Esposo de Soledad Lapostol: "No nos separamos hasta el día de su muerte"

Alfredo León declaró en calidad de testigo en el juicio oral del crimen de su mujer, donde Luis Araya Galaz figura como único imputado.

19 de Noviembre de 2008 | 13:26 | Renata Robbio, El Mercurio Online

SANTIAGO.- "Siento una pena infinita por haber perdido a una mujer maravillosa, un matrimonio de gran fidelidad, y hasta el último momento trató de cuidarme y eso me provoca una emoción muy grande". Estas palabras son parte de la declaración del esposo de la ejecutiva bancaria María Soledad Lapostol, Alfredo León, quien hoy fue el primero en dar su testimonio en el juicio oral del crimen de la mujer donde Luis Araya Galaz figura como único imputado.


Durante la audiencia relató que tuvieron 17 años de vida en común y casi dos de casados y que juntos conformaban una familia de siete hijos, sumando los de él y los de ella.


"Nos conocimos poco tiempo después de mi separación y desde entonces no nos separamos hasta el día de su muerte", dijo León, sin mirar en ningún momento a Galaz, quien estuvo sentado frente a él durante toda la audiencia.


Durante el juicio, León relató paso a paso todos los antecedentes que tenía sobre lo que habría sucedido con su esposa el día de su muerte en diciembre pasado.


El viernes 21 de diciembre Soledad Lapostol le comentó a su marido que llevaría a revisar a un garage el vehículo que estaba vendiendo, por encargo de un amigo de ellos. "Ese día, salí más temprano, pasé a una Shell y Soledad me llamó a las 18:35 horas, para decirme que estaba con el interesado rumbo al sector de Echeñique para revisar el auto", dijo León.


Comentó que le pareció extraño que llevara el auto hacia ese sector y él mismo le ofreció a su esposa juntarse con ella para ir a mostrarlo él. "Ella me dijo que no, que ya estaba en eso, y me quedé tranquilo", precisó.


León afirmó que tras la conversación con su esposa, cerca de las 20:10 horas, como ella no llegaba a su casa, comenzó a llamar a su celular, pero éste sonaba ocupado y antes le contestaba el buzón de voz.


A las 20:12 horas logró contactarse con ella, quien le dijo que se había demorado un poco más y que ahora estaba en medio de un taco, pero que llegaría en 45 minutos a la casa. Sin embargo, a los pocos minutos, el amigo de ambos Eugenio García, lo llamó para ir a su casa a conversar con él.


"Con eso yo conecté que algo raro le estaba pasando a Soledad", sostuvo León.


Cuando García llegó a la casa de la familia León Lapostol, le informó al marido de la ejecutiva que ella se había contactado con él para decirle que estaba secuestrada y que por favor tranquilizara su familia. Un rato después, llegó otro amigo de ellos, Marcelo Moratic, quien también había recibido un llamado de la mujer.


Entre los tres, decidieron ir a hacer la denuncia a Carabineros en la 47° Comisaría de Los Dominicos, en el camino El Alba, cercana a su domicilio. Cuando iban entrando, Soledad volvió a llamar, pidiendo que no avisaran a Carabineros, porque creía que la iba a "soltar en media hora más".


Cerca de las 23:30 horas, recibieron otro llamado, esta vez con la voz más cansada, donde Lapostol reiteró que la liberarían pronto. Ese fue la última llamada de Soledad, ya que a las tres de la madrugada desde su celular se envió un mensaje de texto que decía: "Mañana vale 50 millones"; a raíz de esto, el OS-9 armó un despliegue para escuchar las conversaciones. "A pesar de ello nunca más supe de mi mujer", recordó León.


A las siete de la mañana del día 22 de diciembre, se acercó un oficial de Carabineros para comunicarle que habían encontrado el auto, con un cadáver en su interior, pero que no tenían ningún dato sobre éste. "Nuestros hijos y yo, nos fuimos a la pieza a ver televisión, la hija de Soledad rezaba para que no fuera ella y estábamos abrazados cuando los medios dieron la noticia", puntualizó.

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