''Les baigneuses'', de Gustave Courbet, fue una de las tantas obras que los nazis saqueron en Francia durante la Segunda Guerra Mundial.
AFP
WASHINGTON.- Las pinturas, joyería, arte sacro y otros tesoros culturales saqueados por los nazis, pasaron por varias manos en diversos países una vez que fueron recuperados por los aliados tras la Segunda Guerra Mundial.
Se mantuvieron registros meticulosos sobre las piezas, pero quedaron dispersos en varios lugares que preservan archivos. Ahora pueden ser revisados en su totalidad a través de
un solo sitio de internet.
Los Archivos Nacionales anunciaron el lanzamiento de un portal que provee acceso a archivos digitalizados de piezas de relevancia cultural que fueron saqueadas.
Aunque las autoridades subrayaron que la base de datos sigue actualizándose, representa la piedra angular en una campaña emprendida hace 15 años para mejorar la cooperación entre las múltiples instituciones que tienen estos registros.
"Ya no hay que viajar alrededor del mundo y gastar una fortuna para ver los materiales", dijo James Hastings, que coordinó la cooperación entre los archivos.
Los nazis confiscaron millones de piezas exquisitas en toda Europa en los años transcurridos entre la llegada de Hitler al poder y el fin de la guerra. Gran parte del botín fue recuperado, pero numerosos objetos nunca regresaron a sus propietarios legales, que en millones de casos fueron asesinados durante el Holocausto.
"Fue un saqueo de escala continental", dijo Deborah Dwork, directora del Centro de la Familia Strassler para Estudios Sobre el Holocausto y el Genocidio en la Universidad de Clark. "Todavía hay bodegas llenas de estas piezas".
Once instituciones, en siete países acordaron participar en el archivo, y los representantes de ocho de esos países estuvieron presentes el jueves para firmar el acuerdo que lo formalizó.
Las autoridades de los archivos estadounidenses dijeron que esperan que la base de datos sea de mucho interés para los académicos, pero que estará abierta a todos los que quieran saber qué ocurrió con algún tesoro familiar.
"Cualquiera que considere que su familia podría estar interesada o que tenga un interés, como representante de alguna institución, puede revisar la base", dijo Hastings. "Se trata de una democratización al acceso de información que nos parece extraordinaria".
La base de datos no tiene un motor de búsqueda unificado. Los usuarios deben entrar a los sitios de las instituciones individuales para revisar sus archivos. El archivista de Estados Unidos David Ferriero confió en que el portal pueda ser tan fácil de usar como Google, lo que permitiría búsquedas por palabra clave en todos los archivos.
Los registros fueron digitalizados con la ayuda de Footnote.com, un sitio de procesamiento de datos para documentos históricos y subsidiaria de Ancestry.com., con sede en Utah. Aunque se puede ingresar a la base de datos en las 44 instalaciones de los Archivos Nacionales y en muchas bibliotecas públicas, aquellos que desean utilizarlo desde computadoras privadas deben estar inscritos a Footnote.
El control de Footnote sobre el archivo expirará en cinco años, dijo Ferrerio, quien describió el proyecto como una asociación mutuamente beneficiosa por los costos que implica.