Carabineros y locatarios de Vitacura refutan críticas por el "carrete" en el sector

Aseguran que el panorama que se aprecia en las calles donde se ubica la mayoría de los bares y discoteques "no tiene nada que ver" con lo que ocurre en otros barrios bohemios de Santiago. Además, las multas y detenciones han bajado un 30% en los últimos meses.

01 de Julio de 2012 | 10:03 | Por Pablo Miño, Emol

SANTIAGO.- Cae la noche y los pubs de Vitacura comienzan a llenarse de gente. Llegan hombres de corbata y terno, parejas universitarias, amigas que celebran happy hours. Piden mojitos, cervezas, papas con queso. Conversan, comen, fuman y se ríen. Ese es el panorama habitual que se aprecia de lunes a jueves en los locales del sector.


Sin embargo, según los vecinos, el fin de semana y vísperas de feriados la escena sería completamente diferente. Carreras de autos, botellas esparcidas por los antejardines de sus casas, gritos, peleas y autos mal estacionados, estarían amenazando la vida de barrio de los sectores aledaños y, por lo tanto, la plusvalía de las viviendas.


Estos antecedentes fueron la principal justificación para que el sábado pasado, el municipio impulsara una consulta ciudadana que busca definir cuál debiese ser el horario de cierre de las botillerías, pubs, restaurantes y discoteques.


El resultado: la mayoría de los 1.595 participantes votaron por adelantar el cierre. Aunque la consulta no es vinculante, el municipio ya adelantó que los resultados serán analizados en la comisión de alcoholes del Concejo.


Los locatarios en Vitacura ven con preocupación el tema y no descartan recurrir nuevamente a la justicia, como ocurrió en 2009 cuando lograron revertir una ordenanza similar. Jorge Echavarría, uno de los dueños de Las Urracas, reclama que el número de votantes es muy bajo como para imponer una resolución. "Yo estimo que en este cuadrante viven alrededor de 30 mil personas. Si los demás no fueron a votar, es porque no les interesa el tema o no les afecta", aseguró.


Aunque admitió que algunas de las críticas tienen asidero, como las relacionadas con las botellas en los antejardines y los gritos a altas horas de la madrugada, también enfatizó que "la situación en Vitacura es nada que ver comparada con la de otros sectores bohemios de la ciudad. Acá no hay tiroteos, asaltos ni prostitución, cosas con las que se asoció al barrio Suecia un tiempo".


Asimismo, aseguró que junto a otros dueños de pubs han intentado ofrecer algunas soluciones como la contratación de guardias de seguridad y personal de aseo, para que los vecinos no se encuentren con botellas ni basura en la puerta de sus casas, pero hasta ahora no han sido tomados en cuenta. "También hemos pensado en ofrecer el local como centro de eventos de la comuna, o darles prioridad a los vecinos de Vitacura para que trabajen acá", agregó Echavarría.


Pero fue más allá y deslizó incluso que el tema podría tener un trasfondo político. "Esto ocurre solo en años de elecciones. Son cosas que hacen desde la alcaldía para hacer ver que están preocupados de sus vecinos", declaró.


Frente a Las Urracas, por el otro lado de avenida Vitacura, se encuentra el Forest Pub. Gerald Olave, administrador del local, coincidió con Echavarría en sus declaraciones. "Hemos intentado sentarnos a conversar con los demás locatarios para ver qué se puede hacer. Se ha pensado en hacer actividades culturales en los locales los días domingo, u otras soluciones para que los vecinos estén contentos, y no hemos llegado a nada".


En tanto, en el pub Olé, a pocos pasos del Forest Pub, el administrador Domingo Millaley reclamó que las consecuencias de la ley de tolerancia cero de por sí ya han sido devastadoras, por lo que cortar el horario de funcionamiento de los locales podría significarles un daño "mucho peor".


"A mí no me generan mayor problema"


La visión del empresario es compartida por el Mayor de Carabineros de la Comisaría de Vitacura, Christian Kunstmann, quien sostuvo que estos pubs y discoteques no le generan "mayor problema, en comparación a los que se dan en otras comunas de la ciudad".


El oficial señaló que los fines de semana estos locales reciben alrededor de 100 mil visitantes, 20 mil más que la cantidad completa de habitantes de Vitacura, lo que evidencia que sus clientes provienen de distintas comunas de Santiago.


Aunque esta abultada cifra podría provocarles problemas a Carabineros, las multas y detenciones que se registran las noches de viernes y sábados por ingerir alcohol en la vía pública o conducir en estado de ebriedad han bajado en un 30% desde la entrada en vigencia de la nueva ley de alcoholes, según detalló Kunstmann.


Lo que sí les sigue preocupando es la cantidad de robos de artículos en los autos, como ruedas de repuesto y espejos. Para contrarrestarlo, dispuso que un teniente se dedique exclusivamente a hacer rondas en ese sector durante las noches de los fines de semana.


La voz de los testigos in situ


Francisco Molina es guardia de seguridad de la calle Lo Matta hace siete años. Su caseta queda a cien metros de Las Urracas, La Previa y el Forest Pub, algunos de los locales que animan la noche bohemia en Vitacura. "Antes los jóvenes jugaban acá al frente mío al monito mayor, tiraban botellas a las casas y gritaban. Pero eso se ve cada vez menos", comentó.


A su testimonio se suma el de Carlos Villalobos, dueño del kiosco que está al frente de Las Urracas. Él instaló su negocio en 1981 y ha visto la evolución que ha tenido el barrio, ya que hace casi 20 años que se instalaron los primeros pubs y bares. "Me imagino que debe ser incómodo para los vecinos. Pero la verdad es que acá la cosa no pasa de uno que otro grito. No es como otros sectores, en los que ofrecen droga en la calle o te asaltan con cuchillo a plena luz", relató.

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