Gran ovación para los cantantes de "El Oro del Rin" en Bayreuth

En el estreno en la noche del martes en el teatro de la Colina Verde, el público no ahorró en aplausos, bravos y ovaciones para el enérgico conjunto de cantantes, en el que destacaron Hartmut Welker, como Alberich, Arnold Bezuyen, como Loge, y Simone Schroeder, en el papel de Erda.

28 de Julio de 2004 | 12:02 | DPA
BAYREUTH, Alemania).- El director de escena alemán Juergen Flimm presentó en Bayreuth la ópera de Richard Wagner “El Oro del Rin” como una lucha entre poderosos enfermos de codicia, al comienzo de la tetralogía “El Anillo del Nibelungo”.

En el estreno en la noche del martes en el teatro de la Colina Verde, el público no ahorró en aplausos, bravos y ovaciones para el enérgico conjunto de cantantes, en el que destacaron Hartmut Welker, como Alberich, Arnold Bezuyen, como Loge, y Simone Schroeder, en el papel de Erda.

También se encontró en el centro de las alabanzas el director de la orquesta, Adam Fischer, quien acompañó con gran sensibilidad los cantos de los actores.

El dios supremo Wotan (Alan Titus) y Alberich, rey de los nibelungos, son los dos rivales en “El Oro del Rin”. Primero lleva ventaja Alberich, quien maldice el amor, roba el oro a las hijas del Rin y fabrica el anillo que le confiere “poder sin límites”.

El monarca utiliza artimañas con su hermano Mime (Michael Howard) y gobierna con mano dura a los nibelungos, un ejército de figuras robóticas con trajes de protección blancos que tratan en el laboratorio de encontrar una fórmula para fabricar oro.

Sin embargo, el poder no quita la necedad. Wotan, quien manda a los gigantes construir el monte divino Valhala, que ahora debe pagar con el oro del Rin, baja al reino de los nibelungos. Acompañado por el astuto Loge, encuentra a Alberich y lo toma prisionero.

En una especie de mina con paredes de hormigón (escenografía: Erich Wonder) se produce el enfrentamiento. Alberich debe entregarlo todo, también el anillo, aunque lo maldice en una gran escena: “¡Muerte a quien lo lleve!”. La maldición se cumple rápidamente.

El gigante Fasolt (Johann Tilli) es la primera víctima, asesinado por su propio hermano Fafner (Philip Kang), quien se marcha con el anillo mientras los Dioses entran solemnemente en el monte Valhala.

En “El Oro del Rin”, Juergen Flimm presenta una interpretación contundente. La puesta en escena, que se muestra por quinto año consecutivo, no ha perdido nada de frescura y actualidad.

Los cantantes están bien dirigidos y en ellos se puede observar la alegría al actuar, sea ya en las hijas del Rin Caroline Stein, Daniela Sindram y Sarah Castle, como en Mihoko Fujimura como Fricka, esposa de Wotan, Anja Kampe como Freia, diosa de la juventud u Olaf Baer y Endrik Wottrich como los dioses Donner y Froh.

Casi todo el conjunto de cantantes tiene ya años de experiencia con este “Oro del Rin”. También Adam Fischer, quien con su batuta dirigió la orquesta con tranquilidad y visión de conjunto, desde los ligeros murmuros del Rin hasta los tonos enérgicos del Valhala.
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