Sonidos del pasado con actitud del futuro

Puestos a un costado de grupos fundacionales como Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden o Alice in Chains, Candlebox siempre luchó por distanciarse al abandonar la raíz punk y enfocarse el hard rock más clásico. Una década después de su último trabajo regresan con nuevo disco y una gira a nuestro país: “No somos una bandita”, dice Kevin Martin.

24 de Noviembre de 2009 | 12:20 |

Curioso. El líder de una banda de Seattle que se nutrió de los últimos retazos del fenómeno del grunge, ya no vive en esa ciudad desde hace tiempo. Su voz suena desde la soleada ciudad de San Francisco.

-La verdad, es que estoy acá por un pequeño proyecto en el que estoy trabajando. Una banda con la que queremos grabar algo y divertirnos. Hace muchos años que dejé Seattle y ahora vivo en Los Angeles. Pero estar aquí, en San Francisco, es como una especie de vacaciones adelantadas.

Hace más de una década, cuatro jóvenes salían de la Meca del rock alternativo de los años '90 para cumplir el mismo sueño de siempre: lograr que sus canciones se escuchen en las radios y conseguir la oportunidad de que un sello les permita pagar una gira, pequeña por lo demás.

Jamás se imaginaron que en la incipiente casa discográfica de Madonna tendrían la oportunidad de que sus tres primeros sencillos consiguieran ser escuchados en todo el planeta. Incluso en un rincón tan lejano como Chile que, para el momento de la máxima explosión de Candlebox, aún contaba sólo con la radio como medio de disfusión de nuevas tendencias. En este caso, y gracias al soporte de Maverick Records, Candlebox sonó, y bastante fuerte, por las emisoras locales.

Las palabras de Kevin Martin, vocalista de Candlebox y uno de sus integrantes originales, suenan frescas desde el hemisferio norte. Denotan un cierto grado de ansiedad ya que en pocos días el grupo estadounidense visitará por vez primera Sudamérica y, como pocas veces sucede, lo harán en suelo chileno.

-Hace unos quince años que queríamos visitar Sudamérica. De hecho, creo que desde que salió nuestro primer disco (Candlebox, 1993), que apostábamos por una visita a tu país incluso. Por lo mismo, estamos muy entusiasmados y disfrutando de este viaje, de la oportunidad de poder tocar en Chile. Ya no vemos la hora de tomar el vuelo y salir para allá.

Otro dato anecdótico que nos revela Martin. Hace muchos años, hablamos de su estancia en el colegio, tuvo un encuentro con Chile y su gente. "Lo que pasa es que en cuando estaba en la high school, tenía dos compañeros de curso que eran de intercambio y provenían de Santiago. Ojalá los pueda volver a ver después del show. Pero no, en serio, espero aprender mucho de tu país. Nos quedaremos unos cuatro días, tiempo suficiente para conocer varias partes creo yo, y aprender un poco más".

Glorias del ayer, sacrificio del hoy

Es cierto. Cualquier persona se acordará de Candlebox sólo por sus éxitos mundiales, “Far Behind” y “You” principalmente, más que ser un grupo que haya estado en la cima del mundo y después, el año 1998 con Happy pills, los de Seattle hayan decidido tomar una pausa prolongada para regresar a los escenarios.

Esta detención, que tuvo un primer acercamiento con el disco de grandes éxitos editado en 2006, finalizó a los dos años siguientes con la salida al mercado de Into the sun. En esta placa, sólo tres integrantes aparecen como “oficiales”. Los otros son jóvenes músicos que unieron sus fuerzas con nuestro interlocutor, Kevin Martin, el guitarrista Peter Klett y el baterista Scott Mercado.

