Alumno promedio de liceo emblemático se titula menos que el mejor alumno de colegio vulnerable

Así lo indica una investigación realizada por Francisco Gil, creador del ranking, quien asegura que "al alumno normal de un emblemático le va peor en la universidad que al mejor alumno de cualquier colegio del país, hasta del pueblito más perdido".

19 de Octubre de 2013 | 13:04 | Por Natacha Ramírez, Emol

SANTIAGO.- En los últimos días los liceos emblemáticos han alzado la voz para reclamar contra el aumento que tendrá el valor del ranking de notas en el proceso de admisión a las universidades. Aseguran que la medida los perjudica, ya que muchos de sus alumnos –que suelen tener notas más bajas que otros colegios, pero buen puntaje PSU– ahora podrían quedar fuera de la universidad.


Los grandes afectados son aquéllos cuyas notas están por debajo del promedio de su colegio, ya que en su caso el puntaje ranking será equivalente al de las notas de enseñanza media (NEM), que ahora valdrá hasta 50% en algunas universidades. No obstante, los directores de los liceos de excelencia sostienen que el nivel de sus alumnos, incluso si están por debajo del promedio de su colegio, es mejor que el de un estudiante de otro establecimiento.


Sin embargo, datos recabados por Francisco Gill, encargado de políticas de inclusión de la U. de Santiago y Católica y creador del ranking, podrían echar por tierra este argumento, pues demostrarían que el desempeño que tiene en la universidad alumno "promedio" de un liceo emblemático es peor que el que logra el mejor estudiante de cualquier colegio del país, incluyendo los más vulnerables o aislados.


De acuerdo a los datos –recopilados entre 2002 y 2008 en carreras de cinco o más años de duración en la U. de Santiago–, la tasa de titulación de los alumnos promedio (que están en el promedio de notas ±10%) de los cinco principales liceos emblemáticos fue de entre 25 y 30%; mientras que la tasa de titulación de los mejores alumnos (del 5% superior) de los colegios con mayor índice de vulnerabilidad educacional (IDE) del país fue de 35 a 45%.


En tanto, la tasa de titulación de los mejores alumnos de cualquier colegio del país fue de 50 a 55%, es decir, el doble que los alumnos promedio de los liceos de excelencia.


Aunque las cifras se obtuvieron en estudiantes de la U. de Santiago, el experto afirma que éstos se pueden extrapolar al resto de las universidades chilenas, y coinciden con los datos recopilados en numerosas universidades del mundo.


Estos datos resultan relevante si se considera que, junto con contribuir a la equidad, el ranking de notas precisamente pretende revertir la baja tasa de titulación que existe en las universidades chilenas, donde actualmente la mitad de los jóvenes jamás se titula, lo que además de frustración, acarrea endeudamiento para ellos y sus familias.


Francisco Gil –quien también asesora a la Unesco en temas de inclusión– afirma que los datos no tienen dos lecturas. "El alumno normal, el alumno promedio de los emblemáticos tienen peores resultados en la universidad que los mejores alumnos de cualquier colegio del país, de un colegio de regiones, del pueblito más chico perdido por ahí", asegura.


Dice que a los liceos de excelencia "les cuesta creer eso, pero los datos son irrebatibles". "Ellos quizás viven en una burbuja, creen lo que creen, pero lo que están creyendo, probablemente de buena fe, está equivocado", remarca.


Explica que "no estamos seleccionando gente sólo para que acceda (a la universidad), sino para que acceda y se titule y llegue a ser un profesional. Y eso lo logran mucho más los alumnos que durante los cuatro años de educación media se esforzaron para aprovechar al máximo las oportunidades de aprendizaje que tuvieron. Es una constante".


A juicio del académico, la selección previa que realizan los liceos emblemáticos para elegir a sus alumnos y el contenido que les entregan, no garantiza que todos ellos serán buenos estudiantes en la universidad. "Ellos siempre han dicho que seleccionan, pero parece que la selección habría que mejorarla", señala.


Y, aunque aclara que se requiere investigar más a fondo, indica que "puede ser que los preparen muy bien en los contenido fundamentales, pero hay otras habilidades que son súper importantes en la educación superior".


Los "talentos" especiales de los mejores alumnos


Pero a qué se debe que los mejores alumnos, incluso de colegios de baja calidad, tengan mejor pronóstico de éxito en la universidad. Francisco Gil explica que, aunque estos alumnos no sepan todos los contenidos, cuentan con otros "talentos" que son más relevantes en la universidad, como la motivación y la facilidad y gusto por el estudio.


Explica que se trata de "un talento particular", de "habilidades innatas" –a veces asociadas al hábito de lectura en los niños–, que se manifiestan tempranamente en el colegio. Dice que si bien es importante el estímulo por parte de los padres, "hay casos en que las familias no los estimulan, y los niños igual disfrutan leyendo y yendo al colegio".


Esas herramientas les permiten enfrentar las altas exigencias en la universidad. El experto indica que, si bien al primer año pueden tener algunas dificultades y repetir asignaturas, "al tercer semestre son indistinguibles, tienen igual o mejor rendimiento que los alumnos no aplicados con muy buena formación". En cambio, a un alumno "promedio", que le pasaron todos los contenidos en el colegio, al principio le va a ir bien, "pero al segundo año empiezan a tener dificultades y finalmente no se titulan, porque nunca estuvo acostumbrado a esforzarse".


En las universidades también hay programas para nivelar a alumnos aplicados que llegan con pocos conocimientos. La experiencia de Francisco Gil a cargo de este programa en la U. de Santiago es decidora: "Usted los invita, por ejemplo, a una clase de nivelación en febrero y llegan. Incluso van a estudiar a la biblioteca los domingo. Como tienen facilidad, motivación y gusto por el estudio, son constantes y bastante resilientes. Entonces aprenden rapidito".


Por eso, no duda en afirmar que el vacío de contenidos que traen los alumnos del colegio sí se puede completar en la universidad, pero asegura que "lo que no sabemos, es cómo hacer que un alumno que no es aplicado se vuelva más estudioso". "Si usted me trae un estudiante de cualquier colegio de Chile, del más pobre o alejado de la ciudad, que esté en el 5% superior de notas, yo le prometo que lo transformo en un profesional en cinco años. Pero si me trae un alumno con 700 puntos en la PSU, pero que no era un estudiante aplicado, yo no sé qué hacer con él", afirma.


En su opinión, "cuando un joven no tiene buenos antecedentes en el colegio, quizás es mejor que no entre a la universidad, porque no lo va a pasar bien" y que, en cambio, desarrolle sus verdaderos talentos.


De acuerdo a las estimaciones del experto, la inclusión del ranking en el proceso de admisión a las universidades automáticamente elevará las tasas de retención de los alumnos –que actualmente es inferior al 70% en primer año–, y dentro de cinco años se comenzarán a ver sus efectos en el aumento de las tasas de titulación.


"Es indudable que el ranking nos va a ayudar a tener estudiantes más aplicados en las universidades. Y si dejamos entrar a más de estos jóvenes a la universidad, va a traer que las tasas de titulación mejoren y además vamos a estar rescatando jóvenes que hoy día estamos perdiendo", afirma.

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