Conferencia Episcopal en "desacuerdo profundo" respecto a ley de divorcio

El Vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Monseñor Gonzalo Duarte, reiteró la convicción de que el divorcio vincular lejos de fortalecer a la familia, termina perjudicando a sus miembros más débiles, sin embargo aclaró que la posición de la Iglesia no es condenar, sino acompañar.

18 de Marzo de 2004 | 12:34 | El Mercurio en Internet
SANTIAGO.- "Hemos quedado en un desacuerdo profundo en este tema", respondió el Vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Monseñor Gonzalo Duarte, consultado respecto al estado de las relaciones entre la Iglesia y el Gobierno después de la aprobación parlamentaria de la Ley de Matrimonio Civil.

Estas declaraciones fueron formuladas en el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal donde se reiteró la convicción de que el divorcio vincular, sobre todo el divorcio unilateral por abandono, lejos de fortalecer a la familia, termina perjudicando a sus miembros más débiles.

"Más que nunca pondremos todo nuestro empeño pastoral en fortalecer los fundamentos de los matrimonios chilenos, para que cada familia sea un verdadero santuario de la vida, de la confianza y de la paz", señalaron los Obispos, en una declaración pública, dada a conocer hoy por Monseñor Gonzalo Duarte, Obispo de Valparaíso.

Los pastores afirmaron que el artículo 20 reconocerá a los esposos su alianza conyugal fundada en el sacramento del matrimonio. "Entre ellos y ante Dios asumirán un único compromiso, el de amarse como Cristo nos amó", señalan.

Agregaron que la alianza de los jóvenes que se unen en matrimonio indisoluble puede tener el vigor que ellos desean "y que la ley no quiere ni puede arrebatarles". Porque el matrimonio para toda la vida de innumerables jóvenes y adultos seguirá siendo un bien para Chile.

Respecto de la actitud asumida por los parlamentarios católicos, el Obispo de Valparaíso afirmó que no es primera vez en la historia chilena que personajes de la vida pública que se declaran católicos no siguen la postura del Magisterio eclesial.

En todo caso, aclaró que la posición de la Iglesia no es condenar, y que su voluntad es seguir dialogando sobre los temas importantes para el bien del país.

Monseñor Duarte sostuvo que detrás de cada separación hay un dolor tremendo y la Iglesia acompaña a las personas en su sufrimiento y en su soledad. "La actitud nuestra no puede ser de descalificación ni de condena, sino de acompañamiento", enfatizó.

El Obispo de Valparaíso destacó que la Iglesia ha pedido que se acelere la tramitación de los tribunales de la familia, porque tanto la Iglesia como el Estado deben buscar instancias para ayudar a la superación de las crisis conyugales.
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