía axial computarizada (TAC) de cerebro.
El error fue cometido por el famoso Cedars-Sinai Medical Center de Los Angeles.
La alarma fue dada por un paciente, que había sido sometido a una TAC de cerebro, y refirió a los médicos que había comenzado a perder el pelo.
Un control de la máquina permitió descubrir que desde febrero de 2008, por un error de calibración, las radiaciones recibidas por los pacientes eran ocho veces más fuertes que las necesarias.
Al menos 206 personas fueron sometidas a las fuertes radiaciones.
Algunos confirmaron que notaron pérdida de cabellos y enrojecimiento de la piel.
Las autoridades sanitarias norteamericanas programaron un aviso a todos los hospitales pidiendo que verifiquen los niveles de emisión de las radiaciones de sus aparatos.