LONDRES.- El príncipe Carlos de Inglaterra y su esposa, la duquesa Camilla de Cornualles, fueron ayer blanco de una cuantiosa protesta antimonárquica durante una visita oficial a Canadá.
La manifestación organizada por la Red de Resistencia de Québec, que lanzó huevos y clamó "Majestad regresa a tu casa" buscó bloquear la entrada a una base militar que visitaba la pareja real.
Según informaron hoy fuentes reales en Londres, ni Carlos ni Camilla resultaron heridos o recibieron huevazos directos, aunque tuvieron que salir del lugar por una puerta trasera, claramente disgustados.
El heredero al trono y su esposa habían visitado la base militar para entregar una condecoración a los Black Watch, el Regimiento Real de los Highland, que Carlos formalmente comanda.
Más de 200 manifestantes con pancartas antimonárquicas instaron a los gobiernos de Montreal y Québec a salir del Commonweatlh (ex colonias británicas), y romper con los lazos de la Monarquía de Gran Bretaña.
Los activistas fueron reducidos por la Policía antidisturbios, que intentó evitar mayores incidentes.
Tres personas fueron detenidas y trasladadas a una comisaría para ser interrogadas.
Carlos y Camilla iniciaron el pasado 2 de noviembre una visita oficial de diez días por Canadá, que incluyó recorridos por el enclave inglés más antiguo del país, en Cupids, Newfoundland, como también una visita a la casa del explorador del Ártico, el capitán Robert Bartlett.
La pareja real también visitó la Villa Olímpica para los Juegos de 2010 en Vancouver y el Castillo Dundurn en Hamilton, Ontario, construido en 1835 por el tátara-tátara abuelo de Camilla y ex Primer Ministro de las Provincias Unidas de Canadá, Sir Alan MacNab.