Deborah Gibson -como hoy prefiere que la llamen- estará esta noche en Blondie y mañana en Hit Parade, junto a Rick Astley, Samantha Fox y Martika.
SongbirdSANTIAGO.- Más allá de bombas sensuales con la temporalidad tatuada desde un inicio, como Samantha Fox o Sabrina, durante los 80 hubo otras artistas femeninas que escalaron en los rankings, y en torno a las cuales se podía apostar por un futuro diferente. El cálculo no estuvo tan errado: Madonna es hasta hoy la indiscutida "reina del pop", Paula Abdul se hizo un nombre en el star system norteamericano, y Kylie Minogue acaba de lanzar el último disco de su exitosa carrera.
Debbie Gibson también estaba entre aquellas por las cuales cualquiera habría puesto sus fichas: Con apenas 17 años, se instaló en la órbita mundial con éxitos como "Shake your love" y "Only in my dreams", destapando una proyección sin límites para su figura fresca e inocente. Pero entrados los 90, como ocurrió con tantos otros, de la estadounidense no supimos mucho más, al menos por acá. Ella, sin embargo, está feliz con una carrera que —asegura— hizo a su medida.
"Es divertido, porque cuando empecé pensaba que sería muy ambiciosa, que tenía que ser una gran estrella, que debía sacar un disco cada año. Después entendí que tenía muchas cosas que hacer, que debía tener un balance en mi vida. Estuve en Broadway, no sabes lo que es estar ahí si estás siempre de gira. En ese momento fue cuando me di cuenta de que estaba haciendo mi carrera y mi arte para mí, y no según lo que otra gente pensaba que debía lograr, necesariamente. Hice lo que sentía que tenía que hacer", dice a Emol.
La cantante se encuentra en Chile para presentarse mañana en el ochentero festival Hit Parade, y esta noche en la discoteca Blondie, en las que serán sus primeras actuaciones en el país. En ellas desplegará un repertorio que no incluirá sólo "Electric youth" y otros éxitos similares, sino también pinceladas por el lado de su carrera que aquí es más desconocido.
"Haré una mezcla con los clásicos, temas de los 90 que no he tocado hace un tiempo, y también algunas de mis canciones favoritas de los 80, de otros artistas, como Michael Jackson, Madonna o Miami Sound Machine. Y creo que también cantaré una canción nueva que se llama '1989': Ustedes serán los primeros que la escucharán", adelanta, sin temor a ir más allá de su repertorio ochentero. "Creo que los fans conocen muy bien toda mi música", afirma.
-Tu show principal será en un festival de los 80, ¿qué significan esos años para ti? ¿Te gusta ser identificada con esa década?
-¡Seguro, los 80 fueron muy buenos para mí! Creo que entonces hacíamos la música que la gente quería escuchar, estaba lleno de buenas melodías, de música que te tiraba para arriba. Fue una música muy buena en su época, hicimos cosas diferentes, y a los jóvenes hoy les encanta, porque es muy entretenida y relevante, tiene una vibra distinta. Lo noto con los fans que irán el festival: Me escriben por Twitter, por Facebook, y puedo sentir su emoción.
-Aquí compartirás con Rick Astley, Samantha Fox y Martika. ¿Crees que tienes algo en común con ellos, aparte de los años de éxito?
-Sí, cosas diferentes. En Samantha Fox todo es diversión, tiene una gran conexión con la audiencia, un encanto muy sexy. Ambas hacíamos música para bailar. Martika se involucra mucho en el trabajo, la escritura, la producción. Y con Rick creo que tenemos en común aspectos de la vocalización, la búsqueda de sonidos y un sentido del humor. Los fans podrán ver quiénes somos, y yo quiero ver qué están haciendo ellos ahora. Creo que estaré mirando mucho hacia el escenario.
-¿Qué piensas de las nuevas artistas femeninas, como Lady Gaga o Miley Cyrus, que hoy ocupan el lugar que tú ocupabas en los 80?
-Lady Gaga es genial, brillante, muy atrevida. Muchos la comparan con Madonna, pero creo que están en diferentes niveles, porque ella no se preocupa de lucir glamorosa, sino de ser artística en diferentes maneras. No está pendiente de lucir bella, y me encanta la forma en que le gusta jugar con el ridículo, divertirse con ello. Creo que tiene una de las propuestas más interesantes de este tiempo. Miley Cyrus es muy joven, está experimentando, que es lo que se supone que el pop y el rock deben tener: Gente joven aprovechando de ser joven. Tiene el respaldo, una voz brillante, álbumes muy bien producidos. Éste es un muy buen tiempo para música como la de ella, Rihanna, Lorde o Selena Gomez. La época en que empezamos, con cantantes como Martika, también fue buena para nosotras, porque éramos jóvenes. Ahora, una ve que el mercado está abierto para muchos artistas más. Nuestra generación, de algún modo, permitió que esas puertas se abrieran.
-¿No crees que en algunas de ellas, y también en hombres como Justin Bieber, muchas veces pareciera que los escándalos se han transformado en algo importante?
-Ése es un gran tema. Yo recuerdo que cuando empecé algunas personas me decían "por favor, haz algo loco, eres joven, hazlo más fácil" (risas). La música estuvo en el foco mucho tiempo, pero ahora están también los escándalos, y es una lástima, porque mucha gente ve a Miley Cyrus y se centra en sus escándalos, y se olvida de la música. No sé si ella se da cuenta, pero eso podría eclipsar su música. Creo que, de una manera extraña, los escándalos pueden ser divertidos, pero después viene un momento en que los artistas se dan cuenta de que deben soltar todo eso, y focalizarse sólo en el arte. Creo que nunca he visto a Lady Gaga envuelta en un escándalo. Ella es ella misma, una mujer muy disciplinada. Creo que alguien como Miley debería aprender de eso, le haría bien.