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Robin Gibb cumple 60 años y "no sabe lo que es la suerte"

Uno de los sobrevivientes de los hermanos australianos del pop melódico de los '60 y la onda disco de los '70, The Bee Gees, enfrenta el otoño de vida de manera triste.

21 de Diciembre de 2009 | 11:48 | DPA
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Junto a sus hermanos Maurice y Barry, Robin formó el sensacional trío pop Bee Gees. El menor de la línea, Andy, fue solista, y falleció a los 30 años en 1988.

El Mercurio

LONDRES.- Es probable que el cantante de los Bee Gees, Robin Gibb, no esté mañana del mejor humor para celebrar su cumpleaños número sesenta. Su vida sentimental está pasando por un mal momento, sobre todo desde el nacimiento de su hija, fruto de una relación extramatrimonial. Y la tristeza ensombrece ese día del calendario desde que en 2003 falleció su hermano gemelo Maurice de un infarto.

En 1958, ambos formaron junto a su hermano Barry el exitoso trío Bee Gees, cuyos inolvidables hits como "Saturday Night Fever" o "Stayin’Alive" aún siguen sonando en clubs y emisoras de radio.

"Da igual el éxito que uno tenga y el dinero que gane, al final del día, uno está siempre solo", afirmó hace tiempo en una entrevista el multimillonario Gibb, tras sufrir varios varapalos del destino. En su caso, el dinero no da la felicidad: "No sé lo que es la suerte", confesó.

Drogas, dinero y terminación nerviosa

Es posible que al decir aquello pensara también en su hermano menor, Andrew -Robin era el mediano de cinco hermanos-. El benjamín de los Gibb falleció a la edad de 30 años de un fallo cardíaco, aunque las drogas y el alcohol también le habían pasado factura. Un problema del que Robin tampoco se libró.

Este sensible y delgado "hippie" con sus míticas gafas de cristales tintados de azul se convirtió en la atracción de los "Brothers Gibb", que en inglés se abrevió como "Bee Gees". El trío vendió más de 200 millones de discos y sus temas fueron interpretados en unas 6.500 ocasiones por otros artistas (los últimos fueron Take That con su versión de "How Deep Is Your Love"). Aunque a Gibb no le entusiasman precisamente este tipo de grupos de chicos que cantan y bailan.

Con todo, el éxito de su banda no hace que el cantante se enorgullezca. "En aquel momento nos habría gustado enfundarnos en un traje blanco con cadenitas doradas y prender fuego a todo", dijeron una vez los hermanos, con nostalgia de su imparable debut. Más tarde, Robin quiso dedicarse a su carrera en solitario, en parte por librarse de la sombra de sus guapos y barbudos hermanos.

Pero su primer intento en solitario, en 1970, fue un aterrizaje forzoso, que no logró el éxito hasta mediados de los '80. Aunque sobre el escenario, sus fans siguen pidiendo hasta hoy los hits del antiguo trío.

Tras la muerte de Maurice, la banda que se hizo con nueve Grammys se convirtió en prácticamente historia. Sin embargo, hace unas semanas Robin anunció, durante la retransmisión de un juego de cricket, que los Bee Gees regresarían como dúo.
Robin tiene buenas dotes para la composición y es doctor honorífico de Música en la universidad de Mánchester. l fue quien compuso la mayoría de números 1 de las listas británicas.

Un adicto al trabajo: "Cuando tuve que elegir entre ir de marcha o al estudio, fui al estudio. Y cuando tuve que elegir entre estar con una mujer e ir al estudio, también fui al estudio. Aunque a veces me llevé a la mujer. Eso sí, ésta debía saber esperar a que terminara con la música".

Gibb se vanagloria de haber tenido más de cien amantes. Su segunda esposa, con quien se casó en 1985, dice ser ex sacerdotisa y pertenece a una secta hindú. "Mi mujer Dwina es la primera druida mujer desde hace más de 300 años", dijo Gibb. Aunque la pareja mantiene una relación abierta, la hija extramatrimonial de Robin con una empleada del hogar 26 años menor fue demasiado para Dwina, que estalló de furia. Para Gibb, su hija es "un regalo del cielo".

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