La reforma urbana: El gran desafío de la Bienal de Arquitectura 2004

Entre el 26 de noviembre y el 3 de diciembre se desarrollará el encuentro arquitectónico que este año se ha planteado importantes desafíos.

26 de Noviembre de 2004 | 10:37 | Felipe Ossandón, El Mercurio en Internet
Ver fotorama


La arquitectura interior del Bar Organiko, a cargo de T2M Arquitectos, es uno de los tantos proyectos seleccionados este año.
Las características de la Bienal 2004

La Bienal de Arquitectura fue creada por el Directorio del Colegio de Arquitectos de Chile en el año 1977, y se ha repetido cada 2 años en forma continua hasta hoy, generando el espacio de encuentro más importante de discusión y desarrollo profesional de la Arquitectura nacional.

La Bienal ha sido dividida en distintas secciones, las que poseen un Director a cargo, cuya responsabilidad es coordinar las acciones en base a la Convocatoria entregada por el Presidente.

Estas secciones son:

Muestra Nacional: Un jurado compuesto por arquitectos nacionales y extranjeros selecciona los mejores proyectos realizados en los últimos dos años los cuales se exponen en la Bienal.

Encuentro Internacional: Diversos arquitectos extranjeros invitados entregan una visión más amplia sobre las acciones que se desarrollan a nivel mundial y aportan su punto de vista en cuanto al nuevo rol de la arquitectura en el escenario globalizado.

Muestra de Universidades: Reúne a los trabajos más representativos de las diversas facultades o escuelas de arquitecturas del país.

Muestra Institucional: En ella se reúnen diversos proyectos del sector público y privado, con el fin de realizar una interacción entre ciudadanía, profesionales y los organismos correspondientes.

Concursos: Dirigidos a distintos ámbitos: espacio público, participación ciudadana, arquitectura joven, pintura infantil, concursos espaciales sobre uso de un material determinado etc.

Patrimonio: Esta nueva sección busca mostrar y destacar el patrimonio arquitectónico nacional, crear conciencia al respecto y delinear los diversos caminos y regulaciones que conllevan a su adecuado rescate, cuidado, mantención e incorporación al quehacer profesional dentro de la planificación urbana y ordenamiento territorial.

La Bienal se desarrollará entre el 26 de noviembre y el 3 de diciembre en la Estación Mapocho.

Los valores de las entradas son: Público General $1.500, Estudiantes $1.000 y por toda la semana (abono) $5.000.

Los arquitectos con sus cuotas al día tienen entrada liberada.

Más información: Colegio de Arquitectos
SANTIAGO.- Para los habitantes de la Grecia antigua, una ciudad tenía un tamaño adecuado cuando podía dominarse en toda su extensión sólo con la vista.

Para los parámetros griegos de entonces, Santiago, así como la mayoría de las grandes capitales y ciudades del mundo, tiene una dimensión desproporcionada, que se extiende mucho más allá de sus límites naturales en un crecimiento que parece no tener control.

Ésta es una de las principales problemáticas que ha decidido abordar la Bienal de Arquitectura que se realizará este año en la Estación Mapocho, a partir de hoy y hasta el 3 de diciembre.

Porque si bien la mayoría de los habitantes de esta ciudad está de acuerdo en el rápido y desordenado crecimiento de Santiago, muchos también creen que aún es tiempo de ordenar y optimizar su expansión, y no sólo la de Santiago, sino también la de las principales ciudades de provincia que también están creciendo a un ritmo acelerado.

Una de esas personas es el arquitecto Patricio Schmidt, presidente de la Bienal de Arquitectura de este año, quien se ha propuesto importantes desafíos para el evento que le ha tocado presidir.

Porque además de las ya tradicionales muestras de los proyectos arquitectónicos más destacados a nivel nacional e internacional de los últimos dos o tres años, además de la muestra de proyectos universitarios e institucionales, Schmidt quiere que la Bienal de este año se extienda y se convierta en una estamento más en la planificación y el desarrollo de las ciudades chilenas. Todo esto centrado en el concepto de la Reforma Urbana.

"La Bienal es una feria, un show. Una antorcha maravillosa que se enciende por unos días, pero luego se apaga", dice Schmidt. "Pero yo quiero que siga funcionando", agrega.

