Ataque a feudo de Jaddafi podría desencadenar una nueva ola de violencia en Libia

Según medios locales, informaron que podría haber un vacío de poder lo podría provocar nuevos enfrentamientos dentro de la sociedad.

11 de Octubre de 2012 | 09:31 | DPA
AP

TRÍPOLI.- La crisis de gobierno en Libia podría desencadenar una nueva ola de violencia, según los medios locales tras el ataque de las tropas libias contra Bani Walid, un antiguo feudo del ex dictador Moammar Jaddafi, que dejó al menos tres muertos.


Entre los fallecidos hay un niño de ocho años que murió a última hora del miércoles cuando un misil impactó en la vivienda de su familia en esa ciudad, según la agencia de noticias independiente libia Solidarity Press, citando a fuentes internas de la ciudad.


El hospital de la ciudad trató a varios heridos en el ataque de proyectiles "indiscriminado" perpetrado por tanques y fuego de artillería, añadió la fuente.


Además, médicos de Bani Walid expresaron incluso su temor de que se empleen materiales químicos en los ataques, señala el diario "Libya Herald", ya que varios pacientes mostraron síntomas propios de gas venenoso. Un portavoz militar desmintió sin embargo esas informaciones.


Las tropas sirias llevan más de una semana cercando Bani Walid, a unos 400 kilómetros al sureste de la capital Trípoli, en un intento de atrapar a supuestos milicianos.


Bani Walid apoyó a Jaddafi en la revuelta que derrotó a su régimen el año pasado. El Congreso Nacional, la máxima autoridad libia, emitió un ultimátum hasta el 10 de octubre a la ciudad para que entregara a los sospechosos de secuestrar y torturar a Omran Shaaban, el hombre que se cree tuvo un papel clave en la captura del ex líder libio en Sirte, en octubre del año pasado. De no hacerlo, amenazaron con marchar sobre la ciudad.


Shaaban fue torturado y recibió un disparo en la espina dorsal tras ser capturado en julio por supuestos leales al ex dictador a Bani Walid. Fue liberado dos meses después y enviado a Francia para ser tratado, pero murió.


Los nuevos gobernantes ordenaron recientemente a las milicias su desintegración en un esfuerzo por restaurar la seguridad en el país del norte de África.


Y mientras, el Parlamento está dificultando el nombramiento de un nuevo primer ministro. Una votación fijada para la noche del miércoles fue suspendida. El diario "Al Watan" informó que el jefe de gobierno de transición Abderrahim al Kib está cansado de la situación y amenazó con dimitir.

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