Comunicado de la Conferencia Episcopal sobre el Secreto Profesional

06 de Julio de 2000 | 13:11 | Oficina de Asuntos Públicos y Prensa de la CECH
SANTIAGO.- La Conferencia Episcopal de Chile hizo hoy un llamado a todas las personas que posean información conducente a conocer la ubicación de los restos de detenidos desaparecidos a que contribuyan "generosamente a ubicarlos".

El comunicado señala lo siguiente:

"1. El Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile invita a todas las personas que posean alguna información conducente a conocer la ubicación de los restos mortales de quienes fueron detenidos desaparecidos, a que contribuyan generosamente a ubicarlos, o al menos, si ello no fuese viable, a clarificar su destino. Compartir y mitigar el dolor de sus familias y amigos es un paso importante para la reconciliación nacional que compromete al país entero.

2. Es un deber de todos colaborar con este "gran esfuerzo nacional", ya sea extendiendo un clima de confianza que facilite la entrega de los antecedentes; ya sea orando para quienes poseen alguna información tengan valor de entregarla; ya sea proporcionándola directamente a cualquiera de las instituciones dispuestas por la ley.

3. La iglesia católica ofrece su disponibilidad para prestar este servicio a cualquier persona, sea o no creyente y cualquier sea o haya sido su profesión o actividad.

4. Para facilitar la entrega de información, y en conformidad a la ley recientemente aprobada, los Obispos han resuelto que todos los sacerdotes que ejercen su servicio pastoral en Chile, y todos los Obispos, incluidos los eméritos, serán las personas determinadas por la iglesia católica para recibir información sobre el destino de los detenidos desaparecidos. Todos ellos contarán para siempre con la protección de la ley en cuanto a no revelar la identidad de quienes proporcionen esas informaciones durante los próximos seis meses.

5. Cabe hacer presente que esta reserva no es igual al sigilo del Sacramento de la Confesión. El que confiesa sus pecados a Dios cuenta con que el sacerdote se ha obligado a guardar no sólo la identidad del penitente sino también la materia de la confesión. En cambio, la reserva que ahora se ha dispuesto por ley es justamente para la entrega de la información recibida, guardándose solamente la identidad del informante.

6. Si alguno de estos informantes quisiera además acceder al sacramento, puede solicitárselo expresamente al sacerdote. Dios no niega su perdón a quien se arrepiente de sus pecados, se esfuerza por reparar los daños causados y se propone no reincidir en acciones contrarias a la voluntad de quien es Padre y Señor de todos los hombre".

Enrique Palet C., diácono
Director
Oficina de Asuntos Públicos y Prensa de la CECH
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