Sale a la venta libro que da nuevas luces sobre desastre del Titanic

En el día de la 98ª conmemoración, la obra da a conocer teorías que pretenden explicar el desastre marítimo más famoso de la historia. Familiares de los aludidos salen en su defensa.

15 de Abril de 2010 | 12:25 | EFE

DUBLÍN.- La actuación de Thomas Andrews, uno de los oficiales del Titanic durante el hundimiento de ese mítico transatlántico en la noche del 14 de abril de 1912, fue defendida hoy por su sobrino nieto, John Andrews, durante el acto conmemorativo del 98° aniversario de aquella fatídica fecha y en el mismo día que sale a la venta un nuevo libro sobre el desastre.


En el acto celebrado en Belfast (Irlanda del Norte), donde fue construido el Titanic, junto a parientes de las víctimas del hundimiento, John Andrews aprovechó para refutar algunas de las teorías que pretende arrojar luz sobre el desastre marítimo más famoso de la historia.

"Las 101 cosas que usted pensó que sabía sobre el Titanic, pero no sabía" es la obra del británico Tim Maltin y sale hoy a la venta, coincidiendo con aniversario de la noche en la que 1.517 personas perdieron la vida en las heladas aguas del Atlántico.


Según Maltin, los responsables del Titanic malgastaron un tiempo precioso, hasta 47 minutos, tratando de averiguar los daños causados por el iceberg en el casco del barco, y eso fue lo que evitó la llegada a tiempo de los barcos que había cerca de su ruta.


Su acusación apunta directamente a Thomas Andrews, uno de los diseñadores del navío.
"Él tuvo que caminar por todo el barco y su conclusión fue que no podría mantenerse a flote. Por lo que sé, informó sobre el tiempo aproximado (del hundimiento) y acertó", declaró hoy su sobrino nieto.


"Supongo -añadió Andrews- que le llevó cierto tiempo inspeccionar todo el barco, quizá pensaron que había alguna esperanza de que el barco no fuera a hundirse".


El libro también arguye que el capitán y los oficiales del Titanic quisieron mantener en secreto lo ocurrido, por toda la propaganda que había rodeado a su primera singladura entre Southampton (Inglaterra) y Nueva York, y que cuando se dieron cuenta de la gravedad del accidente fue demasiado tarde.


John Andrews reconoció hoy que el capitán Edward Smith navegaba demasiado rápido antes de producirse la colisión contra el iceberg en el Atlántico Norte.


"Creo que se puede asegurar que no debería haber ido a esa velocidad. Los otros barcos pararon y, si no pararon, posiblemente navegaban a unos dos o tres nudos de velocidad", añadió el familiar del oficial del Titanic.


Durante el acto celebrado hoy en el Ayuntamiento de la capital norirlandesa, se guardó un minuto de silencio y se depositaron dos coronas de flores ante una estatua erigida para recordar la tragedia, cerca del lugar donde los astilleros Harland and Wolff construyeron el transatlántico para la compañía naviera White Star Line.


El reverendo Ian Gilpin, capellán de la Sociedad Titanic de Belfast, condujo la ceremonia y rindió un tributo a las víctimas del hundimiento.


"Recordamos a aquellos cuyos nombres y heroísmo se recogen aquí. Cuando acaeció la tragedia no pensaron en ellos sino en los demás. Su comportamiento fue desinteresado no egoísta, sin excepción", afirmó Gilpin.


Otro pariente, Marjorie Wilson, relató hoy que su abuelo, William McQuillan, accedió a sustituir a otro colega en la sala de máquinas del Titanic en el último momento.


"Vengo a este acto conmemorativo cada año", añadió la nieta de McQuillan, quien fue enterrado en la localidad de Halifax, en Canadá.

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