Woody Allen abrió Festival de San Sebastián

El director norteamericano fue el encargado de abrir la muestra de cine español con su última película, "Melinda y Melinda".

17 de Septiembre de 2004 | 10:58 | DPA
SAN SEBASTIÁN.- Woody Allen fue el gran protagonista de la primera jornada del 52 Festival Internacional de Cine de San Sebastián, donde presentó fuera de concurso en calidad de estreno mundial su última película, "Melinda y Melinda".

Si bien la cinta no entusiasmó a la crítica, la presencia del veterano cineasta y actor estadounidense en la ciudad vasca causó furor entre sus numerosos seguidores, que seguirán contando con una película de Allen al año, según afirmó el mismo director.

"Tengo un montón de ideas en la cabeza y quiero hacer la mayor cantidad posible de películas antes de morir. Parece mucho hacer una al año, pero en realidad lleva entre ocho y nueve meses. Y luego estás sentado en tu casa y ya empiezas a pensar en la próxima", explicó el realizador de 68 años.

Eso sí. Aclaró que la pasa muy bien escribiendo y rodando, pero que una vez acabada la cinta le entra el pánico. "Cuando haces la película crees que todo será maravilloso, porque no estás confrontado con la realidad, pero cuando la montas comienzas a sentir miedo y te preguntas ’¿Qué he hecho?"’.

Allen, que no es muy amigo de premios y homenajes, recibe esta noche de manos de Pedro Almodóvar el Premio Donostia a su trayectoria. "El público español siempre apoyó mi cine y quería demostrarle mi gratitud", explicó. "Además, considero que San Sebastián es irresistible".

Por eso, el director de "Manhattan" y "Hannah y sus hermanas" no tuvo problemas en renunciar este año a presentar su nuevo trabajo en la Mostra de Venecia y aceptó asistir al certamen español, donde además es objeto de una retrospectiva.

"Melinda y Melinda" cuenta con los mismos elementos narrativos dos historias diferentes, una trágica y una cómica, a modo de ensayo sobre los diferentes puntos de vista que se pueden adoptar en la vida y sobre cómo en el fondo uno se nutre del otro.

Allen aclaró, sin embargo, que su punto de vista casi siempre es pesimista. "Para mí el vaso siempre está medio vacío. Creo que la vida es trágica, incluso muy trágica".

Cuando se le preguntó su opinión sobre el presidente estadounidense, George W. Bush, el director señaló: "Es bastante gracioso cuando lo ves y lo escuchas hablar. Es el ejemplo perfecto de comedia con un trasfondo muy triste".

Allen compareció en una concurrida rueda de prensa acompañado de las actrices que protagonizan su nuevo trabajo, Radha Mitchell, Amanda Peet y Chloe Sevigny, así como de uno de los actores, Chiwetel Ejiofor.

"Tengo el privilegio de trabajar con un montón de actrices talentosas. Es maravilloso", comentó el director, a lo que las jóvenes intérpretes respondieron con elogios cuando se les preguntó porqué a las mujeres les encanta trabajar con Allen.

"Porque escribe grandes papeles femeninos", sostuvo Sevigny, mientras que Peet fue más contundente: "Porque es muy sexy".

No faltaron tampoco las referencias al psicoanálisis, que tanto espacio ocupa en sus películas - "Para mí fue una experiencia positiva más que negativa" - o a la precariedad de la pareja, su tema preferido: "Depende de la suerte. Hay muy poco que uno pueda hacer".

Si bien reconoció que hay denominadores comunes en sus películas, Allen cree que todos sus trabajos son muy diferentes. "Aunque es posiblecomida china. Hay cientos de variedades pero para nosotros todo es comida china".

El director, que consideró que su película más lograda es "Maridos y esposas", cree que la popularidad de sus films en Europa se debe al hecho de que de joven se nutrió mucho de cine europeo. "También tengo la teoría de que es porque en las traducciones se disimulan los errores", bromeó.

En cuanto a su próximo film, que está terminando de rodar en Londres, explicó que sintió que en la capital británica tenía "total libertad creativa, lo que no siempre es el caso en Estados Unidos".

En ese sentido, no descarpaña. "Me encantaría rodar en Barcelona y de hecho es muy posible que ocurra porque estoy negociando esa posibilidad".

Mañana sábado comenzará la competición por la Concha de Oro con la proyección de la danesa "Brothers", de Susanne Bier, y la francesa "Inguélezi (Clandestino)", de Francois Dupeyron. Un jurado presidido por el escritor peruano Mario Vargas Llosa anunciará la cinta ganadora el 25 de septiembre.
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