La hermandad cancionera

Arturo y Héctor Fontaine fundaron el dúo 1945 hace seis años, pero sus orígenes como dúo se remontan a la década de los '80. Hoy este grupo chileno ya prepara su segundo disco. "En Chile hay muchas empresas que hacen negocio con las bandas y les venden la idea de ser rockstar. Los chicos muerden ese anzuelo, pero lo cierto es que es muy difícil llegar a eso", dicen.

20 de Marzo de 2009 | 15:24 |

Con paso seguro, andar lento y una sonrisa en el rostro los hermanos Fontaine llegan a un café capitalino para conversar sobre los planes de 1945. A simple vista son sólo dos jóvenes de Providencia, dos estudiantes más de alguna universidad del centro, pero a sus 23 y 26 años han tenido una formación artística intensa en el extranjero, que seguro envidiaría cualquier aspirante a músico del país. Y también están finalizando los detalles de su segundo disco, Juntar el tiempo.

El pacto de fraternidad musical fue iniciado por ambos en 2002, cuando dejaron sus pequeños grupos de garage y dieron inicio a un proyecto en común. Los primeros ensayos fueron en una sala ubicada en el número 1945 de una concurrida avenida de Santiago. De ahí proviene el particular nombre del dúo.

Los Fontaine tienen aspiraciones grandes. Quieren ser compositores e intérpretes reconocidos. Por eso, luego de estudiar en Chile en la Escuela Moderna de Música y el instituto Projazz, en 2005 tomaron un avión rumbo a Estados Unidos, para estudiar en el Berklee College of Music, la prestigiosa escuela de Boston –que paradójicamente fue inaugurada en 1945– les permitió aprender sobre composición, producción e interpretación.

Fruto de su estada en ese país es su primer disco, The only way out (2007), medianamente conocido en Chile por las singles "Hold me" y "The dance of the gods". Con esas canciones tocaron en el emblemático club CBGB de Nueva York CBGB, y uno de sus mayores logros fue actuar en el festival de Locobazooka en 2006, que fue cerrado por la banda estadounidense Alice in Chains en homenaje a su fallecido vocalista Layne Staley.


El efecto de cantar en inglés

Pero a pesar de esos inicios en inglés, el dúo volvió a Chile en 2008 y cambió ese enfoque. La nueva postura se basa en la composición de canciones en español para su futuro disco, como la que ya tienen de adelanto en el videoclip "Hasta el sol".

"Hemos estado mucho tiempo en Chile, además queremos hacer algo diferente al disco anterior", explica Héctor Fontaine, de pelo largo. "Hay gente que nos dice que puede ser más fácil, pero nosotros no lo vemos por el grado de dificultad", agrega su hermano. "Sentimos que por el tipo de vida que hemos estado llevando en el último tiempo nos nace hacer música en español. Cuando vivíamos en Estados Unidos nos pasaba que queríamos escribir en inglés".

-¿Qué pueden adelantar de su nuevo disco?
Arturo: Es totalmente diferente a The only way out. Se podría decir que es otra banda. Es un disco "cocinado" completamente en la sala de ensayo, y por eso lo siento más exploratorio, es menos producido y más fluido.
Héctor: Sí, es diferente en la digitalización. El anterior fue hecho en grandes estudios, con muchos equipos. Juntar el tiempo fue grabado de manera simple. Es mucho más análogo, con un sonido orgánico, pero conserva ciertos rasgos, como las voces.

-¿Qué opinan de que sus voces sean calificadas como grunge, creen que cantan al "estilo Seattle" o más bien les molesta ser definidos así?
Héctor
: A mí no me molesta, pero no siento que sea así. Creo que el tipo de música que hacemos no es fácil de encasillar, y lo más simple es ligarla al grunge. Pero creo que en este disco eso no va a pasar. De hecho, está en castellano.
Arturo: Si, yo creo que la asociación con el grunge viene de las canciones en inglés. Pero nuestras voces son bien pastosas y no tienen que ver con la voz de Kurt Cobain, que era mucho más estridente y gritón. A mi me halaga que me digan que sonamos grunge, pero no creo que sea realista.


El anzuelo del rockstar

Para volver a Chile los hermanos Fontaine dejaron sus estudios congelados en Berklee. Su objetivo es volver a terminarlos en el futuro. Por ahora, prefieren aprovechar las oportunidades que se les presentan en Chile y Argentina, pues, como explica Arturo, no quieren perder instancias para mostrar su música diciendo "espérate a que termine lo que estoy haciendo en Estados Unidos".

Un factor determinante en la decisión es su facilidad para rendir eficientemente en sus estudios y para producir su material de manera autónoma. Les gusta ser independientes y preparar las canciones de sus discos por su cuenta. Aunque tengan ingenieros en sonido, revisan las grabaciones una y otra vez y son los productores de 1945. "Somos bien obsesivos, no sé si es algo bueno o malo, pero estamos acostumbrados a repasar las canciones muchas veces", dice Héctor.

-Ustedes se declaran perfeccionistas. Pensando en eso, ¿ha sido muy estresante grabar un segundo disco en un año, justo después de volver a Chile, y además promocionar a 1945?
Héctor: Sí, significa harto trabajo, y eso siempre es estresante. Pero ahora ya sabíamos que cosas son las importantes, que se debe hacer y qué no.
Arturo: Además las inseguridades hacen que todo sea más lento, eso nos pasó antes y ahora no. Cuando empiezas quieres que todo sea perfecto, y resulta que a la gente no le importa eso, lo que les gusta es que tenga aire, que respire, que sea más orgánico. Cuando te das cuenta de eso todo eso hace que sea más expedito.

-¿Qué opinan de la dificultad que hay en Chile para consolidar un grupo, a diferencia de Estados Unidos, que es un mercado más amplio y con mayores posibilidades de participar en él?
Héctor: Es difícil en todas partes. En Berklee la mayoría de nuestros amigos no querían tener una banda, porque decían que era un dolor de cabeza. Ellos preferían ser productores.
Arturo: En Chile hay muchas empresas que hacen negocio con las bandas y les venden a los músicos la idea de ser rockstar. Los chicos muerden ese anzuelo, pero lo cierto es que es muy difícil llegar a eso. Los que lo logran no lo hacen gracias a las disqueras ni por ganar programas como "Garage music", sino que como consecuencia de años de trabajo y de esfuerzo, y es eso precisamente lo que nosotros estamos haciendo.

Ediciones especiales
EL COMENTARISTA OPINA
¿Cómo puedo ser parte del Comentarista Opina?
Comentaristas
PUBLICACIONES DESTACADAS
Más me gusta
Más comentarios
Más seguidores