La mezcla, el pastiche, el cóctel, el collage

Es argentino, pero ha venido cinco veces en los últimos años y ya habla en chileno: curado, cuico, fome y los pacos son conceptos que maneja bien Diego Billordo, el músico que aquí presenta todas las mezclas su nuevo disco (A full) y comenta en exclusiva el show de Sonic Youth en Santiago.

31 de Marzo de 2009 | 10:43 |

Una vez al año no hace daño: el rockero argentino Diego Billordo visita a Chile cada temporada desde 2005. ''Este año voy a venir dos veces'', planea.

Foto: sitio oficial de Billordo.

"A full" ha sido por años la expresión favorita de Diego Billordo, al menos desde que este rockero alternativo argentino vino a Chile a tocar en vivo y a mostrar por primera vez un disco en 2005. Era cuestión de tiempo para que quedara impresa en el título de un nuevo disco, que ya está aquí: A full (2008) es el segundo álbum de Billordo, quien la semana última pasó por Chile para estrenarlo en directo. Y de paso para ver a Sonic Youth en Santiago.


"Claro, a full es una expresión clásica y por eso estaba bueno que vaya en el disco, porque además es una realidad mía", explica. "En Argentina estamos todo el tiempo tocando, y no sólo en Buenos Aires sino también en la ciudad universitaria (La Plata), en el interior, donde por ahí las bandas famosas no van y nosotros vamos igual y hasta a veces sin importar muchas cosas, el equipamiento, el sonido o hasta el pago. Vale llevarles una música diferente".


Billordo es su nombre y es también el de su grupo, un trío integrado por Diego Billordo (voz y guitarra), Karla de Palmer (bajo) y Javier Yunes (batería). El músico ha visitado nuestro país cinco veces y a razón de una por año desde 2005, cuando lanzó aquí Amor es capital, su disco anterior. Cuatro años después, el título completo de A full incluye también el subtítulo "Hagamos de esto una leyenda".


-Es como el chiste de una banda que gira por ahí siendo under -dice-: es como decir "hagamos (toquemos en) el Estadio Nacional". Mentira, jamás, ¿entendés? Es como "Billordo en vivo en el Nacional", un chiste.


-¿Y sí les gustaría tocar en el Nacional?
-No, musicalmente nos gustan Sonic Youth, Jesus and Mary Chain, Primal Scream, Blondie, Pixies, todas nuestras influencias son de bandas legendarias, tal como de Chile nos gustan Los Prisioneros, Pánico, que también son legendarios, pero me parece que nosotros somos otra historia. Ya sabíamos que nunca íbamos a ser ellos. Nunca hicimos canciones realmente para la radio o la TV, aunque sí nos pasan los videos.


-Pasaron cuatro años entre tus dos últimos discos. ¿Qué tan diferentes son?
-El anterior lo podemos asociar con Sonic Youth, Nirvana, Ramones y Pixies. Y el nuevo es más como (el disco) Sandinista! de The Clash, con la mezcla, el pastiche, el cóctel, el collage: el primer tema del disco es punk y el segundo arranca como una balada y se pone música disco y termina ska. El tema tres es como un hip-hop curado, usando una palabra de ustedes, raro, con violines: para una banda como la mía usar violines es raro. El tema cuatro parece LCD Soundsytem o The Rapture, y el cinco parece una bossa nova con una cumbia argentina y colombiana. Lo cual a cierta gente muy ortodoja dentro del ghetto indie le parece medio absurdo.


-En el disco anterior había hasta metal. Al menos una canción se llama "Tan suave como Soulfly": ¿es por la banda metalera brasileña?
-Esa canción es de una época en que estaba saliendo con una chica que era muy brava, muy pesada, como el metal. Tan suave como Soulfly.


-Y otra de esas canciones, "Redoxxon blues", habla de que "En la esquina siempre está la policía / todos saben que ellos venden cocaína". ¿Ficción o realidad?
-Argentina está así en los últimos años, la gente que te tiene que ayudar es la que te perjudica. Los pacos acá son más maleantes que los maleantes. Yo acá le temo más a ellos que al ladrón, porque no sabes con qué te va a salir.


-¿Redoxxon es un lugar?
-Redoxxon es un medicamento para dar pilas. Como una vitamina que muchos usan como drogas.


La primera vez que Billordo vino a Chile fue en 2005, año en que tocó con los grupos Familia Miranda, Guiso y Tsunamis en Valparaíso y Santiago. Luego ha vuelto a un festival de tributo a Pánico con Fredi Michel y Tío Lucho (2006), a Santiago y Concepción (2007) y a Santiago, Valparaíso y Concepción (2008).


-Una vez al año, y creo que este año voy a venir dos veces -estima el músico, que también aprovechó de ver en vivo a Radiohead y Sonic Youth en Santiago-. La idea nuestra era ver a Radiohead temprano y después tomarnos un bus o un colectivo o lo que haya para ir a tocar. Y ver el domingo a Sonic Youth, que es una banda soñada. En Argentina sólo toca Kiss, Iron Maiden… Yo desde que soy chico escucho Sonic Youth, y cuando me enteré de que no irían a Argentina quise venir para acá.


-¿Qué te pareció el concierto?
-El show me encantó. Me gustó que hagan una especie de "all hits" mezclado con canciones perdidas muy antiguas y poco conocidas. Los vi bien a pesar de los años, los vi realmente Youth y Sónicos, me gustó su dinámica y efectos. Siguen siendo una aplanadora de guitarras y demuestran que el rock noise no caducó. Me gustó también que hayan traído de invitado al bajista de Pavement, tuvieron momentos únicos de dos bajos, dos guitarras y batería. Y me gustó el público chileno bien prendido. En Buenos Aires el público que sigue a esta banda es muy cuico, muy fome, muy snob, van a ver bandas porque es "la onda" y no saben nada del grupo. Aquí vi que son distintos, tienen más onda y realmente sabían sus canciones.

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