Y lo que plantea para lograrlo, es crear las instancias necesarias para establecer un sistema de trabajo en el que confluyan todos los actores que participan en la planificación y construcción de las ciudades, y de esta manera conformar un equipo interdisciplinario en el que expertos de todas las áreas puedan opinar y aportar su conocimiento en la toma de decisiones que afectarán a todos los habitantes de la ciudad.

"Las principales decisiones urbanísticas en Chile se toman a puertas cerradas", se queja Schmidt y por ese mismo motivo su propuesta es lograr una instancia en la que interactúen arquitectos, ingenieros, urbanistas y otros estamentos como Corfo o Paz Ciudadana (sólo por mencionar algunos), y cuyas conclusiones sirvan a los ministerios correspondientes a la hora de tomar las decisiones para proyectar las ciudades.

El objetivo a mediano plazo, es generar una nueva Ley General de Urbanismo y Construcción, la cual, independiente de las pequeñas modificaciones a las que ha sido sometida desde su creación, es la misma que nos rige desde 1939.

"Es una ley buena, es inteligente", asegura Schmidt, "pero es vieja y hay que modernizarla", señala.


La ciudad que merecemos

Para este arquitecto, quien por primera vez dirige este encuentro, la clave de su propuesta se centra en la Reforma Urbana, un concepto que tiene que ver básicamente con un cambio de mentalidad a la hora de planificar las ciudades.

"Los chilenos somos más solucionadores que previsores. Agrandamos las calles cuando empiezan a quedarnos chicas, pero no se nos ocurre hacerlas grandes pensando en el futuro", advierte como una de las principales falencias urbanas del país.

En este sentido, según explica Schmidt, la Reforma Urbana no es una propuesta. "Es un camino de vida, que busca crear ciudades flexibles, crear ciudades que permitan que la gente viva con los intereses que tiene y que ojalá vayamos incorporando lentamente regulaciones, normativas que permitan que la gente construya las ciudades de manera de tener la calidad de vida que quiere, la que uno elija".

Y en ese marco, a juicio de Schmidt, los arquitectos tienen mucho que aportar. "Los arquitectos estamos facultados para trabajar en conjunto y generar ciudades con los ministerios correspondientes. Sabemos sobre estos temas, tenemos opinión, estamos formados para eso, pero nadie nos pregunta", afirma.

Por eso mismo la principal propuesta de la Bienal de este año es organizar esta red actuante, público privada, con la infraestrcutura necesaria donde tengan cabida las opiniones de personas capacitadas, formar un equipo que permita que la gente sienta que sus inquietudes tienen cabida en la planificación de las ciudades.

Esto, sin dejar de lado el patrimonio arquitectónico nacional, para lo cual la Bienal ha creado una comisión del patrimonio con la intención de preservar monumentos arquitectónicos que se han ido perdiendo por los terremotos, los incendios o las demoliciones indiscriminadas, las que para Schmidt constituyen un verdadero crimen.


Santiago no es tan fea

A pesar de esto, Schmidt mantiene una buena impresión de Santiago: "Nuestra capital no es fea. Es pobre en algunos aspectos, porque no tiene plata para cuidarse a sí misma. Prefiere gastar recursos en aspirinas que en maquillaje, pero tiene grandes fortalezas, como su geografía. Además considero que la arquitectura moderna se relaciona armónicamente con la arquitectura tradicional".

Claro que también tiene muchos puntos cuestionables. "La planificación desde el punto de vista de la vialidad es muy pobre. Lo mismo el sistema de transporte interurbano al que se le ha dado muy poca importancia".

Volviendo a la Bienal, el director asegura que ésta no es una instancia exclusiva para los arquitectos: "En Chile hay 10.000 arquitectos y a la Bienal anterior fueron 40 mil personas, lo que indica que hay al menos 30 mil asistentes que no son arquitectos".

Schmidt asegura que para la gente común y corriente, la Bienal es una instancia interesante que ofrece charlas, foros y seminarios y además material escrito a disposición del público y por cierto instancias para la recepción de inquietudes del público.
Ediciones especiales
EL COMENTARISTA OPINA
¿Cómo puedo ser parte del Comentarista Opina?
Comentaristas
PUBLICACIONES DESTACADAS
Más me gusta
Más comentarios
Más seguidores