Menor transplantado fue desconectado de respirador

Enrique Rossel, de 5 años, durante la noche se mantuvo estable, mientras que por la mañana abrió los ojos y manifestó deseos de mover las piernas.

27 de Abril de 2004 | 17:07 | ORBE
SANTIAGO.- Enrique Rossel, el pequeño de 5 años que el sábado pasado fue sometido a un trasplante de hígado de un donante incompatible, se encuentra respirando por sus propios medios luego que los médicos decidieran retirar el respirador artificial al que estaba conectado debido a su buena evolución.

Durante la noche, el menor se mantuvo estable, mientras que por la mañana abrió los ojos y manifestó deseos de mover las piernas.

Además, no fue necesario realizarle la "plasmaféresis", un tratamiento que debe efectuarse a diario y que consiste en eliminar del plasma los anticuerpos que podrían hacer fracasar el trasplante.

Todo lo anterior ha sido interpretado por los profesionales como nuevos signos de mejoría que permiten que siga abierta la esperanza que el órgano donado por Lucía Donoso, de 37 años, no sea rechazado por Enrique.

El hígado originalmente fue pensado como un puente para mantener al menor con vida. Sin embargo, podría no ser necesaria una nueva intervención de continuar una recuperación favorable.
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