Llegada de portaaviones de EE.UU. agiliza la entrega de ayuda en Filipinas

El barco lleva a bordo unos 5.000 soldados y más de 80 aviones y helicópteros, encargados de distribuir alimentos y agua en las zonas más devastadas por el tifón "Haiyan".

14 de Noviembre de 2013 | 10:45 | DPA
EFE

TACLOBAN.- La llegada de soldados de la Marina estadounidense a Filipinas ayudó a mejorar la distribución de ayuda en las zonas arrasadas por el tifón "Haiyan".


"Están aterrizando helicópteros cada minuto, que llevan paquetes de ayuda", indicó el portavoz de la organización de cooperación alemana I.S.A.R. Germany, Mark Rsen, desde Tacloban. La ciudad se ha convertido en la base desde la que se distribuyen los paquetes de asistencia al resto de la región, esperados por cientos de miles de supervivientes desde el viernes pasado.


El portaaviones "USS Washington" llegó a la zona de la catástrofe y echó el ancla ante las costas de Samar, informó la Marina estadounidense. Fue allí donde tocó tierra "Haiyan" el viernes. El barco lleva a bordo unos 5.000 soldados y más de 80 aviones y helicópteros, cuya tripulación apoya a las tropas norteamericanas que ya están activas en el aeropuerto de la azotada zona.


Los helicópteros Black Hawk puede transportar hasta mil kilos de peso. Despegan una y otra vez desde el aeropuerto con la ayuda, sobre todo alimentos y agua potable. En el puerto, el carguero "USNS Charles Drew" trajo a bordo 7.000 litros de agua y comida.


Mientras tanto, el gobierno filipino rechazó las críticas acerca de que la ayuda llega demasiado lentamente y argumentó que el alcance de la catástrofe superó a todos.


Tras una reunión con las autoridades de Protección Civil, el ministro de Defensa, Voltaire Gazmin, aseguró que a más tardar hoy la ayuda y los rescatistas llegarán a las zonas más alejadas de la región. El número de muertos es oficialmente de 2.357.


Las islas más afectadas son Leyte y Samar, en la zona centro-este de Filipinas. En el aeropuerto de Cebú, a unos 45 minutos de vuelo de Tacloban, había hoy una decena de cargueros de todo el mundo que llevan tiendas de campaña, mantas, casas prefabricadas y otro material. Pero el gobierno filipino no tiene suficientes camiones para distribuir la ayuda, por lo que Ministerio de Infraestructura hizo un llamo a los empresarios para que pongan a disposición sus vehículos.


El ministro Gazmin subrayó que tiene prioridad el entierro de los cadáveres, aunque las montañas de escombros dificultan mucho el trabajo. "Sabemos que hay zonas donde se cree que aún hay cuerpos bajo las ruinas", indicó.


"Queríamos centrarnos en los vivos primero", pero el olor de la descomposición se ha vuelto insoportable en Tacloban.


"Los habitantes suplican y se indignan, pero de verdad lo hacemos lo más rápido que podemos", comentó Alfredo Gimao, un rescatista de Manila que se encuentra en Tacloban.


Allí tuvo lugar hoy el primer entierro en una fosa común. La sepultura de las 94 personas se produjo sin ceremonia ni oraciones pese a que Filipinas es un país predominantemente católico. Los trabajadores echaron en silencio tierra encima de las víctimas, alineadas a los pies de una colina a las afueras de la ciudad.


La mayoría de los cuerpos estaban en bolsas para cadáveres, diez cubiertos apenas por mantas. Fueron llevados hasta el lugar por camiones que los recogieron por la ciudad, capital de la provincia de Leyte.


"Espero que sea la última vez que veo algo así", declaró el alcalde Alfred Romualdez.

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