-El último trabajo de Candlebox, Happy pills, data de una década atrás. ¿Cómo fue el enfrentarse a este nuevo registro, Into the sun, bajo la perspectiva del regreso de la banda?
-La verdad es que hubo bastantes problemas, principalmente por parte de Maverick Records y Warner, además de que yo estaba embarcado ya en otro proyecto y nuestro bajista original se encontraba estudiando en la escuela de leyes. El asunto comenzó después de sacar nuestro Grandes éxitos y cerrar el contrato con Maverick y Warner. Nos lanzamos a una gira y ahí comenzó el proceso de escribir el nuevo disco. Y como hace mucho que hacíamos música juntos, decidimos tomarnos un tiempo para que este nuevo trabajo. Por eso decidimos sacarlo el 2008.

-Y comparándolo con los otros registros de Candlebox, ¿cuáles crees que son las principales virtudes que posee y qué características mantiene con el sonido clásico de la banda?
-Creo que es mucho más máduro y más enfocado que nuestra discografía anterior. Asimismo, también considero que es más apasionado, muy directo. Aún cuando se diga que nuestro primer disco, de 1993, sea nuestro mejor LP, creo que Into the sun es nuestro mejor CD, a mi juicio. Puedes sentir a la banda ahí, tocando en vivo, la vibra que transmite todo eso y hacer algo así con un trabajo discográfico es sumamente complejo. El hecho de percibir a la banda confluir a un mismo punto es complicado, pero creo que lo logramos en este disco.

Estas características son las que la banda está mostrando en sus directos, particularmente la última edición de la banda titulada Alive in Seatlle (2009), un disco compacto acompañado de un DVD con una presentación en su ciudad natal. Al respecto, Kevin Martin destaca que “todo está ahí, ¿sabes? Esa es la banda tal como está tocando en la actualidad. No regrabamos las voces ni tampoco las guitarras. Lo que mostramos ahí es la banda”.

-¿Será de ese estilo el show que darán en nuestro país? Porque hay varias particularidades: ustedes colocan registros en vivo para descargar de forma gratuita en su página web.
-Es algo muy parecido a lo que hacían los Grateful Dead: si quieres que vayan a tus recitales, que vean tu música, entonces ponla en la web y te aseguro que vendrán a verte una próxima vez. Por eso dejamos que graben los shows, para que lo difundan por la web. Al final, se trata de darle a la gente lo que quiere. Además, no somos una “bandita”, creo que somos bastante buenos en vivo, por lo que el hecho de entregar un show nuestro por Internet es una manera más de difusión.

-¿Y cómo lidian con una audiencia más joven, que no los vio en los '90, con una que si los conoce y que conoce los “clásicos” del grupo?
-Bueno, sabemos que hay que tocar “Far behind”, “Change” y “Cover me”, u otros cortes del Happy pills, y eso está bien. Pero al mismo tiempo, los mezclamos con temas más nuevos. De hecho, es una hora y media de show, así es que tratamos de incorporar la mayor cantidad de temas posibles, entre los que nos gustan y los que la gente quiere escuchar.

-¿De ahí nace la idea de haber hecho una encuesta en su sitio web para que los fans decidieran los temas que deben tocar acá, en Santiago?
-Bueno, parece una muy buena idea hacer esto. Es como una forma de acercarse más al público aunque claro, es probable que mucha gente vote sólo por una canción, y no sería justo que sólo tocásemos ese tema en particular para una persona, mientras los otros 50 quieren escuchar otra cosa. Al final, fue una muy buena idea al principio, pero que nos salió un poco al revés. Sin embargo, igual lo encontré fantástico: la gente votó por su tema, haciendo todo mucho más interactivo.

El show que Candlebox dará este viernes en el Teatro Caupolicán será el último, antes de iniciar un nuevo proceso de composición para la banda. “Vamos a tomarnos un tiempo para escribir un nuevo disco”, asegura Kevin Martin. “Además, tengo otro proyecto junto a los muchachos de Live, el que esperamos poder mostrarlo el próximo año. Así es que lo nuevo de Candlebox saldría recién para el 2011 y, por supuesto, lo mostraremos en tu país ese mismo año”.
  

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