British Lion

Más bien en lo anecdótico se queda el debut en solitario del bajista de Iron Maiden, quien no logró plasmar en este trabajo el sello que, al alero de la banda, lo ha transformado en un nombre esencial dentro del rock.

08 de Diciembre de 2012 | 17:43 |

Steve Harris es una institución en sí mismo. Como líder indiscutido de Iron Maiden, el bajista ha dado rienda suelta a toda su imaginería —desde análisis históricos a verdaderas epopeyas siniestras— y, por lo mismo, el hecho de que decidiera lanzarse a un proyecto en solitario llama poderosamente la atención. ¿Qué es lo nuevo que traerá el bajista? ¿Cómo serán los textos que se incluirán en el disco? ¿Variará el estilo entre lo que se muestra en la "Doncella" y lo que estrenará en su debut en solitario? Todas estas preguntas son válidas y, por suerte, British lion, su disco de 2012, es capaz de dar una respuesta a cada una de ellas, aunque no muy satisfactoria.

Influenciado principalmente por el hard rock practicado por UFO o Rainbow (incluso con cierto aire a la primera época de Dio como solista), British lion es un trabajo que deja un poco de lado la velocidad a la que Harris nos tiene acostumbrados y nos presenta a un grupo de rock promedio en el que, al parecer, la regla es mantenerse siempre bajo las reglas. Desde el inicio con "This is my God", Harris y la banda reunida para este elepé se muestran como clásico grupo de hard rock, con todos los clichés que eso puede significar.

Por una parte, los temas tratan de apelar al estadio ("Us against the world" es un muy buen ejemplo de ello) sin la sustancia necesaria y, por otra, están las propias ambiciones del bajista, que incluye unos dudosos arreglos electrónicos, mínimos, como en "Lost worlds", para tratar de demostrar un sonido moderno que jamás se aprecia. Esa dualidad entre las aspiraciones más modernas, dadas por el mencionado "Lost worlds", y aquellos que buscan casi de forma desesperada parecer clásicos, como "Us against the world" o "Judas", marca esta presentación en solitario de Harris.

Lamentablemente, este trabajo sólo quedará como una anécdota dentro de la discografía de Harris. No sólo es que los temas sean débiles, sino que a nivel global, el disco en su conjunto lo es. Así, todas las respuestas a las interrogantes planteadas dan un negativo apronte para lo que es el debut de un artista que, con Iron Maiden, ha marcado a generaciones con sus discos.

Felipe Kraljevich M.

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