Padre de Diego: "Él fue un guerrero y yo un luchador, ambos dimos la batalla"

Hasta el hospital Luis Calvo Mackenna llegó el padre de Felipe Cruzat, quien se estrechó en un abrazo con el padre de Diego. En medio de aplausos, los restos del menor abandonaron el recinto rumbo a Los Ángeles.

29 de Septiembre de 2009 | 17:00 | Natacha Ramírez, El Mercurio Online

La familia del pequeño Diego recibió numerosas muestras de apoyo en el hospital Calvo Mackenna.

El Mercurio

SANTIAGO.- Tras una dolorosa jornada, que se inició pasadas las tres de la madrugada con el fallecimiento del pequeño Diego Poblete y que continuó con su autopsia y los trámites fúnebres de rigor, cerca de las tres y media de la tarde los restos del niño -que luchó durante seis meses por sobreponerse a un trasplante hepático- finalmente abandonaron el hospital Luis Calvo Mackenna rumbo a su ciudad natal de Los Ángeles, en la Octava Región.


El féretro apareció por la puerta principal del hospital, sostenido por su padre, Luis Poblete, y sus familiares, mientras en las escaleras de entrada permanecían decenas de funcionarios del hospital, quienes despidieron a Diego con aplausos y pañuelos blancos. Poco antes lo habían despedido en una misa privada realizada en la capilla del recinto médico.


"¡Por su valentía!", decían algunos de los funcionarios que lo aplaudían emocionados, entre ellos el director del hospital, Dr. Osvaldo Artaza, quien pese a la polémica generada luego de que el padre del menor acusara "descuido" por parte de funcionarios del recinto, se despidió de él con un abrazo.


Uno de los momentos más emotivos se vivió cuando llegó hasta el hospital Gonzalo Cruzat, el padre de Felipe –fallecido en abril pasado tras esperar arduos meses por un donante de corazón–, quien se estrechó en un sentido abrazo con el padre de Diego, mientras le decía que tuviera fortaleza.


En medio de su tristeza, que apenas le permitía hablar, Luis Poblete dialogó brevemente con la prensa, manifestando que se sentía muy orgulloso de su hijo. "Diego dejó muchos ejemplos. Él fue un guerrero y yo como padre fui un luchador, los dos dimos la batalla", afirmó emocionado.


"Ojalá que sirva como ejemplo todo lo que hice yo como padre y el Diego lo que hizo como hijo, que estuvo batallando seis meses y ahí estuvimos luchando los dos", señaló Luis, quien también agradeció a toda las personas que oraron por su hijo durante su agonía.


Añadió que "ahora cuando pensaba que Diego iba a superar esta nueva barrera, parece que era muy alta y no alcanzó a llegar arriba y cerró sus ojos. Él era un clavel y Dios ahora lo tiene en su jardín".


Restos fueron trasladados a Los Ángeles


Eran pasadas las tres y media de la tarde cuando los restos de Diego abandonaron el hospital escoltados por una ambulancia rumbo a Los Ángeles. Según confirmó su abuelo, será velado en la catedral de esa ciudad y sus funerales se realizarán este jueves al mediodía en el cementerio general.


Por su parte, Gonzalo Cruzat manifestó que fue a despedir al papá de Diego, a quien conocía. "La verdad es que la muerte de Diego me llegó bastante fuerte, porque me recuerda también lo que pasó a Felipe", señaló. Dijo que se ya había contactado con Luis cuando el estado de su hijo empeoró.


Compartiendo su propia experiencia, dijo que "por lo menos a nosotros lo que nos ha ayudado es la fe y los papás de Dieguito también son gente de fe y en este minuto es cuando se prueba. Tantos meses de dolor, en alguna parte Dios sabrá por qué habrá hecho un final tan doloroso para ellos".


Finalmente, señaló que "Dieguito se fue y nos dejó una lección y nosotros tenemos que seguir trabajando por la donación de órganos y por que tengamos un país más solidario en este tema, que va a permitir que muchas vidas se salven".

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